El gigante humilde

Crónicas | Bob Mould (Sugar, Hüsker Dü) en Argentina
El gigante humilde
Texto: Sebastián Sánchez | Fotos: Gimena Cuenca
Jue, 03/10/2013 - 21:00
Teatro Vorterix ?

La canción que cierra el último disco de Bob Mould se titula “First Time Joy, Last Time Pain”, y dice en su inicio: “Y éramos chicos, teníamos tanto miedo, nosotros construimos este sueño”. No es poca cosa, ya que este señor es un gigante, no solo porque recorrió un largo camino para llegar hasta aquí, sino más bien porque lo construyó para el resto. Cuando era apenas un adolescente creó Hüsker Dü (junto a Grant Hart y Greg Norton), un legendario grupo punk que influenció a Pixies, Nirvana, Foo Fighters y otros tantos. Ya durante los 90’s dio forma a Sugar, otra de sus revoluciones sonoras, y actualmente goza de una respetable y fructífera carrera solista, aquella cuyo derrotero lo trajo por primera vez a tierras sudamericanas.

El Teatro Vorterix no estuvo lleno, pero lo que sí fue importante es que aquellos que concurrieron tenían un genuino interés en presenciar el show en vivo único y tal vez irrepetible. Había caras conocidas entre la concurrencia, como gente de Massacre y The Tormentos, y ya las bandas Autopista y Valle de Muñecas habían dado sus respectivas performances. Con suma puntualidad, el trío liderado por Bob Mould en guitarra y voz, Jason Narducy en bajo y Jon Wurster en batería, dio inicio a su show.

Se trató de un asalto sonoro inmediato e intenso, y ese tono se mantuvo sin parar durante todo el recital. Un golpe tras otro, recibido con intensa felicidad por parte de los espectadores, sobre todo de aquellos que se encontraban más próximos al escenario. No tuvo gran comunicación verbal, pero tampoco hizo falta, el sonido perfecto, la guitarra afilada y la voz siempre en alto, bastaron para demostrar que dejó el alma y el cuerpo en cada canción. Tocó con los anteojos empañados, pero ni él mismo pareció percatarse de ello.

"los verdaderos gigantes son aquellos que nos enseñan como caminar por la vida, simplemente haciendo las cosas a su modo".

Si de recorrer su carrera se trató, pues arrancaron con “The act we act”, “A good idea”, “Changes”, “Helpless” y “Hoover Dam”, todos temas pertenecientes a su celebrado álbum Copper Blue que editase con Sugar. Para traernos al presente, recurrieron a una selección de temas de su último trabajo solista titulado Silver Age, así fue que sonaron rabiosas versiones de “Star machine” y “The descent”, coronadas por la bella “Steam of Hercules”. El tramo final del show estuvo coronado por temas de Hüsker Dü, celebrados a base de pogo, cánticos y alegría por parte del público. “I apologize”, “Could you be the one”, “Hardly getting over it”, y muchos más. Fue una catarata sonora imparable, “If I can´t change your mind”, “Something that I learned today” y “In a free land” dieron un más que justo cierre. Se trató de una combinación perfecta de canciones clásicas que sonaron como si hubiesen sido compuestas apenas ayer.

Una cálida y genuina despedida, retribuida con un “Ole Ole Ole, Bob Mould, Bob Mould” fue todo lo que hizo falta para demostrar que la grandeza y humildad se llevan muy bien de la mano, y que los verdaderos gigantes son aquellos que nos enseñan como caminar por la vida, simplemente haciendo las cosas a su modo.

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