Sanador: “Tocamos la música que nos hace conmover”

Entrevistas
Sanador: “Tocamos la música que nos hace conmover”
Texto: Carlos Noro | Fotos: Seba Delacruz

Presentamos el nuevo proyecto de Juan Manuel Diaz (ex Humo del Cairo) que incluye a Mariano Bertolazzi (ex Narcoiris, actual Viaje Ixtlán) en bajo y a Rodrigo "Ioio" Vega (actual Lo Bruto y Pornobot) en batería. Charlamos del presente, del pasado y del futuro junto al trío antes de que se presenten este 15 de septiembre en The Roxy Live. Este es el resultado.

Eligieron como nombre Sanador que a su vez se define como “aquel que ayuda a otro a recuperar su salud” ¿De qué manera los define como grupo?

Juan: El nombre cayó un poco después de que la banda ya estaba en el proceso de formación y composición. Teníamos un par de nombres dando vueltas pero no terminábamos de definir cuál era el que nos gustaba. Lo cierto es que en un momento empezaron a aparecer trabas para ensayar, para una cosa o para otra y empezamos a reírnos de eso, a preguntarnos qué era lo que estaba pasando. Ahí dijimos “necesitamos algo sanador, algo que nos permita avanzar”. Lo elegimos y empezó a funcionar todo un poco mejor. Yo creo que necesitábamos una especie de guía y el nombre fue el más apropiado.

¿Hay alguna relación con el momento particular de ustedes?

Juan: Para mi que estaba sin tocar encarar un nuevo proyecto fue sanador. Yo venía saturado de la música en general, tocar quince años seguido con Humo del Cairo me tenía las bolas llenas en un montón de aspectos (sic). Se había transformado en una especie de laburo, en hacer las cosas por obligación, en hacer cosas que en otro contexto no hubiera hecho. Encarar este proyecto es volver a hacer música de cero con todo lo que implica. Tal vez si tocá en un proyecto durante mucho tiempo perdés un poco esa adrenalina, te vas a aburguesando y acostumbrándote a cosas. Me gusta sentir esas ganas, ese envíon extra que tenés con lo nuevo. Para mi fue reconciliarme con un montón de cosas de las que estaba descreído o cansado. Esta banda fue una especie de nexo.

Mariano: Uno siempre tiene ganas de tocar y de estar involucrado con lo que hace. El tema es que aunque uno quiera o no termina entrando en una monotonía que te termina cansando. Tocar está buenísimo pero gestionar las fechas en un laburo, lleva tiempo y eso hace que dejes de disfrutar. Acuerdo que sanador es empezar otra vez de cero y podría decir que el arte es sanador. Depende del estado de ánimo puede servir para que uno se sienta mejor. Hace bien.

¿Cómo te insertás vos en esta idea de empezar de cero?

Ioio: Para mi es muy interesante tocar otros estilos bien distintos a lo que hago en Lo bruto o Pornobot. Siento que todo está más enfocado en groovear y eso me gusta. Es un gran desafío y eso me me entusiasma.

¿Hay alguna continuidad estilística con lo anterior?

Juan: Tal vez esta es una banda donde puedo llevar las cosas más allá. Quería hacer una música más violenta, incorporar cosas más más climáticas. Quería trabajar otros matices. En estos momento estamos abocado a componer de esa manera. En definitiva quería hacer cosas que no estaba haciendo hasta el momento, tocar otra música y de otra manera.

¿Cómo se refleja esto en “Oceános” el primer corte del ep que van a editar?

Juan: Es un tema que tenía hace tiempo. Incluso lo toqué en formato drone, luego con Humo y no quedó. Estamos contentos con el resultado. Fue un pequeño parto para nosotros. Lo particular es que la letra la trabajé con Leandro Sierra al que respeto un montón. Me encanta como escribe. De alguna manera esto también tiene que ver con el nuevo comienzo. Enseguida me dije que si laburaba con otros músicos también podía permitirme escribir las letras con otros. El loop del tema me llevaba a la marea del mar y me encontré con un texto con esa misma temática. Fue una experiencia super interesante, donde los dos quedamos satisfechos. Espero que se repita.

¿Y desde lo musical? Por ejemplo aparecen los sintetizadores como novedad...

Ioio: Los ingredientes del tema aparecen fundamentalmente en relación a cómo toca cada uno. Apostamos a no pensar estilísticamente como tocar algo sino tocarlo directamente.

Juan: Hacemos una música compleja, violenta e intensa pero también tenemos momentos de calma con climas oníricos o pasajes que pueden recordar al post rock. Por ahora tenemos cinco temas largos bien largos. Cuando los toquemos en vivo van a ver que es un set bien variado en que la música sube y baja. Va a haber momentos de mucha distorsión y otros más calmos. Eso es lo que queremos mostrar, ni todo el tiempo arriba, ni todo el tiempo abajo.

¿Hay alguna idea de llevar la idea hacia el post hardcore o hacia el postmetal?

