El soundtrack de mi vida: Danny Jimenez presenta The Velvet Underground

Entrevistas
El soundtrack de mi vida: Danny Jimenez presenta The Velvet Underground
Texto: Gala Claro

La música es capaz de crear atmósferas y momentos entrañables al punto de que hay quienes no pueden imaginarse su vida sin ella. Nuestros protagonistas eligen su banda más querida, cuentan cómo nace ese amor indescriptible y recomiendan por dónde empezar a transitarlo.

El periodista y músico Danny Jimenez, actualmente director musical en Vorterix y además de vocalista y guitarrista de Free Anguila, nos acerca a su vínculo íntimo con The Velvet Underground la banda que marcó su vida y desde ese foco, nos adentra en un mundo conectado a los ¨sonidos de lata¨ la definición que elije para tratar de poner en palabras la bestia musical comandada por Lou Reed.

Está todo ahí

Por qué es la pregunta retórica que surge como inicio de la charla y la respuesta es bien concreta: “Creo que es el vientre materno de la electricidad, que está todo ahí, lo que íbamos a conocer después, desde el punk hasta el noise, hasta el shoegaze, cosas del hardcore, del pop también.  Es la banda que abrió el camino en cuanto a influencia junto a Bob Dylan los Beatles, pero en cuanto a la electricidad del rock creo que sin duda fue The Velvet”, define a la hora de situar a la banda en la historia del rock internacional.

No es fácil elegir los discos imprescindibles para conocer a la Velvet, pero cuando se traslada  la pregunta a DJ, como le dicen amistosamente, no duda y  define a la banda en primera instancia con el primer disco de la banda ¨The Velvet underground And Nicoo”  y enseguida suma la tercera placa ¨The Velvet  Underground,  definida por el mismo como que “un paso hacia adelante, un cambio de creencia  incluso en Lou Reed desde la pluma  ya sin John Cale, también porque  tiente canciones  que se van acercando a un formato más convencional  y no tanto a un desmadre sonoro, como habían sido los dos primeros¨  a esos dos discos Danny le suma Loaded (1970), “quizás no es el mejor, pero  es la despedida, tiene algunas de las  más lindas las canciones que Lou Reed escribió, que incluso en  algunos casos decidió dárselas a cantar a otro, como New Age,  "Oh! Sweet Nuthin'", "Rock & Roll", "Sweet Jane", "Head Held High". “Es el disco que se destaca por ser muy distinto al del comienzo, y muestra como una banda puede haber evolucionado tanto en tan solo cuatro años, por eso creo que es fundamental escucharlo”, define.

 

Momentos iniciáticos

Para todo fan siempre hay que ir al punto inicial con la banda, a ese lugar donde todo comienza, Danny relata con detalles cómo fue ese día. ¨Recuerdo haber ido a el Parque Rivadavia, en Capital Federal,  en el  Barrio de  Caballito que durante los 80´s fue una gran cuna musical para muchos y muchas que caímos  los domingos buscando casetes grabados, vinilos, en el centro del parque hasta que llegaba la policía y nos teníamos que ir todos corriendo. En ese lugar fue donde me compre un casete grabado The Velvet Underground And Nico. Ese fue el primer material que tuve de ellos, lo primero que escuché”, rememora y luego da cuenta de esas primeras sensaciones “El recuerdo que tengo es que después de haber llegado a casa y haberle dado play, me pareció que cantaba un travesti  o un transgénero. La primera canción era Sunday Morning y a partir de ese momento creo que el misterio subyugante de todo lo que encierra se me hizo carne, el bajo fondo, el sado masoquismo, el mal viaje, el terciopelo, lo subterráneo, me acompaña esa pintura perturbadora hasta el día de hoy”.

“Una anécdota cercana a la banda que tengo es haber ido a ver a Lou Reed, no a Velvet porque ya no existían más desde el año 71, la primera vez que vino a la Argentina.  Saque fila uno y cuando terminó el show me fui a esperarlo a la puerta del hotel. Nos fuimos rápido con un amigo, sabíamos dónde paraba”, cuenta “Habrá llegado media hora, veinte minutos después, bajó de una combi con un par de guardaespaldas y tuve la chance de no solamente abrazarlo,  sino también que me permitiera sacar una foto, y que me firmara un libro de Velvet”, relata emocionado “A los diez años hice lo mismo con John Cale, el otro miembro fundador que me firmó el mismo libro, así que tengo en la primera hoja del  libro con la firma de Lou Reed y en la contratapa la firma de John Cale. Para comienzo y cierre de mi propia historia está muy bien”, cierra a la hora de relatar su vínculo fraternal con el grupo.

"Creo que entre la música que hago hoy y The Velvet no hay ningún tipo de vínculo, si en bandas anteriores que tuve, que eran más de un estilo cercano al rock ,al garaje, hacíamos versiones de Lonesome Cowboy Bill Femme Fatale o de I am Waiting For The Man”, recuerda y luego habla de su actualidad. “Free Anguila es una banda más inclinada al groove y la Velvet queda bastante lejos del groove. Lo suyo es la lata y el sonido desmadrado”, analiza comparando su pasado y este presente.

Para cerrar este recorrido por la relación de la banda como Danny, la pregunta final es sin lugar a dudas qué significa una banda tan importante en su vida. “Significa la identificación, es un artista que me hace digno, fue la primera remera de rock que me hice a comienzo de los noventas cuando acá no había remeras de rock. No había donde ir a comprarlas, tenías que hacértelas vos. Me acuerdo que fui a Morón, cerca de donde yo vivía,  agarré una foto de la portada de The Velvet el primer disco, le hice varias fotocopias, me fui a una casa de Morón  que te estampaban motivos y en una remera blanca, algo extrañísimo en mí me estamparon la tapa de la banana”, recuerda “Me sentía  muy orgulloso, hasta vanidoso cuando llegaba a un lugar, prepotente, porque no solo tenía una remera de rock que no existía,  tenía una remera de Velvet, que era el under del under, por llamarlo de una manera.  Fue una linda sensación tenerla, usarla durante muchos años hasta que después no pude sostenerla cuando se volvió amarilla”, dando la pauta de este amor incondicional que sigue perdurando a través de los años.