Crónica del futuro

Habeas Pornus "Acuario", Habeas Pornus, 2017.
Saxon. Battering Ram (UDR Music, 2015). Icarus 2016.
Crónicas | Poseidotica + Futbol + Las Diferencias
Crónica del futuro
Texto: Carlos Noro | Fotos: Martín Darksoul
Sáb, 07/06/2014 - 21:00
Niceto Club ?

Poseidótica, Fútbol y Las Diferencias. Tres propuestas diferentes pero hermanadas en un solo sentido: redefinir los límites de la música pesada tal cual la conocemos.

Las diferencias: Círculo de intensidad

Calentar el escenario no parece ser un problema para una banda como Las Diferencias. Para lo que no los conocen, el joven trío Nicolas Heis en batería, Alejandro Navoa en bajo y Andrés Robledo en voces y guitarra vienen construyendo una de las propuestas más claras y contundentes que pueden disfrutarse hoy en día. Es claro que el ADN del trío viene por el lado del rock pesado en donde orgánico es el adjetivo que está adherido siempre de forma positiva en cada una de las canciones. De esta manera canciones como “Está viniendo” (con un pequeño solo de cada instrumento)  o “Escapemos” (una oscura historia de amor) definieron a la perfección lo que es el trío en vivo: un ir y venir de explosiones rifferas, grooveras y gancheras. “A tu pareja” amplíó las posibilidades hacia el blues psicodélico algo que “Ah ah ah” retomó para oscurecer el ambiente con densidad narcótica. “Morder el polvo (es el final)”  fue donde los golpes de Heis (siempre secos y contundentes) se tornaron percusivos para marcar el pulso de una canción siempre riffera y rockera. El final con una interesante improvisación blusera  en las que Robledo repitió varias veces una especia de mantra que incluyó el nombre de la banda, dio paso a “Solo queda el azar” que fue tan rockera como la primer canción de la noche, cerrando una especie de circulo en la que el trío nos encerró con su intensidad sonora. Agradecimientos y la sensación que esta banda está para cosas enormes. Depende de ellos que a simple vista parecen conocer el camino.

Fútbol: Locura sin límites

Para hablar de Fútbol lo primero que hay que decir es que no es una banda para cualquiera. Ya desde su formación que incluye a  Santiago Douton (batería y voz), y Juan Pablo “Gamba” Gambarini (guitarra) y Federico Terranova (violín) hay una idea de quebrar con cierta idea ortodoxa del rock en el medio de un clima alegre y festivo. Efectivamente esta vez lo lograron con canciones cortas y frenéticas. Casi siempre pisando un acelerador que en muchas ocasiones desembocó en lo que sería una extraña banda punk en la que el violín brilló de manera protagónica, en casi permanente discusión con guitarras a veces agresivas y casi siempre potentes.  Capaces de contar la historia de “San Martín” o de figuras populares con un coro bien a lo Riff (“Barquillero”) o “Ceferino” junto a las obvias referencias al deporte que les da nombre, son de esas bandas tan particulares que podrían transitar cualquier tipo de estilo musical y seguir siendo ellos mismos. Imposible saber a donde los llevará su música y su locura. Bien por ellos.

Poseidotica: Infinitos, atrayentes e ilimitados

A esta altura Niceto parece ser la segunda casa para los muchachos de Poseidotica. Evidentemente hay algo de hogareño en este espacio que parece ser ideal para que puedan llevar a cabo toda la dimensión sonora y visual de su propuesta. Es claro que Hernán Miceli y Santiago Rúa en guitarras, Martín Rodríguez en bajo y Walter Broide en batería; podrían repetir los logros de sus anteriores presentaciones y varios saldrían contentos. Sin embargo, el cuarteto es una banda de desafíos y eso se nota.

Sabiendo esto, “Otra fuga incierta” y “Anfibio” sirvieron de introducción veloz y vertiginosa para sostener una serie de visuales que funcionarían como presagios de lo que sucedería. Las visuales psicodélicas, ácidas e hipnóticas fueron un metáfora clara de lo que transcurriría más tarde. En las pantallas, ese rostro abierto a nuevas dimensiones fue la representación de los espacios que busca surcar Posei: infinitos, atrayentes y por sobre todo ilimitados.

El guiño tanguero y bossanovesco de  “Superastor” sirvió de presentación para “Holograma” uno de los nuevos temas que sonaran del próximo disco que seguramente estará a la venta antes del fin del 2014. ¿De qué trata esta nueva canción? Dos violas paneadas desembocan en una base veloz que termina por armar esas paredes sonoras que parecen saber construir casi de memoria. Un remanso en el medio (con una sutileza de Santiago Rúa) vuelve todo al inicio hasta que Hernán Miceli se despide con un solo épico de tradición Gilmoureana en el que Broide y Rodriguez sostienen el ritmo con una base siempre contundente. En el medio los lasers (aunque no lo crean alquilaron lasers) sirvieron de pulso vital para el frenesí sonoro.

La habilidad de Broide para imponer un ritmo persusivo en “La nave nodriza” contrastó como el aire a lo Santana de la causalmente llamada “Xantanax” que rápidamente tomó pesadez y un clima de improvisación que permitió un pequeño parate para presentar a Federico Terranova quien minutos antes se había encargado del violín en Fútbol. Otra canción nueva “Viaje de agua” mostró al grupo probando con sonidos más contemporáneos y trabados principalmente desde las violas. “Cyberpunk” fue pura velocidad, pesadez y contundencia.

El imprescindible “La distancia” (con la banda ya sin invitados) abrió el camino para el hasta ahora llamado “Aeroblues” una canción bien intensa y pirotécnica con ciertos guiños al space rock con el que tan cómodo se ha sentido el grupo a lo largo de su carrera.

Para cerrar la épica onírica de  “Sueño Narcótico” se hermanó con la fiereza percusiva de “El dilema del origen” dando paso a unos de los momentos más particulares de la noche. Como viene sucediendo en las últimas presentaciones un invitado se une al grupo para realizar algún cover que rompe con la ortodoxia instrumental de la historia Poseidótica. Esta vez Maxi Trusso participó en una versión bastante más noise de “Never let me down” de Depeche Mode en una jugada arriesgada pero que surtió efecto.

Para el cierre definitivo “Elevación” (con algún desajuste en la batería de Broide) solo fue la firma que rubricó la propuesta de Poseidótica, Futbol y Las Diferencias. Sin egoísmos y con ganas de brindar un buen espectáculo, es posible escalar hacia otras dimensiones. Que bueno que existan en argentina grupos capaces de tomar riesgos. A tomar el futuro y conquistarlo.

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