La imposibilidad de la posibilidad o la posibilidad de la imposibilidad.

Crónicas | Africa de Luis Biasotto
La imposibilidad de la posibilidad o la posibilidad de la imposibilidad.
Texto: Carlos Noro | Fotos: Cecilia Dalla Cia
Teatro San Martin ?

África es aquel continente al que estamos acostumbrados a observar desde lejos. Casi como un otro ausente nos es complicado construir una imagen aproximada de su realidad. Heterogénea, ecléctica, ajena; la sabana africana es un interrogante que se construye desde la distancia. En esa distancia está el sentido.

Desde este lugar África (la obra) apuesta a hacer circular sentidos tan amplios como diversos, intentando construir- deconstruir distintos espacios que no sólo desafíen a los espectadores sino que también inviten a romper los esquemas físicos y  cognoscitivos de los  mismos actores en escena.

La cebra humana o la humana cebra plantea desde el comienzo la imposibilidad. Si ella solo puede llegar a humanizarse o animalizarse (sin llegar a ser nunca otro completo) su imitador humano, no es más que la extensión de la imposibilidad. No hay posibilidad de emular los movimientos sin caer en el absurdo. Una y otro se retroalimentan en este no lugar. El movimiento físico es la segunda manera de entender las imposibilidades del cuerpo humano. El recuerdo del cómo se bailaba es de igual modo experto y absurdo proponiendo un nuevo límite en el que los cuerpos toman protagonismo.

A partir de aquí el ritmo será vertiginoso: volverá la interacción de la cebra y el imitador, los cuerpos seguirán mezclándose e intercalándose brincando, saltando, bailando, danzando hasta el punto en que una explosión caótica mezclará a todos y a todas ¿La vida? ¿El destino? ¿El universo? No hay respuestas a lo que sucede. Solo preguntas.

La mujer desnuda es la primera que interpela directamente al público. Busca desaparecer en escena (al final lo logra) y mientras tanto su cuerpo es una pizarra. Los mismos espectadores dejan de serlo para escribir en su piel aquello que desean olvidar en un ejercicio poético más que interesante.

Este punto en el que la inmovilidad pasa a ser inmovilidad y el espectador pasa a ser protagonista parece ser el punto de quiebre de la obra. A partir de aquí el ritmo será vertiginoso: volverá la interacción de la cebra y el imitador, los cuerpos seguirán mezclándose e intercalándose brincando, saltando, bailando, danzando hasta el punto en que una explosión caótica mezclará a todos y a todas ¿La vida? ¿El destino? ¿El universo? No hay respuestas a lo que sucede. Solo preguntas.

Dos actores que cubren grotescamente sus caras con barro refuerzan esta idea de que cualquier situación puede precipitarse en escena y fuera de ella. Gestos ampulosos y risueños, baba, agua que moja al público dan la pauta que el final será tan abierto como impredecible. El final entonces es una incógnita que simboliza la imposibilidad. Hay un Fauno que quiere ser cebra. Hay un Fauno hombre que deambula por el ambiente. Hay una mujer que irónicamente logra desaparecer en la oscuridad. Lo posible limita con lo imposible. Africa está a la vuelta de la esquina. 

Elenco

Luciana Acuña

Luis Biasotto

Francisco Egido

Gabriela Gobbi

Andrea Nussembaum

Matthieu Perpoint

Agustina Sario

Ficha técnica

Autor Luis Biasotto

Director Luis Biasotto

Productora Gabriela Gobbi

Compañía Luis Biasotto

Música Gabriel Almendros

Vestuario Gabriela Fernández

Iluminación Matias Sendón / Sebastian Francia

Coreografía Luciana Acuña, Luis Biasotto, Francisco Egido, Gabriela Gobbi, Andrea Nussembaum, Matthieu Perpoint y Agustina Sario

Fotografía Laura Solari, Pierre Borasci y Christian Altorfer

Textos Luis Biasotto, Sarah Chaumette y Andrea Nussembaum

 

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