Paz y Desierto

Reseñas | Vista Chino lo nuevo de los ex Kyuss
Paz y Desierto
Texto: Carlos Noro

¿Ser o no ser Kyuss? Los ex Kyuss Lives! aprovechan su historia para componer uno de los discos del año. Te contamos de qué se trata y te invitamos a comprarlo en una edición especial que incluye remera en la tienda de Jedbangers http://www.jedbangers.com.ar/tienda/

Napalm Records / Jedbangers 2013

Un día Josh Homme se enojó y junto a Scott Reeder decidieron enjuiciar a sus ex compañeros de Kyuss John Garcia, Brant Bjork, Nick Oliveri (a los que se les había sumado Bruno Fevery) por el uso del nombre Kyuss junto al adjetivo Lives! Como era previsible, los primeros ganaron la batalla. Este conflicto fue el inicio para Vista Chino,  manteniendo la última formación de la banda pero intentando promover un nuevo espíritu. La gran noticia es que Peace lo logra principalmente por el talento que de aquellos que inventaron literalmente el sonido denso, gordo, pesado y fumón que constituye la base del stoner rock

Una de las grandes ventajas que tiene esta este primer disco de los muchachos de Palm Springs es que por suerte, no hay que esperar demasiado dentro del trackeo del disco para darse cuenta que ese espíritu desértico es el aire que los muchachos respiran. Ya desde el inicio con “Good morning wasteland”, una intro deforme que conduce a “Dargona dragona” nos damos cuenta de los parámetros sonoros de la placa. Bata y bajo bien marcados se hermanan con un riff monólitico hasta la llegada de la voz de García que dedica el tema (I know what you are / I know it so bad canta) a alguien en particular que no conocemos pero tal vez podríamos deducir en lo que es, además del incio, una declaración de principios.

“Sweet Remain” con un comienzo que recuerda vagamente a “El Bolsero” de Los Natas, pone decididamente a Bjork como protagonista detrás de los parches y permite a García ensayar su color de voz más agudo en uno de los grandes momentos en cuanto a intensidad, onda y gancho del disco. “As you wish” le da el lugar Mike Dean de Corrosion Of Conformity (Ndr. Actualmente es el reemplazante de Olivieri) para que marque el pulso desde la distorsión de las cuatro cuerdas construyendo el típico medio tiempo en el que los instrumentos van sumando capas mientras la voz acompaña la mancha lenta, colgada y onírica. “Planets 1 & 2” recupera el espíritu de “Green Machine” y pone a Brant Bjork a cargo de las voces con un Fevery decididamente inspirado en el uso del wah wah, para terminar de construir una canción siempre riffera pero más cercana, sobre el final a un medio tiempo. “Adara” continúa con la influencia de Bjork pero esta vez para crear la atmósfera veraniega y de cara al sol de su carrera solista, construyendo el tema más simple, cool y groovero de todo el disco.

“Mas vino” baja las pulsaciones y sirve de punto de quiebre para la última porción del disco que apunta por un lado a reproducir el sonido más colgado del estilo y por el otro a transitar por caminos más arriesgados. “Dark and lovely” es una canción pesada en la que se conjugan un riff repetitivo y monolítico hermanado a la voz de García, nuevamente onírica e incluso capaz de atravesar el riff principal utilizando una especie de eco. En el final la guitarra de Fevery se desdobla para transformarse  en una guitarra gemela (a no confundir stonermente gemela) llegando al punto máximo de intensidad. “Barcelonian” vuelve a proponer proponer el aire groovero y cool (incluso con alguna percusión muy bien sumada a los arreglos) y muestra a García en el mejor momento del disco. El cierre de la placa con el extenso  “Acidize …the gambling moose” es básicamente un catálogo de la amplitud sonora que puede lograr la banda. Hay diversas situaciones sonoras entre las que se puede mencionar: alguna referencia al sonido más clásico de Kyuss, alguna que otra exploración Low Fi, un andar cansino y algún interludio épico, sensual, tórrido y voluptuoso;  hasta llegar a un final en el que la canción pierde su esencia original para transformarse en otra cosa intensa  y deforme en el que el blues permanece como influencia a lo lejos.

En definitiva Vista Chino construye una obra que mira al pasado desde los ojos del presente. Uno podría preguntarse qué pasaría si las presencias de Homme o incluso la de Reeder fueran parte de este disco. La respuesta es que “Peace” tiene la fuerza y el peso propio más allá de los nombres. El peso de las canciones de aquellos que inventaron un estilo. Kyuss es historia porque Vista Chino es presente. Nada más ni nada menos.