Juan: Son géneros que escucho desde hace tiempo pero que no podía plasmar en Humo. Acá tengo la posibilidad de hacerlo más evidente. Creo que vamos para ese lado. Incluso para Mariano fue un desafío tocar música tan diferente y nos recomendamos bandas. Tal vez Ioio venía más en algo similar y por eso lo busqué para tocar.

Mariano: Yo creo que uno toca como toca. No se puede ir en contra de eso. Por ejemplo yo me volví loco con el bajo de Red de King Crimson, un disco del año 1974. Es mi influencia más moderna (risas). En definitiva se meten un montón de tintas que cada uno aporta.

Juan: Está bueno ese por decirlo de alguna manera mash-up de gustos. Eso es re positivo para nosotros.

¿Cómo se fue armando el arte del ep?

Juan: Cuando definimos el nombre de la banda empezamos a imaginar un arte que lo representara. Lo charlamos con Ignacio Valicenti y casualmente se nos ocurrieron las mismas imágenes. Es un indio recolector que está ligado a la tierra. No queríamos un indio cazador que mate a alguien (risas). Tiene los ojos tapados porque en la música hay cosas que uno tiene que percibir o sentir, no hace falta verlas. La música tiene mucho de eso. La propuesta es estar atentos a otras cosas que van mas allá de lo cotidiano o lo material, costumbre olvidadas que no ponemos en práctica porque la vorágine y el ritmo que vivimos nos sacan de ese plano. Queremos buscar cosas más sencillas, que nos hagan bien, sanadoras

Repiten mucho la idea de renovación ¿Hay alguna relación entre esto y la ruptura de Humo del Cairo y Narcoriris?

Mariano: En mi caso no. Lo mío fue un proceso que llevó un tiempo y que solo está relacionado con cuestiones artísticas. Las cosas se agotan. Me parece que tiene que ver con la idea de cambiar y encontrar cosas nuevas.

Juan: Para mí llegó un momento en el que no me gustaba como se estaban llevando las cosas ni como nos estábamos manejando. Particularmente yo no estaba haciendo las cosas con el mismo sentimiento con las que las hacía diez o quince años atrás. Se había vuelto muy mecánico y lleno de obligaciones. En ese sentido yo soy recontra punk rock. No me gusta hacer las cosas por obligación porque eso lo convierte en un laburo. Eso genera cansancio. Entonces había fricciones y parte del entorno de la banda fue muy dañino. Entonces preferí poner todo en stand by. No todos se lo tomaron de la misma manera pero creo que fue la decisión más acertada. No podía tocar sin sentirme cómodo y tampoco podía hacer otras cosas si Humo ocupaba el cien por ciento de mi vida. Esto me dio la posibilidad de volver a barajar en mi cabeza nuevos proyectos y hacer las cosas desde otro lado. Ahora tenemos otros tiempos y me gusta disfrutar de eso.

¿Qué hubiera pasado si Humo... hubiera seguido con otra persona en tu lugar?

Juan: No sería Humo del Cairo. Todos los temas fueron compuestos por mí. Sería raro. Creo que sería otra banda. La banda siempre fue el Tano (Ndr. Gustavo Bianchi. Bajista) y yo, lo único que cambiaron fueron los bateros. Humo... es un proyecto que está más allá de los factores externos. Es un proyecto al que le dediqué mucho tiempo y cariño, entonces puede pasar que en algún momento quiera volver a tocar.

Luego de estar tocando hace un tiempito ¿Qué sienten que aporta cada quien a la banda?

Mariano: A Juan lo respeto como artista y como músico. No tocaría con un tipo que no conmueva. Hay una conexión re interesante que armamos desde lo musical, eso es lo positivo. Es lo que me hace quedarme. Ioio está loco (risas). Toca muy fuerte y muy rápido. Hace cosas muy locas que me exigen un montón. Para mí es todo un desafío tocar con un batero que usa doble masa. Me obliga a incorporar cosas nuevas.

Juan: Creo que Mariano es la responsabilidad y la seriedad. Ioio la espontaneidad. Mariano es super serio, sabe a donde va y lo que quiere. Eso lo traslada a los instrumentos. Ioio viene, toca un montón de cosas y le preguntamos ¿Qué estás haciendo? ¡Tocalo otra vez! La respuesta es ¿Cuál de todo? (risas). Tiene mucho lenguaje musical, te puede interpretar un ritmo de muchas maneras diferentes.

Ioio: Juan siempre me cayó muy bien. La verdad es que nos conocimos tocando, principalmente porque Humo no era una banda que me gustara. Tocar me hizo encontrarle la onda. Me gusta como compone. Tiene como un flash cinematógrafico que busca conmover. Entonces lo técnico queda un poco de lado, algo que me gusta. Mariano tiene un sonido grande y muy en el groove. En cuanto a las personalidades concuerdo con Juan, Mariano es el señor (risas) y Juan se guía más por lo que va pasando. Siento que todavía estamos encontrando la química y es un muy buen momento. Lo estamos disfrutando.

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