Tony Iommi: In riff we trust. Hablamos con el coautor del libro.

Reseñas | Tony Iommi y T.J. Lammers. Iron Man:Mi viaje a través del cielo y el infierno con Black Sabbath
Tony Iommi: In riff we trust. Hablamos con el coautor del libro.
Texto: Carlos Noro | Fotos: Jedbangers
Lunes, 3 Febrero, 2014

Tal vez sea el inventor del heavy metal, rock pesado o como quieran llamarlo. De casualidad uso El Tritono del Diablo (una progresión de acordes tan oscura que la Iglesia prohibió en la Edad Media) para una canción que se llama como su banda de toda la vida: Black Sabbath. Te contamos de qué se trata la biografía del oscuro señor del riff editada por la gente de Jedbangers y le preguntamos a T.J. Lammers cómo fue el proceso de edición de la autografía del gran Tony.

Conseguí el libro acá

Entrevista con T.J. Lammers : "Tony es un gran tipo".

¿Cómo llega un holandés a terminar trabajando en la autobiografía de Tony Iommi?

Efectivamente soy holandés pero tuve la particularidad de pasar mucho tiempo en los Estados Unidos e Inglaterra lo que me convirtió, en los papeles, en alguien bilingüe. Particularmente tuve el gusto de conocer a Tony cuando trabajaba para Phonogram Records en Londres en los años ochenta. Obviamente mi trabajo me dio la posibilidad de tener un contacto muy directo ya que viajamos por Europa en los clásicos viajes de promoción que suelen hacer los sellos, lo que implica charlas informales que hacen conocer un poco más de lo normal a un músico.  La buena onda y el contacto duraron a través del tiempo hasta que hace seis años nos encontramos en Berlín casualmente. Ese fue el momento en que me animé a contarle mi idea de escribir el libro y por suerte aceptó (risas).

¿Cuál fue tu función particular como escritor?

Intenté ser alguien capaz de capturar las palabras de Tony y redactarlas para que vos como lector sientas que él te está contando su historia de vida en la mesa de su cocina mientras comparten un café. La idea es que el lector sienta que Tony le cuenta sus grandes historias, que después de todo son relatadas tal cual cómo sucedieron, de manera relajada y casi inconsciente. Acá no hay un músico que establece una distancia con su público, la imagen es de alguien que ha vivido para contarlo.

¿Es por esto que elegiste usar distintas variaciones de la primera persona gramatical?

Exactamente. Acá en el libro los hechos y personajes se relatan tal cual como sucedieron. Entonces, variar la primera persona sirve para sostener esta idea de cercanía con el lector. Me parece importante aclarar que yo en definitiva redacté el libro pero utilizando y respetando al detalle las palabras de Tony.  Esta es su historia, contada por él mismo. Creo que es difícil conseguir algo más autobiográfico que esto.

"Siento que él es la fuerza detrás de Black Sabbath y la fuerza que dio el verdadero impulso al heavy metal. Eso es invalorable".

¿Tuviste que dejar muchos relatos afuera de la versión final?

La verdad no fue necesario. Lo entrevisté durante aproximadamente cincuenta o sesenta horas, recorriendo su vida desde que nació hasta su actualidad. La idea en un principio era utilizar el material más relevante o el que podía llegar mejor a los lectores. Ese fue el mayor desafío porque, sin exagerar, el noventa y nueve por ciento de lo que contaba Tony era muy pero muy interesante para estructurar la historia. Entonces, casi todo fue publicado.

Con la distancia del libro publicado ¿Qué fue lo que más te sorprendió de la historia de Tony?

Su fuerza y su determinación. Incluso con el accidente que sufrió en los dedos (Ndr. Capítulo que prácticamente inicia el libro) siguió su camino hasta convertirse en uno de los más grandes guitarristas de la historia. Siento que él es la fuerza detrás de Black Sabbath y la fuerza que dio el verdadero impulso al heavy metal. Eso es invalorable.

¿Hay alguna diferencia entre el Tony músico y el Tony ser humano?

No hay ninguna diferencia entre el ser humano y el músico. (Ndr. Acá Tj juega con el inicio de la canción Snowblind de Volumen 4 y responde What you get is what you see que significa algo así como lo que ves es lo que obtienes). Es un gran tipo.

Bonus track: Reseñamos el libro.

Si algo queda claro cuando uno termina de leer Iron Man: Mi viaje a través del cielo y el infierno con Black Sabbath, es la relación directa y casi simbiótica entre Tony Iommi y su banda de toda la vida. Esto que puede parecer obvio, no lo es tanto cuando uno va desasnando los  noventa y dos capítulos cortos y contundentes que desarrolla el libro.

