Anarkophobia en la ciudad

Montaña Eléctrica “Selvas y Trópicos”. Fauna Records & Blander Records. 2017
Bandera de Niebla "Territorio del Silencio". Inerme discos. 2017
Crónicas | Ratos de Porao
Anarkophobia en la ciudad
Texto: Sebastián Sánchez | Fotos: Seba Delacruz
Uniclub ?

Los hardcore thrashers más queridos del vecino Brasil volvieron a Buenos Aires para celebrar los 25 años del excelente Anarkophobia. Si, Ratos de Porão volvió para homologar su título pesado ante un público que los sigue queriendo como si estuviésemos en 1991, y así fue que se armó la fiesta.

Evidentemente, parece haber un lugar en el corazoncito argento para cada banda de culto que se pasea por este mundo, y los hermanos de Ratos de Porão no son la excepción. No hay caso, verlos en cualquier contexto remite a una adolescencia que materialmente no volverá jamás por imposibilidades obvias, pero que sigue enraizada en la mente de todos y cada uno de los que asistió a este show. Buena compañía, unas cuantas cervezas, pogo, bandas soportes con calidad garantizada, excelente sonido, y la excusa suprema, la celebración de un clásico del hardcore thrash sudamericano como es el caso de Anarkophobia.

Ante un Roxy Live ya casi colmado, pudimos ver casi en seguidilla a Bandera de Niebla y a otra banda querida y quilombera que ya juega de local, los uruguayos de Motosierra. Lamentamos no haber podido llegar a ver a Altar o Undermine, los otros soportes locales, ya que sin duda eran complementos ideales para una escolta de calidad. De aquello que logramos ver, hemos hablado sobradamente, y en honor a la verdad, Bandera de Niebla sigue mostrando que es de lo mejorcito que se puede ver en vivo por estos días, sea el escenario que sea, y en esta ocasión aprovecharon muy bien un sonido que los convirtió en una enorme pared. Su material anterior es excelente, pero su más reciente Panel Optico los muestra con una capacidad increíble para hacer de las suyas. Por otro lado, la Moto pasó por encima de todos los presentes como siempre lo hace, con altas dosis de rock and roll y esa típica desfachatez que roza el punk rock. Saben que por acá se los valora como uno de los mejores exponentes del rock uruguayo lejos del mainstream radial.

Ya cerca de las 21:30, ante un recinto lleno de remeras negras, se corrió el telón para dar paso a un João Gordo que enardecido hizo su anuncio de llegada al grito de “Hola Buenos Aires, Anarkophobiaaaaa”. Solo bastó esa corta frase, sumando los primeros acordes de “Contando os Mortos” para dar rienda suelta al pogo. La celebración por los 25 años de ese disco comenzó de la mejor manera posible, y no hubo nada que opacase una recapitulación exacta y prolija del mencionado disco. La vigencia de temas como “Morte ao Rei”, “Sofrer”, “Mad Society”, “Anarkophobia” o “Igreja Universal” hace pensar que el paso del tiempo no parece haber alterado muchos nuestras realidades. Lo mismo se pudo apreciar con el cover de “Commando” de The Ramones. Esa misma chispa que hace saltar todo sigue estando ahí, y tanto Gordo (incluyendo el viejo chiste de que ya no está tan gordo), como Joã, Boka y Juninho (éste último siendo el miembro más reciente en comparación) hacen de las suyas como en aquellos tiempos en los que este clásico álbum fuera compuesto.  Y si de vigencia hablamos, Gordo anuncia “Escravo da Tv” y agrega “Y del móvil” al título. Ese fue el último tema del disco, pero no el último del show. Tocaron varios temas más y hasta se dieron el lujo de hablar de disco nuevo, pero la frutilla del postre terminó siendo “Crucificados pelo Sistema”.

No hay más que agregar, el hardcore del tercer mundo sigue sonando fuerte, hasta podría decirse que por el contexto social resulta más auténtico que el del primer mundo. Pero lo cierto es que problemas sociales hay en todos lados, y la música siempre intentará al menos expresar con rabia esa marginalidad que no todos saben o quieren ver. Sin distinción de géneros musicales, ella tiene el poder de entretener, pero también de obligarte a pensar. Ya sea otra frontera, pedazo de tierra o ciudad, ahí tendrás la misma realidad, pero también a un hermano que hace pogo igual que vos. Todo esto, gracias a un show de Ratos de Porão.

, , , , ,