Pasado y presente

Crónicas | Slash feat. Myles Kennedy & The Conspirators
Pasado y presente
Texto: Carlos Noro

Casi como esos actores que quedan atados indefectiblemente a algún personaje paradigmático, Slash será siempre el violero de rulos y galera de Guns and Roses. Esto que para algunos puede ser una posibilidad de vivir de los recuerdos (y hay que decirlo, de las regalías) para el morocho ha sido la manera perfecta de catapultar su propia carrera solista.

En este contexto cuando un Mandarine Park tiene una convocatoria digna de un estadio, lo primero que surge es la pregunta obvia ¿el público viene a ver el pasado o el presente del protagonista?

Entendiendo esto Slash elige no estar solo. Su banda tiene el difícil nombre de Slash feat. Myles Kennedy & The Conspirators y eso no es casual. Si el de la galera es el que manejas las acciones principales de la historia,  Myles Kennedy es el escudero perfecto. Obviamente es imposible que no surjan las comparaciones con Axl Rose. La respuesta viene por lo vocal. A diferencia del colorado, M.K. cuenta con un color vocal mucho más prolijo y menos rabioso que el Axl de antes y el de ahora. Eso propone un estilo y una manera de encarar la música, que atraviesa de punta a punta el set elegido para iniciar el recorrido musical de la noche

Entonces el resultado de este encuentro podría catalogarse como un catálogo de mandamientos hardrockeros. Hay canciones gancheras con solos épicos y melódicos “You're a Lie”, una seguidilla de medios tiempos que transitan por el típico solo extendido, “Ghost”, el aire sureño, “Back from Cali” mezclados con algún que otro coqueteo con el A.O.R llegando hasta algunas canciones con un riff sostenido en un groove moderno y pesado impensable hace veinte años, “World on Fire”, en donde Kennedy puede desplegar sus alas. Es claro que el también cantante de Alter Bridge privilegia llegar a cada nota de manera clara y precisa por sobre la demagogia del reviente por lo que las canciones de G n´ R “Nightrain”, “Mr. Brownstone”, “You Could Be Mine”, “Rocket Queen” y el final con “It's So Easy” y  “Paradise City”, con Duff McKagan y Gilby Clarke haciendo de banda, suenan tan prolijas como si aquellos forajidas de los ochentas hubieran entrado a rehabilitación luego de estar un mes en la banda.

Con alguna que otra sorpresa  como  “Welcome to the jungle” interpretada de muy buena forma por el bajista Todd Kerns (lo que fue además una muestra clara de su aporte vocal en la mezcla final) sumadas a algunas canciones de Velvet Revolver “Fall to Pieces” que pasaron sin pena ni gloria; la sensación del cierre con el noventa por ciento de los G n´ R´ en el escenario,  fue que la historia es imposible de dejar de lado. Esto que a priori parece ser negativo es positivo cuando miramos el show de Slash en Mandarine Park. El de la galera tiene en claro cuál es su presente.