La gran virtud del libro es contar una historia en primera persona tanto desde el punto de vista gramatical como desde el punto de vista literario. Si alguien piensa que va a encontrar detalles escabrosos sobre la vida de Ozzy Osbourne o de alguno de los integrantes que pasaron por Black Sabbath, este no será su libro. En esta biografía más cercana a un diálogo profundo, la atmósfera casi confesional guiada por las entrevistas realizadas por el periodista TJ Lammers,  la idea es otra. Aquí se busca relatar los episodios fundamentales de la vida que convirtieron a Iommi en lo que es hoy sin escaparle a las etapas conflictivas de su carrera y de su vida personal sin perder el eje de quien nos está hablando en cada momento.

De esta manera es lógico que el inicio relate el accidente crucial que le amputó las partes superiores de los dedos de la mano derecha, con correspondiente y doloroso proceso de adaptación para seguir tocando la guitarra (a esto se le sumaba su condición de zurdo que incluso lo hizo evaluar tratar de tocar como derecho) lo que, según cuenta la leyenda, fue la base sonora fundamental para sus primeras bandas The Rest (donde conoció a Bill Ward), Mythology y las que funcionaron como un proto Sabbath (The Polka Tulk Blues Band, Earth Blues Band y Earth).

A partir de esos episodios comienza la verdadera historia de la  primera etapa de la bruja negra con las victorias y dificultades de una banda en crecimiento (representantes estafadores, necesidad de profesionalizarse, gente que les quería cambiar la propuesta sonora, problemas internos, experimentación con las drogas y el alcohol etc.) hasta llegar a la fama que todos conocemos en la que, paradójicamente, muchas veces la casualidad funcionó a favor del grupo para que las cosas finalmente se concreten (imperdible en este sentido las anécdotas de las grabaciones de Black Sabbath y Paranoid).

Precisamente el estilo ligado a lo anecdótico que propone el libro, permite disfrutar de una versión bromista sarcástica  y desconocida de Tony en el medio de las giras y las grabaciones en las que junto a Geezer Butler, Ozzy Osbourne y la mayoría de los integrantes que pasaron por la banda se divertían haciendo bromas pesadas en las que muchas veces la víctima se convertía en victimario (la anécdota en la que Bill Ward es prendido literalmente fuego es una de las más jugosas y oscuramente risueñas del libro).

Iron Man no es ni más ni menos la historia de un hombre como cualquiera que fue construyendo su talento a fuerza de trabajo, obstinación y perseverancia.

Otro de los puntos que queda claro en el desarrollo de la historia es la referencia a los distintos músicos que pasaron o estuvieron por transitar por Sabbath. Hay un honesto desarrollo de la relación con Ronnie James Dio (con elogios, críticas y finalmente una sentida despedida) mucho respeto y valoración por Tony Martin (integrante de la etapa más solitaria de Iommi frente a la banda), una bella declaración de amistad a Cozy Powell  y alguna que otra referencia explícita al Glenn Hughes más intoxicado (en otro de los capítulos más desconocidos de la historia de la bruja negra) más allá de alguna que otra referencia a Ozzy que, como dijimos al principio, no protagoniza demasiadas páginas de las historia (más allá de las obvias referencias a los discos en que participó).

Párrafo aparte merece la caótica estadía de Ian Gillan en la banda con las problemáticas que giraron en torno a Born Again (tapa, sonido, rarezas del, en ese momento, ex Deep Purple) y las rarísima propuesta a David Coverdale para integrar la banda junto al curioso acercamiento a Michael Bolton para reemplazar la ida de Dio a principios de los ochentas.

Hay también una breve referencia a las cuestiones personales entre que se destacan la fuerte relación con el oculto (percepciones paranormales, visiones fantasmagóricas, etc.),su entrañable amistad con John Bonham (fue padrino de su primer matrimonio en otra anécdota imperdible), el resto de sus matrimonios, una efímera relación con Lita Ford y la lucha por lograr la custodia de su hija hasta llegar a su felicidad con su actual esposa (Maria Sjöholm ex cantante de la banda sueca Drain STH) de quien realiza una sentido relato en el referencia al linfoma del que actualmente sigue recibiendo tratamiento.

Precisamente la última parte del libro relata las sensaciones frente a esta situación y el deseo de seguir trascendiendo a partir de este berretín que ha sido Black Sabbath a lo largo de su vida. Iron Man no es ni más ni menos la historia de un hombre como cualquiera que fue construyendo su talento a fuerza de trabajo, obstinación y perseverancia. Interesante lectura para aquellos que piensan que el talento no precisa de trabajo para desarrollarse. Como el hierro, Tony Iommi ha sabido forjarse a sí mismo. Ojalá podamos disfrutarlo un largo rato.