Con Viaje a Ixtlán: “El vivo es un momento donde uno se entrega por completo”

Entrevistas
Con Viaje a Ixtlán: “El vivo es un momento donde uno se entrega por completo”
Texto: Carlos Noro

Mariano Bertolazzi y Andrés Raffo cuentan de qué se trata la propuesta psicodélica, stoner y electrónica que este año edito un ¡casete doble! vía Manicomio Discos, Un Ep llamado “Laberintos y Paisajes” y que este 5 de diciembre ensaya su primera experiencia streaming.

Viaje a Ixtlán presenta "Laberintos" - Show on demand. Sábado 5 de Diciembre a las 22:00hs

Laberintos y Paisajes parece como mostrar las dos caras de Viaje a Ixtlán. Por un lado la idea de lo intrincado y cerrado y por otro lado la idea de lo abierto y lo infinito ¿Cómo lo fueron pensando?

MB: “Viaje” siempre me dio ese espacio de poder jugar con varios estados de ánimo desde la potencia de una banda tocando, hasta lo más introspectivo e intimista. Eso esta reflejado en todos los discos y este EP no escapa a eso. El aislamiento nos encontró con algunas grabaciones que habíamos encarado en marzo y uno de estos temas fue Laberintos. Paisaje lo compuse solo en casa en situación de aislamiento y ni bien tuve la oportunidad fui y lo grabé. Suelo dejar que el impulso me conduzca y luego pienso que hago con el material. Después de hacer la segunda lectura y recién después de escucharlo, como esperando que la canción me diga algo viene el título, las imágenes, el nombre. Digamos que en el proceso todo se va alineando y en el momento menos pensado todo cuadra. Luego el nombre de los temas le dio el título al disco. Eso sucedió mientras cerramos el arte de tapa, dos días antes de subirlo a las plataformas.  No se si es muy ordenado ese proceso pero si tiene lo vertiginoso de la inmediatez, de lo espontáneo y estoy muy atento a eso. En definitiva no hay una predeterminación, todo sucede en el proceso creativo.

Calma I y II finalmente tuvo su edición en casete ¿Cómo se llevan con ese formato? ¿Qué le aporta al sonido de Viaje?

MB: Creo que el casete tiene ese tono nostálgico. Es un objeto más que nada coleccionable.  Ver el arte de tapa en ese formato fue hermoso y mucho más emocionante fue poder hacer una edición doble. Creo que tiene que ver un poco con eso. Tiene lo lindo de percibir el audio, escucharlo de corrido, darlo vuelta, desplegar el arte de tapa y todo lo que implica la edición física. Además tiene ese sonido medio pastoso que es encantador. Creo que a Calma II le dio un tono más cremoso a los sintetizadores ¡eso me encantó!

Hay canciones como "Puente" que llevan a la banda para los espacios más Floydianos y otras como "Sueños de agua" que abren el camino hacia el Spinnetta más experimental ¿Cómo van confluyendo las influencias?

AR: Un poco es el toque de cada músico, y lo que aporta a la banda lo que termina marcando esas influencias. Mi interpretación de como podría llevarse a cabo cualquier tema, por ejemplo “Sueño de agua”, es bien diferente a como podría querer llevarla a cabo los demás músicos de la banda, pero a la hora de ensayar y arreglar, se van probando las ideas, y nos terminamos quedando siempre con lo que mejor acompaña. A veces la experiencia de ciertos músicos es mas afín a ciertos temas base, y a veces otros aportan más. Por suerte, tenemos muchas visiones diferentes dentro de la misma banda. Incluso me atrevo a decir que en el día a día, todos escuchamos música completamente diferente y eso se termina notando al tener muchos temas que terminan sonando mas bien diferentes entre si. Eso es positivo.

Calma II es una obra en donde el énfasis está puesto en lo atmosférico y lo electrónico incluso llevando a la banda para el lado del post rock ¿Cómo es componer desde los sintetizadores y dejar un rato de lado las cuestiones más orgánicas?

MB: Los sintetizadores que vengo usando, no son instrumentos que los pulsas y ahí termina la cosa. Todo contrario, puede llevarte a lugares inesperados. Entre las capas de sonidos se generan cosas increíbles y siempre me atrajeron las sensaciones físicas que generan. Realmente no creo que difiera de un instrumento de cuerda como una guitarra o un bajo a la hora de componer. De todos modos en Calma II yo toco el bajo en todo el disco pero desde un principio queríamos que los Sintes tuvieran ese protagonismo, aportaron un color distinto y muy interesante.

En la presentación del streaming proponen que el espectador se sienta como si estuviera en “la misma habitación que ustedes” y “que comparta la perspectiva” ¿Cómo piensan lograr esto desde el punto de vista técnico?

AR: Desde el trabajo de cámara principalmente. La idea es poder brindar una perspectiva desde el escenario y no desde el público. Las tomas que elegimos y que filmó el equipo de cámaras están pensadas desde esa idea. ¡Esperemos lograrlo!

Durante este año pareció conformarse dos estilos a la hora de los shows vía streaming, por un lado quienes tratan de reproducir lo más fidedigno posible el show en vivo y por el otro quienes apuntan a utilizar la tecnología y los recursos visuales para generar otro tipo de propuesta ¿En cuál de las dos dimensiones se ubican ustedes?

JR: Un poco a mitad de camino entre ambas cosas: nuestro trabajo como músicos es simplemente el de interpretar el show como hacemos siempre, pero al tener la posibilidad de filmarlo, quisimos que las cámaras estén con nosotros arriba del escenario, captando a los músicos bien de cerca. No nos cerraba la idea de poner cámaras estáticas cual visión de público.

Desde afuera da la impresión que para la banda el show en vivo termina de cerrar la propuesta generando espacios de experimentación con volumen y vibraciones que las grabaciones no pueden emular ¿Eso es lo que más extrañaron este año? ¿Qué otras cosas extrañaron?

MB: En mi caso en los últimos años venía tocando bastante seguido, no recuerdo haber estado tanto tiempo sin hacerlo. El vivo es ese momento donde uno se entrega por completo, mental y físicamente, dejas todo. Es una atmósfera donde de repente el mundo se detiene, un espacio de liberación único, un espacio de libertad. Es una falta importante, seguramente algo menor ante otras cosas, pero es algo valioso que perdimos este año. Este show que vamos a dar en un ámbito nuevo para nosotros nos devuelve eso de estar sacudidos y vibrando con los amplificadores, algo que se extrañaba un montón.

"Viaje a Ixtlán" es una obra de Castaneda ¿Qué les parece que diría si escucha su música?

MB: Era un peruano que se nacionalizo yanqui, así que creo que estaría de nuestro lado. Hacemos música con raíces en países imperialistas, pero con psicodelia latinoamericana. Me parece que nos aprobaría.