Sergio Ch: “Hoy quiero encontrar la alegría”.

Entrevistas | Presentación de Aurora
Sergio Ch: “Hoy quiero encontrar la alegría”.
Texto: Carlos Noro | Fotos: Nacho Lunadei

Es un viernes anterior a un fin de semana la largo, lo que implica aún más caos del esperable para quienes deciden ir por la tarde hacia zona norte, más específicamente San Isidro. Luego de una hora de camino en el que por ejemplo, el cielo pasó de una lluvia torrencial a un sol algo dubitativo, finalmente llegamos a la casa de Sergio cercana al Hipódromo donde hace casi un año tocó David Gilmour. Golpeamos la puerta de una vieja casa tradicional y nos recibe con una sonrisa. Se lo ve amable y relajado. Nos invita a pasar a su cocina, con un lindo ventanal que deja asomar la luz tenue de la que hablamos antes. Su perro da vuelta de manera insistente. Nos ofrece café y nos cuenta que cuando lo bebe seguido le genera alguna acción adversa. Nos invita a sentarnos y en seguida no sentimos cómodos y cotidianos. Dejamos en la mesa un ejemplar de su último disco Aurora y otro del anterior 1974, los cuales a pesar de que fueron editados en momentos diferentes fueron concebidos hace dos años y con seis meses de diferencia. A lo largo de la nota sabremos que los dos significaron una manera de transitar la ruptura de Los Natas y un momento difícil de la vida de Sergio. “Me gusta verlos juntitos” nos dice y se lo nota sincero. Punto de partida para comenzar la charla.

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Luego de escuchar el disco pensaba en el sentido del título y lo relacionaba con la idea de amanecer pero también con la idea de renacimiento ¿Hay algo de eso?

Cuando título una canción o un disco no hay una búsqueda previa. Soy más intuitivo, de repente me baja un nombre o una frase y no hay repaso ni corrección. Lo que aparece es lo que suele quedar.  En este caso la historia arranca hace dos años en medio de viaje a un pueblo de Uruguay (Ndr. Salto) con mis hijos, donde hay una estancia que se llama La Aurora. Lo particular es que hay un pueblo alrededor que coincide en que en ese lugar pasan cosas extrañas o sobrenaturales. Incluso se ven fotos de pastizales quemados y perfectamente diagramados, vacas mutiladas y a la noche se pueden ver un montón de luces de colores en el cielo como si fueran satélites en el horizonte.  Lo concreto es que estando esa semana ahí sentí cosas muy fuertes y volví en un estado radicalmente distinto con respecto a cómo había llegado. Estaba sacado de la cabeza y volví con una paz terrible y ya manejando en la ruta venía cantando el riff del tema “Aurora”. Llegué a casa, saqué la SG (Ndr. Gibson) que tenía guardada desde hacía un año y medio, enchufé los equipos y grabé en una sola toma los diecinueve minutos de la canción.

¿Esto fue lo que quedó en el disco?

Arriba de eso empecé a laburar con voces, con teclados, le di un poco más de drone y eso es lo que quedó. Luego, se fueron sucediendo las canciones a lo largo de esa semana. Volví con un estado de paz y tranquilidad muy grande que me permitió hacer el disco en ese momento. Después si seguimos hilando fino en función de lo que preguntabas creo que desde la elección de la tapa podés empezar a conectar un montón de cosas.

¿Podrías contar como se arma esa relación?

Veo que en lo que relatás cierta cuestión que tiene que ver con lo religioso, lo espiritual o con lo trascendental algo que por otra parte es un tema recurrente a lo largo de tus distintos proyectos ¿Cómo se relaciona esta cuestión con tu música?

No sé si la relación es con la religión puntualmente, principalmente porque veo a la religión como una elección que puede realizar una persona. Por eso hay muchas religiones. En mi caso la conexión tiene que ver con lo espiritual, eso se conecta con las creencias y esto último si se relaciona con la religión. Si bien no uso ni en las letras, ni en las tapas ni en la música íconos religiosos siempre me atrajo mucho el lado espiritual de la vida. Yo no siento que vos llegaste acá a charlar conmigo de casualidad. Creo que viniste porque hay un interés particular en este disco, hay algo que te atrajo y este disco tiene una suerte de imán que va a atraer a cierto tipo de personas.  Este disco es el que necesité hacer en cierto momento de mi vida para atravesar cierta etapa. Todo esto para mi es espiritual. No es una estrategia de marketing, no es un concepto artístico ni es algo pensado en una mesa redonda con directivos de una compañía. Tiene que ver con un sentimiento y todo sentimiento para mi es del mundo espiritual. Esto es lo que me llevó a hacer música desde el año ´92 hasta hoy. Siempre busqué congregar situaciones espirituales con gente con la que he tenido empatía para llegar a esos momentos culmines que tienen que ver con buscar esa redención, ese instante en el cual te sentís que por esto estás en la vida, que por esto estás luchando, que por esto estás quemando tus miedos y estás yendo hacia un lugar de libertad. Con esto  que hacés defendés todo aquello por lo cual vivís. Yo vivo por la libertad, por crecer, por ser mejor persona y por poder compartirlo con la gente.

