Mineral en Gier: Oda a la emoción

Crónicas
Mineral en Gier: Oda a la emoción
Texto: Germán Fernandez | Fotos: Seba Delacruz

La noche del jueves 22 de agosto estaba fría como una tapa de un disco de Mineral.  Cerca de las 20:30 había poca gente afuera del recinto y era difícil suponer cuánta habría para ver a la banda de culto que estuvo 20 años sin tocar.

Para esa hora, ya habían tocado los chicos de Para Establecer un Río y Archipiélagos. Le tocaba el turno a los ya consagrados MOFA quienes, una vez más, no defraudaron y dejaron al público cautivo para el cierre de la fecha. Ya se sabe que  por la trayectoria y experiencia los MOFA son los adecuados para telonear bandas de emo/rock alternativo.

Cuando los texanos Mineral dejaron de tocar allá por el año 1998, se perdieron la explosión y la masificación del género emo. Sus contemporáneos The Get Up Kids, Braid , Jimmy Eat World Promise Ring, entre otros, tuvieron sus moderados hits en las radios universitarias y la prensa alternativa.  Con sólo dos discos muy celebrados  y por entonces descatalogados "The power of failing" (1997) y "EndSerenading" (1998) y  varios simples dando vueltas, el legado fue creciendo durante los años del mp3 y sólo restaba exhumar esa música para volver a tocarla en vivo y ver cómo reaccionaría su público tantos años después.

Hacia las 21:30, el cantante y guitarrista Chris Simpson arrancó tímidamente  con  un arpegio y voz del tema "Five, Eight and Ten",  para luego sumarse el resto de la banda y explotar en el estribillo. Sin descanso sonaron los tres primeros temas  de  "The Power of failing",  que  fueron celebrados y coreados  por los pocos que había, pero no menos, efusivos fans.  Cabe destacar que en estos tres temas estaba condensada la fórmula ganadora de Mineral; el formato de canción loud quiet loud en el que los estribillos estallan con distorsión y la voz rompe el tono para luego volver a calmarse.

Para la cuarta canción "Unfinished", de su segundo y más calmo disco, la banda hizo un despliegue sonoro más cercano al post rock de guitarras a lo  Mogwai o Explosion in the Sky.

El sonido del lugar no era el más acorde para este estilo musical, que tiene pasajes nítidos y cristalinos, pero gracias a la base rítmica bien marcada por la dupla - batería bajo, sumada por los riffs y arreglos del guitarrista Scott McCarver, los texanos pudieron zafarla muy bien. No cabe duda que el que capitaneaba la banda fue Chris Simpson con su voz característica e inconfundible que pareciese que está por quebrarse en cualquier momento.

Entre tema y tema, mientras afinaban, el cantante le sugería al publico que hable, o les preguntaba cómo la estaban pasando.  Siguieron más  canciones de sus simples como "February " o "MD" que terminaron de dar formato a un show que venía en alza.

Ya más cerca del final llegó "Your body is the world", una canción nueva de este año, con tintes a Neutral Milk Hotel y  con cierta evolución hacia otro sonido, símil indie de los 2000, sin perder la esencia.  Antes de irse, llegó la hipnótica "&Serenading" que hizo a los fans corear hasta desvanecerse con la frase "...that drives me home to you".  Hasta ahí, todo parecía un digno final para irse a dormir en una noche fría de invierno, para aún faltaban temas.

Volvieron para los bises con dos temas infaltables en el repertorio:"LoveLettertypeWriter", canción de apertura del segundo disco, algo así como una oda al amor no correspondido en tiempos de juventud emo. La despedida fue con "Parking lot", bien arriba y con el riff cantado por todos.

Lo cierto es que con una carrera corta y una discografía  memorable los Mineral no defraudaron y nos dieron la posibilidad de escuchar parte de algo que ya habíamos enterrado y llorado hace mucho tiempo.

, , , , , , , , , , , ,