Robin Staps de The Ocean: “Es mejor cuando una banda no encaja y desafía a sus oyentes”

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Robin Staps de The Ocean: “Es mejor cuando una banda no encaja y desafía a sus oyentes”
Texto: Carlos Noro. Traducción Sebastián Sanchez

Detrás de los alemanes de The Ocean se encuentra el cuerpo y la mente de Robin Staps, un tipo tan inquieto que es capaz de mezclar en su música post rock, sludge, psicodelia con Freud, Gaspar Noé y las profundidades del mar. Lindo punto de partida para empezar a bucear por las profundidades musicales de los germanos.

The Ocean este 17 de Octubre en Uniclub junto a Sick Porky. Más info acá

El proyecto no tiene una alineación oficial aunque ahora tiene cierta estabilidad ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de trabajar de esta manera?

Tan solo soy un loco del control que tiene una idea muy clara de lo que quiere. Ojo solo musicalmente hablando (risas). Nunca fui un fanático de la zapada, y cada vez que estuve en una banda que trabajaba de ese modo, siempre sentía que al volver a escuchar los ensayos grabados los resultados no arrojaban la misma calidad que podía lograr que al componer en mi casa solo, por mi propia cuenta. No digo esto para restarle importancia al hecho de que esto funcione muy bien para otras personas o bandas, tan solo no es la forma en la que yo quiero trabajar. A fin de cuentas, cada uno tiene que encontrar su propia forma de encarar el ser creativo. Esta es la mía

Formaste la banda en el 2000 pero recién tocaste por primera vez en vivo en el 2002 ¿Te acordás como fue ese proceso?  

Recuerdo claramente esa época. Pasamos mucho tiempo en nuestra sala de ensayo, obsesionados con la visión de aquello que queríamos lograr, pero hubo muchos desvíos para llegar hasta ahí, mucha gente que ingresó y que salió de la banda, muchas historias de fracasos, pero también pequeños éxitos. Fue un buen y muy intenso momento.

Al mismo tiempo En el 2005 fueron fichados por Metal Blade, un sello con cierto renombre. ¿Eso les abrió más puertas? ¿Cómo se manejan en relación a los sellos hoy? ¿Por qué?

Metal Blade definitivamente nos abrió nuevas puertas. Por primera vez, tuvimos acceso a una apropiada promoción y distribución internacional. La gente se empezó a dar cuenta, y también empezamos a recibir mejores ofertas para salir de gira, todo en su conjunto tomó velocidad e inercia.  Todavía trabajamos con Metal Blade, aunque también he estado manejando mi propio sello, Pelagic Records, desde 2009. Lanzamos nuestros propios vinilos, y ellos manejan lo digital y los CDs. Resulta excelente tener este manejo separado, con lo cual conseguimos lo mejor de ambos mundos: trabajar con un sello que tiene una buena máquina de promoción, al mismo tiempo que podemos hacer cosas por nuestra cuenta y permanecer en control de nuestras decisiones artísticas.

En un momentó la banda pasó a llamarse The Ocean ¿Cuál fue la razón del cambio de nombre? ¿En qué momento exacto sucedió?

En realidad es una confusión que suele darse pero lo cierto es que nunca hubo un cambio de nombre. Siempre nos llamamos  The Ocean y  The Ocean Collective al mismo tiempo, y aun usamos ambos nombres. Cuando comenzamos, estábamos organizados más como un colectivo que como una banda normal, muchos cambios de miembros, gente que no nos acompañaba en vivo pero que sí contribuía, como por ejemplo artistas visuales, diseñadores gráficos, músicos clásicos que tocaban en nuestros discos. Esto sigue siendo así, y aun cuando hemos estado teniendo una alineación nuclear más o menos fija, ese colectivo sigue estando ahí. Entonces nos podés llamar de las dos maneras (risas).

En cuanto a lo lírico te has interesado por varias cuestiones que van desde la evolución del ser humano, la religión o la naturaleza ¿Qué significa cada una  de estas cosas para vos?

 A mí me gusta elegir un tópico, si querés llamalo un concepto, que sirva como guía para el disco. Aporta una coherencia temática, lo hace menos aleatorio y dirige el arte de tapa en forma específica. Siempre me han gustado las bandas que hacen esto. Heliocentric y Anthropocentric fueron discos que lidiaron con el Cristianismo. He estudiado filosofía y pasé mucho tiempo pensando sobre preguntas religiosas y nuestro legado cultural occidental, que está basado en creencias, mitología y paradigmas morales del Cristianismo, y aún hoy, en nuestras sociedades modernas, iluminadas y seculares. Esos elementos persisten en casi todos los aspectos de la vida. De modo que esos discos fueron tan solo una forma de dejar salir mucho del pensamiento que había estado haciendo en esos años previos.