¿Esto fue cambiando con el tiempo?

En algún momento de mi vida mi búsqueda musical tenía que ver con la adrenalina, con energías más oscuras. Hoy busco la paz.

Precisamente cuando en otras notas hablás de 1974 lo definís de una manera similar…

Si bien no están planteados como parte uno y dos, son como dos escalones hacia un mismo lugar. Es un viaje muy persona que inicié después de Los Natas. 1974 es un reconocer lo que venía viviendo esos años y plantearme una manera nueva de vivir. Aurora es realmente tomar conciencia de esa manera de vivir y empezar a vivir acá adentro en lo considero mi pequeño nuevo paraíso que es estar acompañado de la gente que quiero, darles lo mejor y elegir cada cosa, desde lo que como hasta la hora en que me acuesto, hasta el tiempo que dedico a la familia, a mis hijos, elegir qué consumo y que no y estar con la patita más del lado de la luz que de la oscuridad.

Otra cosa que mencionás frecuentemente es la necesidad de curarte de los excesos. Además de las drogas o el alcohol ¿Qué otros excesos había?

Lo que importa es quien toma las drogas y por qué lo hace. En mi caso venía en un paquete bastante intenso con una búsqueda de adrenalina, con una búsqueda de espiritualidad más rápida. Es fácil armarte un churro y de repente a los cinco minutos sentirte espiritual y flashearla. Para mí todo esto,  venía con un combo de adrenalina de estar siempre al límite, de no medir mucho lo que hacía o con quien estabas y haciendo qué. Se habla de consumir, personas, gente y lugares. Todo eso a mí y Los Natas creo que nos llevó a límites muy peligrosos. Estuvimos muchas veces cerca de quedar presos, de ponernos un recontra palo en la ruta. Todo era parte de una forma de vida. De repente hoy después de tomar conciencia de que mis hijos ya están grandes, de que yo no elijo esta manera de vivir, como no elijo comer en Mc Donalds, o ponerme borceguíes porque me hacen mal el pie y me lastiman la espalda y además de ir sabiendo que me estoy poniendo viejo (risas) quiero vivir tranquilo y no vivir al límite. Además me parece que algo que tiene que ver con este proceso, es empezar a entender la diferencia entre la felicidad y la alegría con respecto a la euforia. Para mi mucho de la carrera de Los Natas y mucho de mi carrera fue la búsqueda de la euforia para poder transmitirla en un escenario o en un disco. Eso es muy diferente a la alegría que es paz, que es orden. La euforia es más cercana al caos. Se confunden mucho pero no es lo mismo. Hoy día quiero encontrar la alegría.

En 1974 experimentaste con técnicas particulares de grabación y de usar el sonido a tu favor de una manera ¿Cómo se dio esto en Aurora?

En 1974 busqué formatos de grabación y de texturas particulares. Llegué a grabar con máquinas de casete viejas, con video filmadoras de VHS, con cámaras de fotos. La búsqueda era de la textura y de los formato de grabación como consecuencia de lo que sucedida. Tal vez yo estaba en el jardín en patas con la criolla y de repente me surgía una canción como el “Pastor de la Hormigas”, iba corriendo a buscar la cámara de fotos, apretaba grabar y decía: esta es la versión. El audio era raro pero lo sentía así. Con Aurora fui más a mi sonido clásico y encaré una manera más convencional de grabar.

Si tuvieras que elegir alguna  canción de Aurora en este momento ¿Cuál elegirías?

Ahora estoy muy metido con “El Laud que  una canción muy simple. El estribillo dice llega el destello de luz después de la oscuridad. Es una frase simple pero a la vez fuerte. Para unas personas que conocí estos últimos años que ha vivido momentos jodidos tal vez no creen en ese destello y se terminal mal. Ese destello es la esperanza, es la fe es soltarte, es entregarte al destino y yendo hacia adelante. Siento que es una vuelta de página muy contundente respecto al sonido general de Aurora, principalmente porque es mucho más despojado. De la manera en que la grabé no suena como suele sonar una criolla y una voz. Parece un a criolla tocada en un container enterrado seis metros bajo tierra en el barro y las voces suenan como si las estuviera grabando en una pileta de natación vacía con un resto de agua podrida.

