The road to: ¿Cómo llegó Deftones a Ohmns? (Pt 2)

Crónicas | Análisis discográfico
The road to: ¿Cómo llegó Deftones a Ohmns? (Pt 2)
Texto: Ignacio Staropoli

Los caminos discográficos que una banda puede emprender no siempre resultan fáciles. A veces firmes, otras coherentes, algunas veces dubitativos, en ocasiones inciertos; permiten dimensionar los riesgos, los pasos en falso o las confirmaciones que de alguna manera dar cuenta de la identidad que refleja cada nueva obra. Esta vez analizamos la discografía de Deftones quienes marcaron una época dentro ¿Metal alternativo? ¿nu metal? y supieron seguir adelante con una personalidad indiscutible. Ohmns, su último disco lanzado este año es la oportunidad de reencontrarnos con su discografía.

Capítulo 2, 2003 – 2011
 
Deftones. 20 de mayo de 2003. Maverick Records
 
Si hay un mérito que puede concedérsele a este álbum y a la banda en sí, es el de no tratar de realizar una fotocopia deslucida de su obra más aclamada hasta la fecha. Lejos de eso, “Deftones” es un disco de climas más borders y con una búsqueda muy marcada hacia géneros más complejos, como el shoegaze (Con “Minerva” o “Battle-Axe” como dos claros ejemplos) o el trip hop (“Lucky You” o “Deathblow” como principales exponentes). La lírica del Chino, si bien siempre inspirada, acá está realmente pletórica, desangrándose en cada tema. Si bien no hay un concepto general detrás de las letras, podríamos decir que hay una presencia realmente poderosa y gravitante del amor (y el desamor). Sin ser de ninguna manera desdeñable, no es su obra más lograda, pero la banda, fiel a su estilo, tomaba riesgos y apostaba a la ambición creativa en su momento de mayor éxito. 

 
 
Saturday Night Wrist. 31 de octubre de 2006. Maverick Records
 

Disco curioso si los hay. Saturday… fue grabado en medio del punto más álgido de la guerra fría eterna entre Chino Moreno y Stephen Carpenter los dos pilares creativos y compositivos del grupo. A pesar de tener a Moreno pasando un momento muy complicado en lo personal y ahondando aún más la crisis al dejar abandonar abruptamente la grabación para girar con Team Sleep, en ese momento su proyecto paralelo, curiosamente, el resultado es realmente muy bueno. Lo más distintivo de Saturday… es que es un disco que baja mucho ese componente de ansiedad muy presente en el fraseo vocal del Chino, que en su anterior trabajo estaba algo desbalanceado. Por su parte, Carpenter apuesta mucho más a las texturas que a los riffs y las canciones son realmente muy inspiradas. La entrada de Bob Erzin en lugar de Terry Date es a las claras, lo que la banda necesitaba en ese momento, con un sonido con muchísimo brillo y un audio realmente soberbio. Erzin apostó a estructuras más simples y estribillos más efectivos (“Cherry Wave”, “Hole In The Earth” “Xerses”) otorgándole una nueva paleta de colores y matices a una banda que, aunque en lo personal se encontraba devastada, aun contaba con ese fuego sagrado que tienen los grandes para sacar joyas totalmente inesperadas en contextos adversos.

Diamond Eyes. 4 de mayo de 2010. Warner Bros., Reprise
 
Tras cuatro años de silencio discográfico y con la tragedia a cuestas tras el accidente del Bajista Chi Cheng en medio del proceso creativo del álbum (fue en el 2008 y falleció posteriormente en 2013); “Diamond Eyes” (primeramente, iba a llamarese “Eros”) ve la luz en 2010 y muestra a las claras un disco líricamente más inspirado en temáticas más abstractas, con un componente de erotismo muy marcado y una producción preciosista, con un audio realmente muy cuidado pero cargado de riffs realmente duros, donde brilla especialmente el contrapunto natural que surge de las ya mencionadas personalidades contrapuestas de Carpenter y Moreno. Si bien no es un disco tan amigable como su antecesor, tiene cortes realmente gancheros, como el tema homónimo que abre la placa, “Royal” con su ya clásica estructura rítmica o “Rocket Skates” quizá el único con pasta de hit inmediato. Un disco muy balanceado, que retoma el aprendizaje de texturas de Saturday Night Wrist pero no reniega en absoluto de la faceta más metalera y pesada de la banda.