A lo largo de tu carrera has incluido en tu música elementos del metal progresivo, del sludge metal con música clásica y la música electrónica. Mucho también hablan de tu música como post metal ¿Con cuáles de estos estilos o géneros te sentís más cómodo?

No me gustan mucho esas categorías en general, y dejo librado a otros para que decidan donde sienten que encajamos mejor. Nunca hemos encajado en ninguna categoría. Cuando lanzamos Fogdiver en el 2003, la gente pensó que éramos una banda de post rock. Cuando salío “Fluxion” en 2004, esas mismas personas quedaron perplejas por las voces pesadas. Tras Aeolian, todos se habían acostumbrado a que fuéramos una banda de metal, de modo que cuando fue el turno de Heliocentric en 2010, la gente protestaba acerca de que ya no éramos una banda de metal, porque las voces eran limpias. Generalmente, creo que es mejor cuando una banda no encaja, y desafía a sus oyentes. Principalmente, escribo música para mi propio disfrute y de mis compañeros, no para encajar dentro de una idea de lo que un estilo musical debería o no ser.

Es interesante que en tus presentaciones en vivo menciones como integrante que se dedica a los efectos visuales ¿Qué tan importante es esta cuestión en un show de la banda?

La parte visual de nuestra performance – proyecciones de video, luces y obras de arte – ha sido siempre algo importante desde el comienzo. Yo miro al arte de manera holística, obviamente que la música es nuestro territorio principal, pero si buscas crear una cierta atmosfera, entonces la iluminación es algo muy importante. Si tenés luces brillantes y rosas en tu cara, no vas a poder crear algo oscuro. Por otra parte creo que la proyección de video le agrega otra dimensión a la performance. Pelagial  fue lanzado en conjunto con una película hecha por Craig Murray en un DVD por separado. Ha sido un proyecto ridículo, realmente. Ni Craig ni yo sabíamos qué lugar asumiría ese proyecto en cuanto a extensión cuando comenzamos a trabajar en él un año atrás, pero si, es un tanto obvio que hacer un video de música de cincuenta minutos de duración lleva más tiempo que hacer uno de cinco. Craig estaba casi viviendo dentro de su bolsa de dormir en el suelo del estudio en estos últimos meses (risas).  La película tiene muchas imágenes debajo del agua, pero también hay una protagonista que irónicamente responde al nombre de Arielle en la vida real. Ella atraviesa distintos estados emocionales a lo largo del film; felicidad, temor, dolor, ira, terror, mientras se hunde en los abismos profundos, y también en los abismos de su propia mente. Es bastante abstracta por momentos, lo que fue intencional, porque no queríamos tener un argumento. Queríamos mantener el espectro de posibles interpretaciones lo más amplio posible, de modo que los espectadores la llenen del significado que tenga para con sus propias vidas.

El año pasado editaste un ep junto a Mono que incluye The Quiet Observer, una canción inspirada en “Enter the Void” de Gaspar Noé ¿Qué relación hay entre tu música y la película?

Esa película fue una gran Fuente de inspiración para mí. Después de verla, leí el Bardo Thodol, el libro tibetano de los muertos, que es una pieza central de la película, especialmente con sus vívidas descripciones de las deidades vengativas. Tras la muerte de una persona, esta tiene que pasar por un estado intermedio, donde confronta con ilusiones tanto hermosas como horribles, pero tan solo son ilusiones, y solamente dándose cuenta de ello es que escapará el ciclo eterno de reencarnaciones. Si no lo hace, al menos puede decir en que reencarnar. Si falla completamente, no tendrá libertad de elección y podría renacer incluso como una cucaracha.

Por otro lado ¿Qué relación te parece que hay entre lo que propone The Ocean y Mono?