¿Esto te lo imaginás antes, durante o después de la canción?

Lo escucho. Por causalidad termina siendo ese sonido que interpreto y es la manera con que me siento cómodo. Me aprovecho de ese recurso roto y distorsionado para favorecer a la canción.

En este contexto ¿Qué podés decir de la posibilidad de editar en cds, vinilo o digital? ¿Cómo fue cambiando tu visión a lo largo del tiempo?

¿En qué formato escuchás música?

El formato en que escucho música es el de la radio AM (señala una pequeña radio que está en la mesada de la cocina). Me gusta ese sonido y lo que pasa.  Escucho tango, folclore, cumbia o noticias. Me encanta el audio que tiene para lo cotidiano. Además no quiero que se me pegue nada. Si se me pega algo que después aparece en lo que compongo que sea de casualidad. Después si me quiero dar un viajecito elijo el vinilo. No soy un coleccionista pero tengo algunos.

¿Eso cómo llega a lo que hacés? ¿Aparece algo del rock argentino de los setentas en tu escucha y en tu música? Muchos coinciden en afirmar que esto caracteriza a toda esta generación que genéricamente es denominada stoner…

Yo fui tomando un poquito de todo. A mi gustaba The Police y Melvins, Suicidal Tendencies y Kyuss, el Tango y el Folclore. Entonces te preguntás como se mezcla todo eso.  En definitiva a  mi gusta tocar la guitarra con dos notas pasando el sonido por un equipo y con un sonando grave.  No es mucho más que eso ni hay expectativas de homenajear una época. Creo que mi primer encuentro con el rock nacional fue cuando armé las sesiones con Rolando Castello Junior (ex Aeroblus) para grabar el ep que vamos a grabar junto a Gonzalo Villagra también. Después también toqué en Solodor con Gustavo Rowek que me llevó hacia el heavy metal nacional, pero no mucho más. Creo que me relaciono más con los músicos que con los estilos y épocas.

A lo largo del último tiempo estuviste en varios proyectos ¿Hay alguna relación entre ellos? ¿Hay  algún chip especial para cada uno?

El chip es el mismo porque ataco la criolla, la eléctrica o el piano de la misma manera, con la misma impronta. Lo que si advierto es que se manejan energías diferentes para cada situación. Ararat en donde toco el bajo me conecta con el cuerpo, con la tierra, con sensaciones que tienen que ver con estar presente y pisar fuerte en donde estás. Soldati es una energía más mental  más físicas desde los sentidos más eléctricos, es un lugar donde puedo viajar más. Situaciones que tienen que ver con la criolla son más íntimas que apuntan no tanto de detonar hacia afuera sino conectarnos con el sentimiento. En cada situación estoy muy consciente de lo que está pasando y tengo que poner un modo diferente.

Teniendo en cuenta que de tus otros proyectos el único verdaderamente posible de volver es Los Natas ¿Con qué te conectaría hoy?

Yo sigo laburando para Los Natas todos los días. Nunca dejé de laburar para la banda. Hace poco estrenamos un video de “Tomatiten” y ahora vamos a arrancar la reedición de Los Natas en vinilo, con una edición de Corsario Negro y un disco nuevo llamado Death Sessions con ocho versiones grabadas en 2010.

¿Esto es una decisión tuya?

No, hace un par de años que hablamos con Walter y Gonzalo fluidamente. Queremos seguir defendiendo lo que hicimos y fundamentalmente seguir defendiendo el formato físico. Por ahora la idea es seguir reeditando lo que hicimos. Queremos que la gente tenga acceso a la discografía a un precio razonable.

 ¿Hay alguna posibilidad de presentar esto en vivo?

Por ahora no, principalmente porque estamos todos muy ocupados y muy bien en lo que estamos haciendo. Estamos tranquilos y muy contentosde haber encontrado el camino, calmar los motores, enfríar las aguas y poder producir cosas desde la amistad que es lo que un principio nos unió. En el momento de la ruptura veníamos todos en situaciones humanas muy difíciles. Veníamos de mucha gira, mucha ruta, muchas situaciones al límite y llegó un momento que el motor recalentó. Era parar o que se funda. Creo que pudimos parar a tiempo. Después de todo eso con el tiempo fuimos volviendo a lo que es Los Natas, tres amigos haciendo música. Eso es lo que estamos viviendo ahora, estamos volviendo a ser amigos y a editar nuestra música para poder compartirla.

Bonus track: Anécdota de la época de Los Natas en audio:

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