Lunes 15 Ago, 2022

Poder de convocatoria


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Crónicas | HIM
Poder de convocatoria
Texto: Carlos Noro | Fotos: Jorge Sebastián Noro
Vie, 04/04/2014 - 21:15
Teatro Flores ?

A priori, parecía casi una exageración programar dos fechas al unísono en el Teatro Flores para los la gente de HIM. La noticia post show del Viernes (la primera fue el jueves) es que no hubo equivocación si no previsión. Efectivamente los finlandeses demostraron que su poder de convocatoria y específicamente de atracción hacia el público femenino alcanzo casi a completar dos Teatros. Nada mal en los tiempos que corren.

Uno no descubre nada si comenta que la propuesta de HIM (el mito dice que la sigla corresponde a His Infernal Majesty) está centrada en la figura de su vocalista estrella, el lánguido y oscuramente atrayente Ville Valo un heredero directo de Bowie, Peter Murphy, Billy Idol, Ian Curtis entre otros, pero con una personalidad bastante particular y propia. En este contexto, uno puede esperar voces graves y melodías oscuras refugiadas en una banda que acompaña esa atmósfera, algo que de ninguna manera sorprendería a cualquiera que conozca mínimamente de que se trata este tipo de música. Sin embargo, esta cuestión no fue la que resaltó en esta primera visita de los finlandeses. Uno podía suponer que la presencia femenina iba a ser importante en el show, pero era difícil suponer que al menos en la segunda de las fechas (seguramente la primera de ellas también pero no participamos) el nivel de efervescencia hormonal generada por el oscuro Ville iba a a ser tan alto.

No por nada  el inicio con “Buried Alive By Love”, el casi New Wave “Rip Out the Wings of a Butterfly” y  la gancherísima “Right Here in My Arms” generaron una explosión pocas veces vista. Como si algo no pudiera controlarse el desborde de gritos femeninos (que incluso era mayor que la presencia masculina) llegaba a tapar la voz del vocalista, que con su estilo casi cansino y susurrante no se esforzaba demasiado en que su voz prevalezca. La seguidilla de medio tiempos comenzado por la moderna y pesada “The Kiss of Dawn” continuando por la melódica “All Lips Go Blue” (con Valo agarrando una tanga roja a lo Sandro) y culminando con la trágica “Join Me in Death” aplacaron algo de esa efervescencia, pero dejaron en claro que la participación del público no era la razón por la cual no se escuchaban con la fuerza suficiente los instrumentos. Efectivamente, el primero de los tres temas dio la pauta de que la guitarra de Mikko Lindström (Ndr nota de color está casado con la hija de Tony Iommi) no resaltaba dentro de una mezcla general en la que todos los  instrumentos adolecían de potencia haciendo perder uno de los puntos más altos del particular sonido de los nórdicos.

Esta cuestión que acompañaría todo el set a los finlandeses,  terminaría por conspirar en la propuesta general de la banda opacando un show que fue bueno en cuanto a despliegue y elección de temas,  pero que estuvo lejos de tener el sonido necesario para convertirlo en un gran espectáculo.

Precisamente  “Your Sweet Six Six Six” (una de esas canciones que sitúan a Valo como una especie de croner de la muerte) resaltó con su fuerza ganchera e hizo cantar a todo el mundo, al igual que e cover de Chris Isaak  "Wicked Game” que, previo  paso por “Passion's Killing Floor” y “Soul on Fire”, aminó a un público que seguía enganchado con cada una de las canciones que iban surgiendo.

En este contexto, las románticas  “Tears On Tape” y “Poison Girl”  junto con la densidad de “For You”  serían la perfecta introducción para “The Funeral Of the Hearts”, una de las canciones más identificables de la banda sostenida en su sencillez melódica de estribillo coreable que sería el punto culminante para anteceder los bises y al mismo tiempo apenarse por la cuestión sonora que no permitía apreciar con claridad la potencia de Mikko Paananen y Mika Karppinen en bajo y batería respectivamente junto a la sutileza de Janne Puurtinen en teclados.

El  final del show,  centrado en otra de las canciones sentimentales “Joy and Sorrow” (solo la intro acústica mediante) la pesadez pop de “Into the night” y la seguidilla  “It's All Tears (Drown in This Love)”, “When Love and Death Embrace” y “Sleepwalking Past Hope” cerró una presentación que de sonar con potencia habrá subido varios puntos. La convocatoria asegura la vuelta. Habrá revancha.

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