La puesta en crisis el patriarcado

Reseñas | Documental: Las Libres
La puesta en crisis el patriarcado
Texto: Marcelo Acevedo

Existe un lugar donde un modelo patriarcal impuesto desde hace cientos de años y la misoginia exacerbada con la que se educa a los niños le quitan los derechos a las mujeres y las transforman en poco más que objetos sin opinión, en vidas con relativo valor, donde su futuro depende de la sensibilidad de los hombres que la rodean, un lugar en que la mujer no puede disponer ni decidir sobre lo que hace con su propio cuerpo sin antes consultar al macho alfa del pueblo, a riesgo de morir lapidada en un juicio callejero o ser privada de su libertad y tratada como asesina o delincuente. Me encantaría decir que ese lugar es parte del universo ficticio de una película o un libro de ciencia ficción. Me gustaría contar que esto ocurrió “hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana”. Pero no. Este lugar al que hago alusión se llama planeta tierra, y es donde vivimos todos nosotros. Esto ocurre aquí y ahora.

Las libres es un documental que narra la batalla que lleva a cabo un grupo de mujeres que intenta liberarse (en cuerpo y mente), mujeres que luchan por lograr una ley que permita la interrupción legal del embarazo para, básicamente, no morir en procesos de abortos clandestinos o privadas de su libertad por una ley increíblemente injusta, pero también para tener libertad sobre las decisiones que vayan a tomar sobre su propio cuerpo.

El documental fue rodado en tres países, dirigido por el colombiano Gustavo Montaña y con los argentinos Mariano Corbacho y Martín de Dios, ambos egresados de la escuela de cine de Avellaneda (IDAC) a cargo del diseño de sonido y la cámara, respectivamente . Mientras en Argentina el núcleo del relato se centra en torno a la organización Las rojas, movimiento socialista-feminista cuya cara visible suele ser Manuela Castiñeira, quienes luchan por los derechos de las mujeres a abortar libremente y sin penas, al igual que diferentes activistas feministas en los Estados Unidos, el documental utiliza como punto neurálgico a la ciudad de Guanajuato en México, de donde es originario el movimiento Las libres, principales luchadores y protagonistas de esta historia, quienes tienen como referente a la activista Verónica Cruz. Esta organización civil, nacida a partir de la indignación que les provocó  la aprobación de una iniciativa que elimina del código penal estatal la causal de violación para interrumpir el embarazo, se dedica a luchar fervientemente para ampliar el marco de garantías y los derechos de mujeres criminalizadas y encarceladas por aborto y hasta por intento de aborto bajo diferentes cargos como homicidio en razón de parentesco. Afortunadamente, como se muestra en el documental, las libres han ganado una pequeña batalla de esta gran guerra, a fuerza de protestas, marchas y concientización: en septiembre del año 2000, el entonces gobernador interino Ramón Martín Huerta, vetó las reformas al Código Penal local. Pero la lucha sigue, y parece ser eterna.

Lo interesante es que, además de la lucha por la liberación de mujeres injustamente acusadas y castigadas por una ley despareja y arcaica, la función de esta película estriba en concientizar al espectador, y que tome conciencia de que este tipo de cosas siguen sucediendo, que posiblemente pasen a la vuelta de su casa, que la liberación femenina no pasa por mujeres cuasi desnudas que pueden discutir cara a cara con Polino en un show misógino, y que todavía quedan muchas cosas por hacer para lograr una verdadera liberación de la mujer y el derrumbamiento definitivo de las sociedades patriarcales, machistas y misóginas, una sociedad que hace oídos sordos, mira para otro lado y festeja los actos misóginos camuflados en bromas de mal gusto y costumbres heredadas. La misión de este documental no es solo denunciar las penalidades e injusticias que sufren este grupo de mujeres en particular sino que pone en crisis, no solo los valores, sino también la moral y ética de una religión imperante que no admite que una mujer pueda ser su máxima representante y ve al sexo como algo sucio y al aborto como un pecado sin redención, lisa y llanamente un asesinato, sin importar sus causas ni consecuencias.

En el apartado estético-técnico, Las libres utiliza los recursos típicos del documental clásico (registro directo, entrevistas, material de archivo), combinado con un montaje de ritmo constante y preciso, lo cual sumado a un compendio de anécdotas más que interesantes contadas de boca de la protagonistas directas, logran que la atención del espectador nunca decaiga. Por otro lado, la narración se nutre y retroalimenta con una fotografía interesante y un trabajo de color intenso en la post-producción, al estilo de Paul Cameron en películas como Hombre en llamas (Tony Scott, 2004), un recurso estilístico que llama la atención tanto por su excentricidad, como por el hecho de que pocos documentalistas se animan a darle este tipo de tratamiento estético al color y la fotografía de sus films sociales. 

Y ahí radica la otra pata atractiva del documental: Las libres cumple una doble función,  no solo informa, concientiza y denuncia, sino que utiliza diferentes y arriesgadas herramientas del lenguaje cinematográfico para amenizar, aunque sea un poco, la densitud de lo que se está contando. La libres denuncia pero a su vez concientiza, informa pero a la vez “entretiene”. ¿Quién dijo que una película con fuerte temática social tienen que ser obligatoriamente solemne y aburrida?

 Las libres se financió de manera independiente, en parte con dinero aportado por el Centro Las Libres, y se presentó por primera vez en Guanajuato, México, a sala llena y con gente atiborrada en los pasillos, en marzo del corriente año. La película fue solicitada desde festivales en Argentina, España, Italia, EEUU y Finlandia. Al día de hoy está circulando por esta vía de difusión, aunque debería ser proyectada en cines y escuelas de todo el mundo, fundamentalmente por el mensaje progresista que sostiene y porque es un documental que pone en crisis nuestra educación, nuestros valores y la manera en que nos relacionamos como sociedad con nuestra madres, hermanas, amigas, parejas, lideres, e iguales.

LAS LIBRES

-Dirección, guión, montaje y cámara en Estados Unidos: Gustavo Montaña

-Sonido: Mariano Corbacho

-Cámara en Argentina y México: Martín de Dios

-Productores: Centro Las libres, Deborah Billings y Gustavo Montaña