Son personas bellas, humildes y tranquilas con un gran sentido del humor. Las aguas estancadas son profundas, pero una vez que llegas a conocerlos, serás recompensado con grandes historias y buenos momentos. Han estado girando por tanto tiempo y tienen tanta integridad tanto como músicos individuales y como banda. Estoy enamorado de esta banda y estoy muy agradecido de poder trabajar con ellos a través de mi sello. Yo creo que lo que nos separa más como bandas son las voces, o bien la falta de ellas en nuestra música, y la composición es muy diferente. En The Ocean las estructuras de las canciones son más complicadas, y están más orientadas al riff pero Mono maneja con maestría y fluidez los cambios y los crescendos mucho mejor que nosotros. eso es lo que los aparta también de muchas de las bandas post rock mediocres que hay por ahí. Ellos escriben canciones y melodías pegadizas.

El último disco de estudio busca describir conceptualmente lo que sucede en las profundidades del oceáno ¿Cómo describirías la atmósfera del álbum? Muchos sienten que por momentos es angustiante y otros liberadora ¿Estás de acuerdo con eso?

No creo que sea liberador en modo alguno, pienso que es como ahogarse. Realmente quería que el oyente fuera capaz de experimentar el viaje desde la superficie hasta las profundidades. Conceptualmente, no es tan cerebral como los “-centrics” (Ndr. Se refiere a los discos que termina con ese sufijo) es un muy disco muy impersonal e introspectivo, y para entender la idea básica que abarca, no es necesario que saber nada sobre las zonas Pelágicas.  Lo único que tenés que entender es que es un viaje, musical y líricamente, desde la superficie hacia las profundidades del mar, y en analogía, un viaje psicológico desde la superficie hacia los abismos de la mente humana. Creo que cualquiera puede experimentar eso aún después de una primera escucha, ya que la música empieza linda y liviana, y se va haciendo progresivamente oscura, pesada, lenta y más baja en afinación a lo largo del disco. Los sonidos subacuáticos y los samplers incrementan esa sensación de profundidad, de claustrofobia, presión y terror, a lo largo de la segunda mitad del disco.

Por otro lado el álbum fue pensado sin música y luego se le agregaron voces ¿Podés explicar ese cambio? ¿Cuál de las dos versiones refleja tu idea original?

Originalmente, el álbum iba a ser instrumental. Lo primero que argumentaba eso era que el concepto no parecía encajar bien con las letras, no quería escribir sobre la vida de horribles peces de las profundidades, probablemente porque lo pienso como algo bastante aburrido. Lo otro es que Loic (Ndr. Loic Rossetti) , nuestro cantante, no se estaba sintiendo bien, y no estaba claro si continuaría girando con nosotros. Entonces fue que decidimos dejarlo en lo instrumental. luego Loic se recuperó, y quiso estar en el álbum.  Así que se me ocurrió la idea de que la aproximación lírica del viaje desde la superficie hacia las profundidades, necesitaba ser una analogía del viaje desde la superficie hacia las profundidades de la mente humana. Líricamente, Pelagial es un viaje psicológico hacia nuestro yo interior y el subconsciente, hacia la esencia y origen de nuestros anhelos, deseos, sueños y todos los jodidos atributos que hay dentro de nuestro subconsciente y que generan y dan forma a esas cosas. Y así es como se relaciona con Stalker (la película de Andréi Tarkovsky): en el film, tres hombres viajan hacia el corazón de la Zona, al centro del lugar en el que se cree que los deseos se hacen realidad. Y mientras más se acercan, menos seguros están de aquello que quisieran desear una vez que lleguen ahí; y mientras más temerosos están de aquellos deseos que podrían realizarse y sobre los que no tienen control o conocimiento, porque están en el subconsciente. La búsqueda de poder eventualmente se transforma en miedo y desesperación, los protagonistas se ven confrontados con su propia naturaleza, la verdadera esencia de sus personalidades, y esto eventualmente lleva hacia su propia muerte. Este mismo argumento compone el esqueleto lírico del álbum, aunque por supuesto hice un acercamiento desde un ángulo personal. Hay muchas referencias a Freud en los títulos de las canciones y las letras, y muchas de ellas son personales e íntimas, algo completamente  distinto a lo sucedido en los “-centrics”.

Es la primera vez que visitas Argentina ¿Hay algo que tengas ganas de conocer particularmente? ¿Qué sabés de nuestra música?

No mucho para ser honesto, a excepción del “Aguante Hermética” (risas) Raramente tenemos oportunidad de ver bandas de Sudamérica por aquí, así que me genera curiosidad el hecho de descubrir más sobre la escena por ahí abajo. Desafortunadamente, no vamos a tener mucho tiempo para conocer el país. Me encantaría visitar Tierra del Fuego y la Patagonia, es una de las últimas fronteras del planeta, y siempre he estado intrigado por las fronteras.