Kiko Loureiro de Megadeth: “Mustaine es agudo y directo para decir las cosas”

Entrevistas
Kiko Loureiro de Megadeth: “Mustaine es agudo y directo para decir las cosas”
Texto: Carlos Noro

Cuando todo parecía que estaban dadas las condiciones para la vuelta a su formación clásica, Mustaine sorprendió a todos con la llegada del brasilero, en ese momento en Angra, para reemplazar los vaivenes de su última formación. Un buen disco “Dystopia” y una nueva gira que los trae el 4 y 5 de agosto a Neuquén junto a dos visitas (22 y 23 del mismo mes) en el Luna Park; dan la pauta de que el amor con la sinfónica del colorado nunca se acaba. Los resultados le dan la razón.

Para muchos de nosotros fue una interesante sorpresa tu ingreso a Megadeth y lo primero que se nos ocurrió es intentar atar cabos sobre una posible relación musical con Dave.  Lo cierto es que no lo logramos (risas) ¿Nos contás cómo fue?

Fue bastante más fácil de lo que imaginás (risas). Dave Ellefson (Ndr. Bajista histórico de la banda) me mandó un mail. Él tenía mi contacto porque nos habíamos cruzado en algunos eventos relacionados con la música y pegamos buena onda. En ese mail me pidió mi teléfono y me llamó. Ahí me dijo que estaban buscando un nuevo guitarrista y si estaba todo bien que Mustaine (sic) me llamara. Obvio que me puso muy contento y me llenó de expectativas. En ese momento no sabía mucho de lo que pasaba en la banda. Sabía que Broderick (Ndr.Chris) se había ido y se hablaba mucho de la formación clásica. No mucho más.

¿A partir de ahí audicionaste formalmente? Me imagino que una banda con cierta estructura de trabajo como Megadeth tiene un montón de managers y personas dando vuelta que querían opinar.

Más o menos. No fue una audición formal. Yo pensé que iba a serlo porque primero grabé cuatro canciones Hangar 18”, “Trust”, “Symphony Of Destrucción” y (se queda pensando) Holy Wars…The Punishment Due” con cierta expectativa. Esto fue principalmente porque Dave  me dijo “estamos convencidos de que podés hacerlo perfectamente, pero estaría bueno verte tocar nuestras canciones”. A partir de esta grabación tuve una reunión con él que pensé que iba a ser una audición formal pero fue algo completamente distinto. Nos reunimos un día entero en Nashville donde básicamente nos conocimos. Me preguntó sobre mi familia, sobre Brasil, me contó sobre la suya, hablamos de cómo se organiza la banda, recordó algunas historias interesantísimas sobre viejos tours, me mostró su ciudad, en fin fue una especie de charla de dos personas que buscan conocerse. A eso me refiero con que no hubo una audición formal en donde fue evaluado. Todo fue más relajado.

En su momento repartiste tu tiempo con Angra ¿Cómo fue el proceso de dejar una banda que para vos significa tanto?

Cuando entré a Megadeth ya tenía compromisos asumidos con Angra por lo que seguí con ellos un tiempo. Me parecía justo y quería hacerlo. Eso también me permitió darme cuenta que era dificilísimo mantener ese ritmo y esa exigencia.  Obviamente mis compañeros lo entendieron y estuvieron desde el principio muy contentos con esta oportunidad por lo que no hubo ni problemas ni mala onda. Lo que hice y lo que hago es dar una mano detrás de escena con todo lo que necesitan. Te imaginarás que para mí fue fácil la decisión de dejar una banda que fundé  y a la que quiero mucho porque es como mi familia. Jamás pensé en desentenderme de ellos. Son mis amigos.

Me imagino que tenías conocimiento de la carrera de la banda principalmente porque a esta altura es un clásico ¿Quién de todos los guitarristas que pasaron por el grupo o están en él se ajusta a tu estilo?

