El lado b que uno no quiere escuchar.

Crónicas | Grupo Krapp
El lado b que uno no quiere escuchar.
Texto: Carlos Noro | Fotos: Cecilia Dalla Cia

Grupo Krapp / Elenco: Luciana Acuña, Gabriel Almendros, Luis Biasotto, Edgardo Castro y Fernando Tur / Músca: Almendros y Tur /Iluminación: Matías Sendón / Video: Alejo Moguilansky / Dirección:Luciana Acuña y Luis Biasotto / Teatro: Caras y Caretas. Sarmiento 2037.

Adonde van los muertos (Lado A) tranquilamente puede pensarse como aquel lado de un disco que jamás escuchamos o no queremos escuchar. Todos en mayor o menor medida tenemos alguna opinión sobre la muerte o lo que pasa después de ella. La filosofía la tematiza, la literatura, el cine incluso la música, intenta ponerla en palabras. Ahora bien, el teatro ese campo de representación permanente es tomado por el grupo Krapp como una manera de poner en palabras, movimiento,  gestos físicos, luces y sonido la posibilidad – imposibilidad de representar a la muerte.

Para eso convocaron diez artistas quienes desde una filmación responden en primera persona a la pregunta  de cómo representar a la muerte.  A partir de allí Luis Biasotto, Luciana Acuña, Gabriel Almendros, Edgardo Castro  Fernando Tur  cobran vida o muerte según sea el caso. Algunas representaciones son literales (imperdible la representación de la muerte como un final permanente y la filmación de un video clip), otras son imposibilidades justificadas socarronamente en cuestiones técnicas o del quehacer teatral. Todas colaboran a que uno pueda transitar las distintas versiones de lo que puede llegar a  convertirse la muerte cuando sube al escenario. Para cada quien hay un significado. A la luz de la obra todos parecen indiscutibles.

Claro que A donde van los Muertos no solamente son  actores intentando la quimera de representar a la muerte. De repente el escenario se oscurece y nos enteramos de la historia del iluminador  del grupo, fallecido antes de que la obra se estrenara y leitmotiv de su existencia. Aquí todo se vuelve incomodo, perturbador, conmovedor. Aquello que causa risa deja de causarlo. Hay oscuridad, hay silencio y una pregunta sin respuesta porque ha tomado carne y cuerpo. El final es bien concreto y doloroso. Hay una luz. Hay  de nuevo oscuridad. Hay cosas que ya no están.  Hay un lado b que jamás escucharemos. Como la vida, la muerte y la pregunta retórica por la posibilidad de representarla. 

, , , , , , ,