Visita a pedido

Crónicas | Metallica
Visita a pedido
Texto: Carlos Noro | Fotos: Beto Landoni vía Silvana Gomez T&T Group
Dom, 30/03/2014 - 21:30
Estadio Unico La Plata ?

Con una particular dinámica de temas elegidos por la gente, Metallica volvió para hacer dos fechas en el Estadio Único de La Plata. Te contamos cómo estuvo la segunda y dominguera de las fechas.

La gran polémica de esta nueva visita de Metallica a la Argentina venía por el lado de la modalidad “By Request” del show. En teoría el público se convertiría en aquel que mediante a sus votos seleccionaría el set de las dos jornadas del Estadio Único de La Plata. Muchos imaginaron un set que hiciera justicia con la época thrasher del grupo incluyendo canciones de Kill 'Em All (1983), Ride the Lightning (1984) Master of Puppets (1986) y  ...And Justice for All (1988) y poniendo el énfasis en aquellas que no suele escucharse en vivo y en directo. Sin embargo, la gran mayoría o ¿la propia banda? le dio la espalda a esta posibilidad haciendo hincapié principalmente al álbum que fue el punto de quiebre y la universalización de la propuesta del grupo: Metallica (1991) también conocido como el álbum negro. Así, lo que podría haber sido una caja de sorpresas solo tuvo espacios innovadores en pequeñas pero reconfortantes dosis.

De esta manera, con un video introductorio en el que los cuatro integrantes se reían de sí mismos y de los pedidos de la gente (hay que decirlo sin mucha gracia) el show en sí comenzó con la ya clásica versión de “The Ecstasy of Gold” de Ennio Morricone junto a una memorable escena de “El Bueno, El malo y el Sucio” de Sergio Leone como forma de bienvenida a la banda pergeñada desde las tres pantallas que sostenían el escenario por detrás.  

“Master Of Puppets” (muchos dicen que fue la primera vez en la historia que empezaron con este tema) hizo que la el grupo pasara de primera a quinta en un segundo y empezara a perfilar algunas cuestiones que se repetirían durante la noche. Por un lado en la platea de prensa donde estuvimos (para los que conocen el estadio es la ubicación B Sur) el sonido sería fuerte y claro (a excepción de los pasajes más thrasheros donde sin ser un desastre la mezcla perdía nitidez). Por el otro es indudable que se siente el paso del tiempo para todos los integrantes originales de la banda. Ni Ulrich es capaz de interpretar de la misma manera este tipo de canciones (dudo que quiera lograr eso) ni Hammet emula los solos (por momentos innova demasiado) ni Hetfield canta de la misma manera (particularmente aquí tuvo dificultad en las partes más rápidas), lo que termina molestando a quien va a escuchar exactamente lo que se puede apreciar en un disco que tiene ¡28 años! y que no molesta, con es nuestro caso, a aquellos que entendemos el paso del tiempo.

“Fuel” la única canción de la etapa Road / Reload de 1996 – 97 fue una de esas canciones que podría no haber estado en el set list por su intrascendencia pero que evidentemente engancha al público. El caso de “One” es radicalmente distinto. Sería complicado pensar un show de Metallica sin la oscuridad progresiva que aporta esta canción (la que inauguró la etapa de videoclips para la banda). A pesar de no contar con la pirotecnia por motivos técnicos causados en Brasil fue uno de los grandes momentos de la noche, simbolizando una de las etapas musicalmente más complejas de la banda.

Irónicamente el inconfundible riff de “Sad bad True” fue mucho más festejado que la susodicha “One” dando una pauta clara de lo que sucedía con la mayoría del público: los temas gancheros y conocidos post noventa hacían explotar el estadio, la vieja escuela solo era disfrutable por algunos pocos. “Fade to Black”, la balada existencialista de “Ride…” permitió a Hetfield tomar la acústica y mostrar un interesante nivel vocal antes de presentar un tema nuevo llamado “Lords Of Summer”,  algo extenso y repetitivo aunque con algunos pasajes interesantes (en este sentido no queda claro si es una es una especie de Work in Progress o es un tema que será parte de la nueva placa).

Otras de las gemas viejas, la genial “And Justice for All” fue otra de las canciones que exigió físicamente a la banda con una respuesta más que aceptable en cuanto a la interpretación (especialmente por el lado de Hammet). “Whiskey in the Jar” (una canción popular irlandensa popularizada en su momento por Thin Lizzy) tuvo la particularidad de ser presentada por una fan que se encontraba al costado del escenario (hubo un concurso que posibilitó ver el show desde los dos extremos del escenario a varios fans de la banda) y extrañamente fue una de las canciones más festejadas de la noche casi dando la pauta como ha funcionado el marketing de la banda en los últimos años. “The Unforgiven” otra de las baladas del álbum negro dio paso a una trilogía que fue el punto más alto de la noche. El instrumental “Orion” en el que brilló Robert Trujillo reafirmando porque está en la banda, sirvió para recordar al desaparecido Cliff Burton de una doble manera, Por un lado a través de la lucidez musical que llegó a brindar al grupo antes del accidente que se llevaría su vida, y por el otro a través de las sentidas palabras de James Hetfield que luego de leer una bandera con la frase “Cliff está con nosotros” se encargó de decir “descansa en paz Cliff” mirando al cielo en un emocionante instante en el que la banda se mostró enganchadísima y disfrutando de tocar la canción. Luego de este momento, “Welcome Home (Sanitarium)”  pareció continuar el homenaje y por lo tanto a la banda en un gran nivel, algo que el bajo distorsionado de Trujillo pareció extender imaginariamente en "For Whom the Bell Tolls” (otro de los momentos de alta y vibrante tensión dramática).

“Battery” fue pura velocidad en contraste con la calma de “Nothing Else Matters” (tal vez la balada con mayúsculas del álbum negro) para cerrar los pre bises con “Enter Sandman” que sigue siendo una de las canciones que más le funciona a la banda en vivo porque fue concebida pensada casi exclusivamente para ese espacio.

La vuelta a los escenarios trajo a otro fan para presentar “Creeping Death” (que sonó algo saturada) y luego la canción que ganó la votación puesta en funcionamiento mediante a mensajes de texto durante el show, "Wherever I May Roam”,  vencedora por sobre “Blackened” y “Ride the Lightining” que insólitamente arrancó con un pifie en el que la banda se quedó mirándose entre sí. “Seek and Destroy” (con globos negros por todos lados) fue el cierre para la cuarta visita de Metallica a la Argentina dando la pauta de que su presente está lejos del pasado más remoto que muchos anhelan. El tiempo ha pasado y lo que vemos es efectivamente lo que prevalece. Queda en cada uno disfrutar o no lo que hay. ¿Los veremos nuevamente con disco nuevo bajo el brazo?  Quien sabe. Por lo pronto esta cuarta visita a Argentina se lleva un aprobado. Le pese a quien le pese.

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