Pisando fuerte

Crónicas | Buffalo
Pisando fuerte
Texto: Sebastián Sánchez | Fotos: Gimena Cuenca
Martes, 2 Abril, 2013
Vie, 29/03/2013 - 22:00
Club V ?

Una nueva edición del Club Calavera sirvió de excusa para que Buffalo, uno de los tríos más poderosos y sólidos del rock local, hiciera la presentación de su más reciente disco, Los Días Lentos. La ocasión se dividió entre la nostalgia generada por el recuerdo de aquella noche en Planta Alta en la que la banda tocó por primera vez y la expectativa que había por escuchar el nuevo material en vivo. Sin embargo, algo brindaba seguridad, y era el hecho de que la bestia rumiante estaba lista para pisar (y sonar) fuerte, como cada vez que se la vio sobre un escenario.

La nostalgia crea una sensación extraña en las personas, normalmente se la puede percibir como algo positivo, un buen recuerdo que queda adentro nuestro y que regresa cada tanto para permitirnos revivir un momento grato. También deja expuesto el hecho de que el tiempo pasó, que estamos más viejos, y que algunas mañas todavía quedan. Pero ese paso del tiempo, también puede representar evolución positiva, y para una banda, decenas de cosas. Cambios de formación, más discos editados en su haber, muchos shows, público fiel y también renovado, porque no. Todo eso pasaba por esta cabeza, pero la expectativa de lo que estaba por sonar iba aumentando, y el recuerdo de un primer show de la banda allá por el 2003, marcado por la salida tempestuosa de su primer disco llamado Temporada de Huracanes, pasaba simplemente a ser un buen recuerdo.

La llegada algo tardía a Club V indicaba que ya había pasado el primer acto, Soldadores, y habiendo recibido señales positivas acerca de su música, resultó lamentable no haberlos podido escuchar. Mientras llegaba más gente al lugar y sin demasiada demora, ya se preparaba para sonar Al Queen, de la que solo quedaba un vago recuerdo de algún festival pasado. La presentación de los mismos fue muy buena, bastante de hard rock y una actitud a lo Iggy Pop del cantante acompañaron, y una vez que levantaron un poco el sonido de la voz (típico del primer tema, cuando aún no está todo ajustado) se pudo apreciar mejor. Sonó un tema más que interesante llamado “Cargo con tu cruz” y un respetuoso cover de “Jerk” de los efímeros Neurotic Outsiders, algo que sirve como referencia para aquel que quiera darse una idea de a que sonido apuntan. Finalizado su turno, comenzaban a prepararse para tocar Ermitaños. Hubo nuevo integrante  en el bajo (con Seta habiendo pasado a D-Mente), un sonido punk a lo Misfits, actitud y velocidad, pero el público no pareció acompañar demasiado, salvo aquellos que estaban ubicados más al frente, cerca del escenario.

Claudio “El Pastor” Filadoro sugirió al público “paz y rock, pero no hipismo” al referirse muy brevemente al asunto que vincula a Corea del Norte, sus amenazas y un posible conflicto militar.

Para cuando el acto principal de la noche comenzaba sus preparativos, rondando las 2 AM, el lugar ya estaba casi lleno. Casi, porque no era imposible moverse, pero concurrido al fin. Según se pudo apreciar durante el show, había gente que había venido de lejos para ver a su querida banda presentar al sucesor de 30 días de Oscuridad. Unos reflectores amarillos colocados en el suelo y música espectral comenzaban a encender las expectativas de los presentes. Se hicieron los últimos ajustes de equipos e instrumentos, los tres se ubicaron y como se podía esperar, Buffalo arrancó su set con el tema que abre el disco, “Sangre de Lobos”. El siguiente “Sabía que iba a morir” resultó un favorito instantáneo, con el gancho al que nos tienen acostumbrados, aunque se trate de un disco más oscuro, lento y opresivo que trabajos anteriores, como bien demuestra el tema que le da nombre, “Los días lentos”. Claudio “El Pastor” Filadoro sugirió al público “paz y rock, pero no hipismo” al referirse muy brevemente al asunto que vincula a Corea del Norte, sus amenazas y un posible conflicto militar. Quienes concurren a los shows, saben que el frontman siempre habla con el público, hace uso de su sentido del humor y tiene ocurrencias varias. Un tiempo después vino otro hit instantáneo, “Trópico”.

Hay que hacer una mención justa, la base de Buffalo ha sido siempre de una solidez impecable. Desde hace bastante tiempo que la batería de Leandro Salillas le pone poder y ritmo a este súper trío, y Cyto no se queda atrás en el bajo, incluso ayudando en los coros cuando corresponde. Tras romper una cuerda de su guitarra principal, y el correspondiente cambio y casi nula afinación, la banda siguió adelante sin problemas, incluso sonaba todavía más limpio. Se destacó también “Los Arboles”, un tema muy armónico y más colgado. Luego, hubo una gran sorpresa, la señorita Paula Tellis se subió al escenario para cantar una excelente versión de “Kickstart my Heart” de Motley Crue. La velada iba redondeando con “La Ira”, tema que cierra el disco. Como si todo estuviese conectado de manera misteriosa, El Pastor mencionó al pasar aquel show en Planta Alta, y tras un breve debate, cerraron con “Ángel de las Espinas”, la que bien puede haber sido la joya de noche, perteneciente a Temporada de Huracanes.

El Buffalo siempre pisa fuerte, es un trío que nunca decepciona en vivo, al que le sobra actitud y transmite al público lo que le pasa por dentro. Y esta ocasión no fue diferente. Nos alegra saber que el paso del tiempo, no hace más que hacerlos ir para adelante con su música y a su público, seguirlos siempre con la misma pasión.

, , , ,