El Chiste que funciona.

Crónicas | Ghost
El Chiste que funciona.
Texto: Carlos Noro | Fotos: Jorge Sebastián Noro
Teatro Vorterix ?

Los polémicos Ghost vinieron a Argentina y llenaron Vorterix. Te contemos por qué.

Evidentemente la esencia de Ghost está ligada a los cuestionamientos. Primero fueron una banda de culto y ahí eran venerados. Alguien vio el negocio y dejaron de ser de culto. Insólitamente, en ese momento dejaron de ser venerados para ser discutidos. Dijeron que no hacían nada nuevo, que le afanaban a King Diamond, que cualquiera podría estar detrás de las máscaras. Todo es verdad y a la vez es mentira. Puede ser posible o no. ¿Importa?

En definitiva nos encontramos con un Teatro Vorterix colmado por una banda con una formación extraña. Se saben que son suecos, nadie les conoce las caras y se hacen llamar según un imaginario pseudo satánico. Papa Emeritus II y cinco Nameless Ghouls (uno en Guitarra - Símbolo alquímico de Fuego, uno en Bajo - Símbolo alquímico de Agua, uno en Teclado - Símbolo alquímico del Aire, uno Batería - Símbolo alquímico de la Tierra y uno  en Guitarra Rítmica - Símbolo alquímico del Eter) conforman uno de los actos más extraños que hemos visto, aunque su música tenga citas reales y reconocibles.

Precisamente la gran virtud de los Ghost es entender la amplitud de su música. Seríamos necios si dijéramos que la banda inventó algo nuevo, pero estamos en lo cierto en afirmar que la vuelta de tuerca que proponen es tan efectiva que logra enganchar con contundencia a un público heterogéneo que viene a buscar distintas cosas.

Con un sonido bien orgánico y nítido en el que las guitarras filosas estuvieron siempre al frente, el inicio con “Infestissumam” y  “Per aspera ad inferí” fueron una puesta a punto bien contundente en donde la simpleza de las melodías sostuvo la propuesta. “Ritual” fue la primer canción que hizo que la gente le grite al demonio en armonía con “Secular haze” y la icónica “Satans prayer”. En el medio un bajo hipnótico sostuvo “Prime mover” antes de que los teclados tomaran el protagonismo en “Secular Haze”.

Luego de que un escueto papa agradeciera en una especie de inglés italianizado, “Con clavi dio” y “Elizabeth” mostraron el momento clave de la noche. Guitarras gemelas, gancho y sentimiento hicieron saltar e incluso bailar a todo el Vorterix. Si antes se gritó al demonio después se le bailó dando la pauta de que el chiste funciona y mucho.

“Esta es una canción que trata sobre comer carne y tomar sangre humana” introdujo el Papa antes "Body and blood” que funcionó hermanada con “Death knell” antes del irónico cover de The Beatles “Here Comes the Sun” que mostró un sol oscuro pero brillante.

“Stand by him” fue otros de los temas festejados mientras algunos se reían cantando “esta es la luz de cristo…yo la haré brillar” en los intervalos. El instrumental  “Genesis” sin Papa Emeritus en escena puso a la banda en primer plano con un resultado sorprendente en cuanto a eficacia y calidad. A esta altura el sonido había llegado a un volumen y a una nitidez inconmensurable.

Antes de los bises, la demonológica  “Year zero” y otro cover (esta vez de Roky Erickson) “If you have ghosts” en una versión muy sentida cerraron quince canciones que se desarrollaron con tanta fluidez estilística (hubo heavy de los ochentas, hard rock, rock, pop, post punk y así podríamos segur hasta mañana) que no hubo espacio para el aburrimiento.

El cierre final con la sesentosa “Ghulem / Zombie Queen” junto a “Monstrance Clock”  solo terminaron de cerrar un chiste que funciona principalmente porque por detrás hay canciones que sostienen todo el andiamaje.  El consejo es permitirse disfrutar de aquellos que simplemente deciden jugar un rato con el diablo. Se van a ir con una sonrisa entre los labios.

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