Gil Trabajador: Max Alvarez de Ambassador

Entrevistas
Gil Trabajador: Max Alvarez de Ambassador
Texto: Carlos Noro | Fotos: Allison Lopez

“Mientras el mundo, policía y ladrón, me bautizan sonriendo, gil trabajador” dice la letra del clásico de Hermética en un cruda descripción de la clase trabajadora argentina. Nosotros abrimos la pregunta ¿De qué trabajan quienes hacen cuando no están sobre el escenario? ¿Hay relación entre el sustento diario y la posibilidad de subirse al escenario? Quienes están en escena se bajan del escenario a contarnos su historia.

Sábado 17/04 Ambassador en vivo en el Emergente de Almagro en El Emergente de Almagro - Francisco Acuña de Figueroa 1030 CABA. (HORARIOS PUNTUALES) PUERTA 21:30HS. SHOW 22:00HS.

Para describir a Max Alvarez en su labor como voz y guitarra en el trío de rock pesado Ambassador es imprescindible remitir su historia a lo que para muchos es la época de gloria del rock argentino: los años setentas. Allí donde paradójicamente transcurría el momento más oscuro de nuestra historia política, social y económica (la sangrienta dictadura militar), un grupo de jóvenes creyeron firmemente en que la música podía ser una válvula de escape y de libertad. Uno de esos jóvenes fue Pappo quien desde Pappo´s Blues y Aeroblus creó una interesantísima propuesta de rock, blues, pesado, lisérgico y urbano que aún hoy sigue teniendo vigencia. Sabedores de esa tradición los Ambassador toman ese legado en la actualidad  para demostrar que el axioma que dice que el formato trío es tal vez la forma más acabada de disfrutar del rock pesado, intenso y valvular algo que de alguna manera también viene ensayando desde su proyecto paralelo denominado Rompenubes donde junto a Christian Van Lacke y al legendario baterista de Aeroblus Rolando Castello Jr. en donde pone de manifiesto todo su amor por la música lisérgica, volada y capaz de hacer volar la imaginación. 

Conduciendo mi camioneta 

"Hace seis años que soy chofer de camioneta. Tengo una Traffic y hago repartos que van desde el laburo familiar hasta llevar a bandas. Se podría decir que soy chofer de camioneta", dice Max a la hora de definir una de sus ocupaciones que sin embargo no es la única. "También hago trabajo de luthería, por lo que profesores de guitarra que me conocen me traen guitarras o bajos de sus alumnos para calibrar” cuenta y enseguida aclara “Entre esas dos cosas me manejo y después trato de zafar con alguna changa”, completa para terminar de detallar de qué se trata lo que realiza como trabajo cuando no está sobre el escenario.La pregunta obvia, viene por el lado del desafío que implica para Max compatibilizar el mundo de Ambassador y las “obligaciones” laborales. “La verdad es que a mí no me genera ningún tipo de complicación”, dice con sinceridad y enseguida cuenta cuál es su prioridad. “Nunca cancelé un ensayo por tener que ir a trabajar. Al contrario, cancelé laburos por tener que ensayar”, cuenta entre risas y detalla que “los tiempos son manejables principalmente porque trabajo de mañana o tarde por lo que puedo coordinar los tiempos para hacer mis cosas”, concluye dando la pauta de que el Max músico está por sobre todas las cosas. 

La vida es música

 “La música está en todos los momentos de mi vida”, dice Max cuando le preguntamos cómo estas actividades se conectan con su labor como músico. “En la camioneta vivo escuchando música y con el laburo de luthería me suelo acercar a un montón de artistas que en algunos casos admiro pero que en otros ni conocía”, comenta a la hora de detallar cómo funciona su trabajo y cómo le permite relacionarse con lo que realmente ama: hacer música.En este contexto, si tuviéramos que poner en la balanza lo que le pasa a Max como músico y lo que le sucede como alguien que recorre las calles conduciendo su camioneta, claramente el peso se inclina hacia la primera de las dos opciones. “Por más que no me paguen un sueldo, soy un trabajador de la música y me defino de esa manera. Esto lo digo desde la banda hacemos todo de la manera más responsable posible” manifiesta y completa la idea “Todo el tiempo estoy en la búsqueda permanente de perfeccionar mi laburo como músico, por lo que todo lo que hago va a parar a ese lugar. Puedo calibrar la guitarra de un montón de gente, puedo estar casi diariamente manejando la camioneta, pero todo eso es para invertir en lo que amo que es tocar”.

Teniendo en cuenta la búsqueda de Max por crecer como músico, es lógico que la pregunta sea sobre la posibilidad de vivir de la música y que habría que hacer para llegar a dedicarse cien por cien a esa actividad, una pregunta que suele ser difícil de responder para quienes apuestan por el arte en Argentina. “Para mi vivir de la música depende de muchas cosas por lo que es medio difícil definirlo, por ejemplo hay gente que da clases de guitarra y de alguna manera vive de la música, pero mi mundo ideal sería vivir de lo que genera la banda”, reflexiona y luego completa “Para nosotros hoy por hoy es una utopía hermosa. Apostamos que algún día suceda. No me gusta la idea de estar toda mi vida trabajando en cosas que no me terminan de llenar. Todo lo que hago es para poder subsidiar mi carrera musical. A mi no me interesa ningún laburo que no sea poder colgarme el instrumento, sacar el stand by del equipo, subir el volumen y que se muevan los parlantes”, dice como reflexión lo que claramente establece una diferenciación entre un trabajo que sirve para subsistir y la posibilidad de vivir de lo que a uno lo apasiona. Precisamente este último punto es una de las preocupaciones principales para Max en un contexto de pandemia donde claramente las posibilidades de tocar y de presentarse en vivo fueron coartadas durante el año pasado y este año tímidamente comienzan a resurgir. “A mi me tienen mal esto que sucede, me pone muy triste pero siento que siempre que uno trate de tocar y haga cosas, sirve”, comparte y enseguida vuelve a dejar en claro la relación entre el trabajo y ser músico “Es verdad que uno se la rebusca para vivir y que tal tu vida no depende de subirte a un escenario y no te va a faltar para morfar, pero yo no soy eso. Todo mi esfuerzo está puesto para subsidiar a la banda. No me considero un chofer de camioneta. Yo soy un artista. No es justo que tenga que tener otro trabajo para subsistir. Ojalá que en algún momento podamos cambiar esto”.