El despertar de la bestia

Crónicas
El despertar de la bestia

Luego de varias idas y venidas, finalmente Helker editó en formato físico su tan ansiado quinto álbum, el sensacional Alma de fuego. Tras las primeras excelentes críticas de la prensa especializada, la banda lo presentó con un show demoledor en el Teatro Vorterix de Colegiales.

Iniciada la noche, los chicos de Nuestra sangre saltaban al escenario. Una joven agrupación que en unos pocos minutos dejaron a todos los asistentes satisfechos con su propuesta melódica y pomposa. Más allá de que el cover de “King of fools” de Edguy seguramente le sumó algún poroto más, es un grupo prolijo que tiene un vocalista brillante. A seguirlos muy de cerca porque se las traen.

El reloj daba las 21 hs y, tras la breve intro de su reciente placa a base de un despliegue muy personal, Helker irrumpía con su “Falsos profetas”. Desde el primer instante se percibió que iba a ser un repertorio sin tregua, por eso le pegaron “Despertar” (¡una patada en la encía!). La fórmula de la banda perdura intacta: melodías muy trabajadas y veloces, junto a estribillos pegadizos y claro, el incombustible Diego Valdez tras el mic. ¿Qué más decir de este muchacho, no? Un verdadero referente donde los haya de los cantantes del género (y lo digo de pie).

Esta es una banda que se nota que goza durante la performance y eso se transmite al instante en el público, provocando un feedback poco visto en la escena local. Una de las altamente veneradas por la masa fue “Basurero nuclear”, que sonó emotiva y llena de sentimiento. Las desbocadas baterías hicieron un alto para regalarnos la bella “Castillo de cristal”, una power ballad de las ochentosas que te eriza la piel y que considero la pieza superlativa de su último larga duración.

Corría la noche y Diego seguía impregnando cada tema con sus registros deliciosos, disfrutando cada ligado como si fuera el último. Durante el setlist también se pudo ver una perfecta comunión de las violas (una bien afilada y la otra más melosa), así como una base rítmica ¡de bandera! Todo compaginado e impecable. Pulgares arriba para la dinámica que le pusieron y la elección de las canciones. Alternaron lo nuevo con lo clásico y los temas se iban sucediendo casi sin interrupciones. Pero el momento cumbre llegó casi al final con el eminente “Redención” (pedido desde el minuto uno del concierto), donde el rugido de la audiencia se hizo escuchar con creces. El broche de oro lo puso el ya lejano y muy coreado “Resistir”.

El fin de semana en Vorterix, vivimos una total radiografía de lo que debe ser un espectáculo del estilo. Helker es una especie de bestia que te pasa por encima, es 100% heavy metal sin medias tintas y, encima de las tablas, es ley. Cuando una alineación es consciente de que ha lanzado una buena obra la defiende en el vivo, y nosotros la aplaudimos.

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