Ediciones 2020: Poseidotica y Soldati vuelan alto gracias al vinilo.

Reseñas
Ediciones 2020: Poseidotica y Soldati vuelan alto gracias al vinilo.
Texto: Carlos Noro

Mientras el cuarteto instrumental celebra 20 años con la re edición de un disco clave de su discografía, Sergio Ch se reencuentra con su faceta más riffera.

Redescubriendo la distancia

Poseidotica “La Distancia”. Vinilo negro 180 gramos. Septiembre 2020. Aquatalan Records & Manicomio Discos.

Mirando en retrospectiva “La distancia” tal vez sea el disco que mejor puede definir las distintas atmósferas que puede atravesar la música instrumental de Poseidotica. Grabado en los míticos estudios “Del Cielito Records” (el lugar donde por ejemplo grabaron Luis Alberto Spinetta, Serú Giran, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Divididos entre otros) en aquel momento significó un evidente salto de calidad para una banda que siempre supo lo que quiso pero a lo largo de su carrera tuvo la ambición suficiente para preguntarse todo el tiempo hacia donde iba su propuesta. Un disco profundamente filosófico desde lo conceptual, propone preguntarse cómo se configuran las relaciones humanas a través de una gran pregunta retórica que atraviesa cada una de las canciones y que cómo tal, por momentos tiene una respuesta dentro de sí misma y por otros deja que el mismo oyente vibre sus propias conclusiones. En este sentido el texto escrito por Martín Rodríguez que ilustra el booklet es lo suficientemente onírico y a la vez real para dar cuenta de lo que puede ser este disco para el oyente: una especie de soundtrack que permite dar cuenta de los distintos subterfugios que elige el ser humano. A veces físicos, a veces mentales, a veces imaginarios. Un conflicto de pareja genera ese mundo onírico que el grupo sin ningún tipo de duda ni incertidumbre recorre a paso firme y a la vez sugestivo. Cada canción es parte de un relato que mezcla la fantasía y la psicodelia para hablar tanto del presente como del futuro.

Desde lo musical la sensación de relato se potencia aún más con los distintos climas que se generan las canciones y en ese punto la edición en vinilo (remasterizado en por Gonzalo Villagra en Estudios Audion) permite re descubrir lo que tal vez sea el punto más alto del disco y una marca registrada de la banda: la habilidad del cuarteto por subir y bajar intensidades para generar distintos climas. En este sentido la atmósfera espacial de “La distancia” se potencia con el sonido analógico del vinilo y le da al disco genera una calidez que la versión del cd no tiene tan presente. Algo similar aparece en el ambiente onírico y febril de “Sueño Narcótico” que permite disfrutar de los arreglos más sutiles y a la vez complejos. “Anfibio” es otra de las canciones que invitan a cerrar los ojos en la oscuridad y disfrutar del viaje. Visiblemente favorecida por la nueva remasterización es curioso como en los momentos más calmos y a la vez más potentes cobran nueva fuerza en la edición. “Maldita” bien rápida y veloz suena furiosa, mientras que “Las Magnitudes” es el cierre épico y perfecto que encuentra en esta edición un sonido que le hace justicia. Desde el punto de vista gráfico, la curiosa y caótica tapa encuentra un énfasis en los detalles al igual que fotos y textos que como suele suceder ganan en protagonismo (para bien) en este tipo de ediciones. La sensación es que este formato le hace justicia a una banda como Poseidotica y La distancia es un imprescindible para entender a una banda tan distinta a todo, como inclasificable.

Potencia riffera

Soldati. Vinilo Black Splatter. 2020. Argonauta Records. Manicomio Discos. Southamerican Sludge Records

Si hay algo que caracterizó a la carrera de Los Natas fue la innumerable cantidad de ediciones físicas con sellos argentinos y de afuera, por eso no llama la atención que esta interesante edición venga por el lado de un sello italiano Argonauta Records junto a la presencia de Manicomio Discos y del propio sello Southamerican Sludge Records como la pata argentina de la edición.

De todas las dimensiones que Sergio Ch ha ido probando luego de Los Natas, esta tal vez es donde queda más clara la idea de que las canciones dependan casi exclusivamente de la estructura melódica del riff para desarrollar esas atmósferas envolventes que son marca registrada del stoner rock. En este punto el sonido del vinilo le hace justicia a este objetivo. Las guitarras suenan potentes, densas, pesadas y “gordas” como es debido principalmente porque esa atmósfera valvular y orgánica que es parte del sonido del trío, parece encontrar en el disco girando un espacio para que las canciones suenen bien robustas y potentes. Con relación a este último punto “Whisky Negro” es tal vez la canción más favorecida por el sonido analógico del vinilo. No es exagerado decir que el riff es tan simple pero a la vez tan contundente que, cuando uno eleva el volumen, parece uno tiene al trío tocando a todo volumen en el living de su propia casa. En ese punto vale el esfuerzo de adquirir la edición, principalmente porque permiten entender como la vibración de las guitarras dobladas, la cabalgata percusiva y la tensión rítmica que sostienen a la canción hasta el final, aquí son aprovechadas inteligentemente por una banda que sabe manejar entender que precisa una canción para cobrar vuelo sin preocuparse por exagerar arreglos o meterse en complicados recovecos instrumentales.

“Doom Nacional” es un disco parejo, bien balanceado y excelentemente tocado aunque la etiqueta de doom tenga que ver más con la oscuridad que propone la música que con lo que uno puede esperar del estilo (decididamente más allá de la lentitud con la que comienza “La Electricidad del Árbol Caído no hay muchas melodías que remitan a le versión más clásica del e estilo). Aquí la idea es potenciar el formato canción, algo que en “Un tren al Sol”, “From Skull” o “Suicide Girl” es evidente y que en “Solar Tse” o “Los Secretos de Shiva” se elige mezclar con riffs a veces pesados y en otros más viajeros. “Doom Nacional” más allá de la manera de nombrarlo es un gran disco de música pesada argentina, que en vinilo permite otra escucha. Para escuchar sin distracción y dejarse envolver por la música. Viaje asegurado.