Black Flag en El Teatrito: Banderas negras sobre Buenos Aires

Crónicas
Black Flag en El Teatrito: Banderas negras sobre Buenos Aires
Texto: Germán Fernandez. Edición: Carlos Noro | Fotos: Matias Lago

Ya en el año 2013, la vuelta en vivo y disco de Black Flag sonaba polémico. Parecía una coartada de Greg Ginn (único miembro y dueño de “la marca”) contra sus ex compañeros que armaron Flag para salir a tocar un repertorio dedicado a la primera época. La cosa se puso seria cuando Ginn los demandó a todos por usar el logo y tocar temas de Black Flag. Cabe destacar que todos los que estaban en Flag eran personalidades icónicas del mundillo Punk/Hardcore que ya habían hecho historia con sus siguientes bandas ( Keith Morris con Circle Jerks, Bill Stevenson y Stephen Egerton con Descendents a los que se les sumaron Chuck Dukowski y Dez Cadena quienes no tienen la relevancia instantánea de los anteriores pero si cierta vigencia)

En este contexto la pregunta era fácil. Si ninguna de la dos es la versión de Black Flag hecha y derecha ¿Cuál es la mejor? Al menos nosotros tuvimos la oportunidad de que Grinn nos cuente su verdad a fuerza de actitud hardcore punk.

Mientras las bandas soportes Altar y Cutre le ponían aún más calor al ambiente, el público fue llegando con una característica en común: la mayoría mostraba un promedio de 35 años para arriba, lo que hacía pensar que la característica de clásico, le cuadra perfecto a la historia de B.F.

Hacía las diez de la noche, se abrió el telón para que Black Flag saliera con "Depression", lo que generó buena respuesta que con "No values" terminó de enloquecer al público. Le siguió "I´ve had it" otro hitazo de su primer E.P. y lo que terminó de generar un ambiente enloquecido y cantando. 

Ginn eligió como compañía una banda joven.  El bajista Tyler Smith, que parecía salido del clan Manson  y el baterista Brandon Pretzbron firme atrás, hicieron una base rítmica sólida para que el audio escuche con precisión y Ginn pueda lucirse. El que la tenía más complica era el cantante Mike Valley, principalmente porque debía ponerse al frente de una banda que pasaron los frontman más influentes del género como Henry Rollins o Keith Morris.  Con una voz rasposa más parecida a la de Rollins se pudo lucir en los temas como "Black coffee" "Can´t  decide"o "Loosenut" ,o sea los menos cortos y punkies.  Con ese registro, el desafío era pasar por todos las discos y colmar las expectativas. Estuvo bien, cumplió con su deber pero no le aportó nada personal más allá de por momentos reproducir la historia de B.F. punto por punto.

A la hora de hablar de Ginn no se puede omitir que es uno de los guitarristas más influentes de la historia de la música alternativa. Su abanico sonoro pasa del punk al metal, pasando por el sludge, hardcore, free jazz y todo lo que puede hacer disonar a una guitarra.  Todo esto lo demostró en vivo sin fisuras. Sólo un cable y su instrumento le bastaron para dar cátedra de como literalmente tocar un género y ampliarlo. "Slip it in" tuvo una intro a modo de zapada de cuatro minutos para reafirmar su legado. Se lo veía contento, saludando a la gente, y disfrutando.

En este contexto, con una banda que supo sostener con oficio su legado, el resto del repertorio estuvo cargado de muchos temas infaltables de su primeros E.P.s  ("Gimme, Gimme, gimme" "Revenge" "Jelous Again") junto a las obvias apariciones del celebrado "Damaged".

El cierre fue con una versión extendida del cover "Louie Louie" y todos contentos a sus casas. 

Las expectativas fueron más que cumplidas, habrá que ver si el amigo Greg se anima a grabar algo nuevo, o solo seguirá revisitando su pasado.

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