Una noche de stoner rock

Crónicas | The Atomic Bitchwax, Mondo Dromo, Persona
Una noche de stoner rock
Texto: Carlos Noro | Fotos: Nacho Lunadei

The Atomic Bitchwax, Mondo Dromo y Persona le dieron forma a una noche donde el stoner más rockero tuvo su fiesta.

La primera gran noticia de la noche fue que a diferencia de lo que es moneda corriente en lo que respecta a las visitas internacionales, el show tuvo el formato de trasnoche en un recinto bien cómodo como Niceto Lado B. Entonces recién promediando las doce de la noche subieron los locales Mondo Dromo como primer soporte local. Para los que no los conocen, los muchachos están conformados por Martín Tarifeño en bajo, Francisco Badano en guitarra, Andrés Gargiulo en guitarra y voz (quienes conforman también la banda drone Bhutan) a quienes se les sumó desde hace un tiempo Sebastián Romani en batería que hasta hace poco fue integrante de los recientemente separados Narcoiris y hoy colabora entre otros con la gente de Metamórfica. Claramente la idea de los muchachos es transitar un rock con atmósfera stoner en el que lo importante siempre es la melódia y el formato canción. En este sentido el contraste con su otro proyecto (deforme y cacofónico) es bien claro, por lo que resulta saludable ver como han logrado encarar esta nueva etapa. Seguramente la incorporación de Romani haya sido el cierre perfecto para encontrar un sonido propio. Muy interesante lo que logran y como suenan gancheros sin dejar de ser pesados. A seguirlos.

Cuando el segundo de los soportes, Persona, subió al escenario Niceto Lado B estaba lleno lo que dio la pauta de que no fue un error extender el horario. Los muchachos hicieron lo que saben, plantear un rock instrumental que va recorriendo caminos bien intensos. En este sentido es interesante acercarse a una banda que es capaz de generar sensaciones, atmósferas y colores que en ningún caso resultan previsibles. Tal vez el adjetivo psicodélico puede ser el que más se ajusta a la propuesta de los muchachos. Pronto sacan nuevo disco. A no perderles pisada.

Para las dos de la mañana cuando el turno finalmente fue para los The Atomic Bitchwax, la incógnita pasaba por saber si nos encontraríamos con el trío en un estado extremo de cansancio o un estado extremo de exaltación. Por suerte y en buenos términos, el ánimo del trío (los también Monster Magnet Chris Kosnik en bajo y Bob Pantella en batería; junto al aporte de Finn Ryan en guitarra) fue por el segundo camino ya desde el principio de la noche cuando Ryan, botella de whisky en mano, dio por comenzado un set que en poco más de una hora no daría descanso.

A partir de allí claramente el trío fue transitando un conjunto de canciones que dieron la pauta tanto de sus objetivos como de sus posibilidades. “Kiss The Sun”, “45”, “Hope You Die” y “Force Field" entre otras, mostraron lo que puede hacer el trío: sostenidos en una labor descomunal de Kosnik (el veterano dio literalmente una clase de como se puede sonar denso, pesado, rockero, distorsionado y al mismo tiempo manejar los tiempos de todo lo que sucede en escena), apoyados en en el golpe preciso, rápido y groovero de Pantella y junto a la labor de Ryan (con la desprolijidad justa para hacer todo un poco más caóticamente rockero); lo que se vio y se oyó en Niceto fue una de las presentaciones más ajustadas e intensas de stoner rock que se hayan visto en nuestro país. Casi como tratando de explicar el origen de bandas como Fu Manchu, o Kyuss; el trío supo hacer valer su poderío sin descanso demostrando que la actitud y velocidad rockera no es solo patrimonio de las nuevas generaciones.

En este contexto, en el medio de algunos momentos de riffs y fills bien cuadrados, mezclados excelsamente con arreglos complejos en cada instrumento, el trío fue construyendo una presentación donde la potencia y velocidad del power trío siempre estuvo sostenida por las afinaciones bajas del stoner más clásico. Incluso durante el sorpresivo homenaje a Pink Floyd que estuvo presente en el inicio con una versión de In The Flesh? Para luego repertirse en los bises con Ryan realizando una desprolija versión en solitario de “Pigs on the Wing 1”, que luego si se transformó en una densa e interesante versión grupal y stoner de “Pigs (Three Different Ones)”; la banda supo claramente dar cuenta de las búsquedas relacionadas a los límites de su sonido saliendo nuevamente victoriosa. El cierre con el saludo de rigor y el aplauso de los presentes dio la pauta de que había sido una buena noche de stoner rock. Nada mal para los tiempos que vivimos.


 

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