Que sea rock

Crónicas | Viticus + Humo del Cairo
Que sea rock
Texto: Viticus: Sergio Adrian Corpacci Humo del Cairo: Jorge Sebastián Noro | Fotos: Jorge Sebastián Noro
Lunes, 27 Enero, 2014
Vie, 24/01/2014 - 20:00
Teatro Vorterix ?

Viticus volvió una noche al Teatro Vorterix para deleite de sus fans de ayer y hoy. Entre temas propios, algún solista y clásicos e infaltables del Riff de Pappo, el bajista, sus hijos e invitados coronaron otra jornada del ciclo Verano Negro. Una cita que dio un respiro en el clima, aunque dentro del recinto ardió con una temperatura rockera a la altura de su trayectoria.

Mientras Enero arde en todo sentido y se está despidiendo como el más insoportable y caluroso de los últimos 106 años, Buenos Aires - que insiste en no hacer gala a su nombre - no detiene su rockero motor.

Humo del Cairo abrió la temprana noche del “Verano Negro”. Una banda, que si bien se mantiene en lo más alto del under rockero porteño y argentino, está acostumbrada desde hace un tiempo a tocar para un público numeroso en diferentes reductos musicales. Esta sin dudas fue la excepción, justamente por cuestiones de horario (tocaron muy temprano para un viernes de verano) los acompaño poco público. Secundaron a Viticus, pero no perdieron la presencia escenica y el poder sonoro que los acostumbra.

El sonido quizás tuvo sus fallas pero solo por la poca gente en el lugar. Humo del Cairo dejo vibrando el escenario para Viticus y para los que estuvieron fue un placer escucharlos y verlos en una atmósfera, sin esperarlo, mucho más íntima y solitaria. 

En este contexto y posteriormente a la actuación del trío Stoner pshyco rutero blusero, la banda liderada por ese sobreviviente llamado Víctor Bereciartúa tomó el escenario del Vorterix para volver a hacerlo suyo.

En ese motor pistonea Viticus, la banda a esta altura ya clásica de Vitico y sus aliados que, si tuviéramos que definir, sería algo así como una pyme rocker familiar en la que dos de sus parientes despuntan con sobrada maestría el vicio por la guitarra, las rutas, los fierros y toda la iconografía rockera característica del legado que Norberto “Pappo” Napolitano supo como nadie crear y dejar para la posteridad.

En este caso, hacer de las suyas viene a ser mechar temas propios de la banda que completan Jeronimo Sica en batería y otros dos Bereciartúa , Nicolás, hijo y Sebastián en guitarras con clásicos de Riff que agitan a los incondicionales de ayer y fans de hoy.

Y aunque “Hoy no hago nada” preceda a la primera canción de la noche, el título miente porque el legendario bajista hace de todo. Todo para quienes se dieron cita en el ex Teatro Colegiales en un show que Vitico dedicó a la salud de un amigo que la necesita.

Humana dedicatoria que refrenda y engancha con “Humano” donde se lucen la voz y la guitara del Bereciartúa hijo mientras el cuarteto mete un rebaje y acelera a fondo con “No detenga su motor”, a decir de un más que feliz Viticus, más que un hit de Riff, un concepto filosófico de Pappo. Precisamente es el que el espíritu de Norberto Napolitano acelera los corazones y hace dispararun “Viva El Carpo” de parte del bajista y el “Dale Pappo” y “Hay que ver a Pappo Presidente y a Vitico Canciller”.

En llamas y quemando llantas que luego serían de metal, el líder agita sus brazos como si el presidente fuera él y el mismísimo Juan Domingo Perón la figura a imitar. Anticipa un cover con aclaración pertinente: Yo no me pongo la camiseta de Keith Richards, trato de hacer un tema que hizo él y acomete con una intro que huele a Manal y porqué no a Aeroblus, mítica y breve banda de Pappo pero que en realidad es Riff en su versión de “El Marqués bajo la luz”.

Momento cumbre riffero que se enciende con “Ruedas de Metal” que también enardece a una fan subida a los hombros de su hombre, que no duda en quitarse la remera y agitarla delante de su ídolo que le responde con una cómplice sonrisa y una lasciva lengua al aire.

Aire que queda caldeado y que enciende aún más “Tigre Hotel” y que baja un cambio y da una tregua como el clima con “Nacido para ser así” declaración de principios del primer disco solista de Vitico.

“Un concepto filosófico de Pappo,  aclara Vitico y presenta No detenga su motor, viejo clásico de Riff".

Mientras  ya el potente e incansable show entra en el spint final se suceden los invitados. Suben Mariano “Cachín” Invernizzi y Julián Fornari de Manjar, recibido con halagos y Manuel, hijo mayor de Vitico y a decir del propio músico, la presencia en el escenario que más lo emociona”  con quien comparte “Ha llegado la hora” y “No me fue muy bien en el extranjero”. Precisamente donde sí le va muy bien es en un Vorterix que si bien muestra algunos claros, muestra a las claras que apostar por un ciclo rockero en un Enero sofocante garpa y convoca.

Mas tarde Vitico cumple con “Mucho por hacer” y luego hace el cover prometido,  “Connection” de The Rolling Stones, donde predomina la composición  de Keith Richards por encima de Mick Jagger de ahí la dedicatoria del canoso bajista.

“Fugitiva”, “Busco otra forma” y “Susy Cadillac” con Gabriel Carámbula en guitarra invitada y sorpresivamente sin cigarillo colgando, anteceden a “La Espada Sagrada” que se cierne ya ante un recinto entregado y que quiere más.

Ese más llega en forma de bises con el aura de Pappo dando cátedra en Colegiales con la sobresaliente “Forastero” y la eterna arenga de “Que sea Rock” o  que sea Viticus, un convide rutero y rockero que por legado y presente es lo que fue y será.

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