El Volumen es lo importante

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El Volumen es lo importante
Texto: Carlos Noro
Viernes, 22 Febrero, 2013

Volumen II viene a ser varias cosas al mismo tiempo. Desde el título podríamos decir que hay varias pistas: por un lado un evidente guiño a a Black Sabbath (Volumen IV) y a los grandes “volúmenes” de los setentas pero argentinos (Pappo´s Blues, Pescado Rabioso, Vox Dei, Billy Bond y la Pesada, etc.) por el otro y ya ingresando a lo que remite estrictamente a HdC como banda, una esperada continuidad de su primer disco Volumen I lanzado en 2011.

Cuando uno escucha en retrospectiva los dos discos intentando pensar en esa progresión, se nota el crecimiento que ha logrado el trío, llevando su propuesta a una contundencia sonora que el primer disco solo insinuaba. Sin embargo, hay algo que sigue allí. El trío se siente cómodo tanto en el formato canción como en el formato de zapada estructurada, siempre dejando libre la posibilidad de incorporar distintos estilos a su música. Tal vez por eso el inicio con “Fe” suene denso pesado y doombeta, mientras “Los Ojos” con un comienzo bien intenso proponga un riff cíclico del tipo que busca una progresión sonora hasta alcanzar un climax. “Tierra del Rey” se sostiene en uno solo de viola bien ganchero y complejiza la variedad de riffs con efectos y sonidos cercanos al space rock. “El Alba A – B” son dos canciones que en el disco están trackeadas pero que en realidad constituyen una unidad indivisible. La primera parte propone un paisaje bucólico, etéreo y volado, dando la pauta de lo que para los Kyuss era desierto acá es el campo. El lado b sostenido en un riff repetido ad infinitum, transforma la calma en explosión e invita a imaginar el ambiente en donde se desarrolla el viaje: “Tengo el paisaje / tengo la hierba” da la pauta real de que lo que se está describiendo podría estar en un lugar físico o simplemente en el interior de uno mismo.

“Crinas” a través de otro riff denso y pesado, propone un paisaje onírico en el que como dice la canción uno se imagina viajando “en un millón de años luz”. “Monte” es un instrumental lleno de sonidos, pedales, efectos y loops. “Espada de Sal” comienza con el tándem Gonzalo Greco (Batería) y Gustavo Bianchi (Bajo) marcando la marcha del tema hasta transformarlo en riff que hace recordar vagamente a “Enter Sandman” de Metallica. “Parte del León” es una de las canciones en donde la voz de Juan Manuel Díaz se luce en su vena más rockera, en un tema que acompaña ese lucimiento de manera contundente y despojada. “Descienden los cielos” es una bellísima balada que parece haber salido de una inspirada zapada de último momento. Para el final “Indios” tal vez sea el “hit” del disco, siguiendo la ruta del rock pesado y ganchero que parece ser la base ideológica del trío.
En definitiva Volumen II es un gran disco en el que las canciones han logrado vida propia y parecen convivir en un estado de gracia mutua. Para destacar el genial arte gráfico de Alejandro Leonelli que invita a transformarse desde el vamos en posters o remeras (aunque hubiera sido interesante tener las líricas a mano) y el desempeño del trío en general, en donde Juan Manuel Díaz toma sabe dirigir sonoramente el camino de los Humo… Ahora a esperar el Volumen III y a cosechar los logros que logran y lograrán con este disco.