Sinceramente me resultan muy interesantes todos los guitarristas que pasaron por Megadeth, principalmente porque son diferentes.  Si me apurás para elegir uno me quedó  con Marty Friedman pero no por la técnica como podría esperarse. Creo que lo importante en él y en todos los que pasaron es el conocimiento profundo sobre la música que tienen. Todos ellos son muy musicales,  lo que abre el juego para incorporar otros estilos. Eso siempre me gustó.  Podría mencionar a Poland y su acercamiento al jazz, Broderick como excelente guitarrista acústico y un tipo que maneja muy bien la guitarra de ocho cuerdas, pero creo que Marty es el que mejor transmite esta capacidad de que distintos tipos de música se perciban en su composición y en sus solos. Eso es algo que quiero lograr con mi propia música, por eso lo valoro.

Dave tiene fama de ser algo cascarrabias ¿Qué te sorprendió al conocerlo en la intimidad?

Dave es un buen tipo. Lo particular que tiene es que es agudo y directo para decir las cosas y tal vez mucha gente no está preparada para eso.  Creo que tiene la virtud de decidir las cosas rápidamente cuando aparecen ese tipo de decisiones que uno debe tomar apurado por las circunstancias. Por ejemplo en Hungría Dave (Ellefson) se quebró un pie y tuvimos que cancelar. Siempre es difícil decidir estas cosas pero se venía un tour largo y Dave tenía que estar bien para afrontarlo. Esas decisiones tienen que ser agudas, directas y hasta agresivas para que funcionen y eso puede ser que a veces moleste. A mí me gusta ese estilo y creo que sirve para que todo ande como tiene que andar. Me siento identificado con ese estilo, entonces nos llevamos bien.

Entremos un poco en las canciones en si ¿Al tocar las canciones descubriste algo que te sorprendió?

Lo mejor que descubrí fue el proceso en que las canciones nacieron y como la banda fue cambiando a lo largo del tiempo. Es muy distinto a lo que pasa cuando uno las escuchas. Es muy lindo hacerlas tuyas.

¿Cuánto participaste en la composición de “Dystopia”?

Cuando me uní a la banda fui al estudio y obvio fue todo nuevo para mí: un nuevo ambiente, Dave, la banda, ciudad, todo.  Yo jamás fui un guitarrista de sesión que se la pasó toda la vida tocando con diferentes bandas. Siempre trabajé con gente que conocía. Mi manera de participar fue primero ver a Chris Adler y a Dave Ellefson grabar. A partir de ahí fui dando lentamente mi opinión pero siempre tratando de entender la dinámica de la banda. En este sentido si no tenía nada importante que decir,  no lo decía. Esperaba el momento para aportar algo relevante. En definitiva fueron apareciendo pequeñas cositas que por suerte fueron usadas. Eso me puso muy contento y me hizo sentir realmente parte de la banda.

Si tuvieras que elegir una canción que represente el disco ¿Cuál sería? ¿Por qué?

Me parece copado elegir dos. La primera es la que da el título al álbum principalmente porque tiene lo que tiene que tener una canción para andar bien en vivo. Tiene gancho, un riff bien pesado, guitarras gemelas, un buen solo, buenas armonías. Está buenísimo. La otra es 2Post American World”  porque tiene esa onda Megadeth que es una marca registrada, pesada progresiva y con un mensaje concreto. Creo que esas dos pueden ser dos que me gusten, pero todas tienen cosas interesantes.

Empezaste tocando la guitarra a los once años en San Pablo ¿Qué queda de ese chico en tu manera de sentir la música?

Creo que todavía tengo  cosas del pibe de catorce o quince años que empezaba a descubrir el metal, que empezaba a tocar la guitarra, leía revistas de rock  y que iba a shows de bandas locales.  Vengo tocando hace mucho tiempo y tuve la fortuna de tocar en grandes festival con bandas como Black Sabbath lo cual es muy loco para sí conecto ese pibe que veía videos de metal con este hombre que soy.  Sigo sintiendo la misma pasión que en esa época. No importa lo que cueste, lo difícil que sea, no me importa el dinero, creo que el tiempo me dio la pauta de que había dentro de mí algo que tenía que seguir. Eso fue y es la pasión. Creo que me encantaría que el Kiko de catorce y quince años supiera todo lo que logré y con quienes toqué. Me encantaría ver la cara ese Kiko en el público en un festival europeo. Era el sueño de él y de alguna manera lo cumplí.

Argentina es casi la casa de Megadeth ¿Cómo esperás que te reciban?

Siempre hablan de ustedes. Espero que sea genial. La ventaja es que ya  los conozco así que todo va a ir bien (risas).