Satyricon en Uniclub: Sonido extremo.

Crónicas
Satyricon en Uniclub: Sonido extremo.
Texto: Carlos Noro | Fotos: Nacho Lunadei

Segunda visita de los noruegos a la argentina. Una nueva demostración de poder.

Desde hace varios años Satyricon se ha encargado de rebatir aquel axioma que afirma que el black metal debe tener un sonido rudimentario para tener ganar credibilidad. Formalmente un dúo conformado por Sigurd "Satyr" Wongraven en voces y Kjetil-Vidar "Frost" Haraldstad en batería (a los que en vivo se suman Steinar "Azarak" Gundersen en guitarras, Anders "Neddo" Odden en bajo y Anders Hunstad en teclados) la sensación es parecida a la vivida en su primer visita allá por 2011. Satyricon es una banda distinta y revolucionaria. Le pese a quien le pese.

La presencia de teclados y alguna Mac en el pequeño escenario del Uniclub (realmente había poco espacio para que la banda se desenvolviera aunque esto no afectó su desempeño) es el primer indicio de esto que decimos. Si bien los teclados no tienen un protagonismo excluyente, los arreglos y samplers se perciben y mucho en la atmósfera que propone la banda, por lo que si uno escucha con atención puede percibir que por detrás hay una musicalidad más que interesante. En este contexto el inicio con “Midnight Serpent” una de las que pertenecen al reciente “Deep Calleth Upon Deep” es una muestra concreta de la profundidad y la perfección sonora que puede lograr la banda. El sonido opresivo y gélido de la canción, rápidamente impregna el ambiente (un Uniclub muy lleno) que intenta moverse entre la transpiración y el calor. Más tarde se sumarían tres más del nuevo disco “ Burial Rite", “To Your Brethren in the Dark” junto a la que da el nombre al disco con similares resultados pero con variantes. Aunque los noruegos son una banda extrema por definición, es curioso como dejan que sus canciones tributen al rock oscuro de los ochentas, a las guitarras gemelas de aquellos años, coqueteen con arreglos orquestales e incluso propongan riffs entrecortados dignos de un metal bien contemporáneo. Parece increíble pero todo eso se percibe en la propuesta de los noruegos en vivo, lo que los convierte en una banda inclasificable.

Si bien gran parte de estas variantes depende de la onda que Satyr aporta en vivo, la gran responsabilidad de generar un sonido monolítico y a la vez variado pasa por el desempeño de Frost tras los parches. Con un audio a medio camino entre lo digital y lo analógico (tal vez el mejor que hemos escuchado a un baterista de música extrema en vivo en argentina) verlo escondido detrás de la batería hace dudar de que realmente esté allí. Lo cierto es que efectivamente lo está y genera momentos interesantísimos en canciones como "Repined Bastard Nation" o bien rockeros en otras como“Now Diabolical”, sin olvidar el sonido estructural y primigenio del black metal en “Mother North”. La sensación es que gran parte de lo que lograr el grupo en vivo (que de por si tiene una ejecución precisa y ajustada) es mérito suyo. Tal vez por eso, el el único momento que deja la batería para acercarse a saludar, se gana la gran ovación de la noche.

A la hora de que suenen las elegidas para cerrar el show (la trilogía rockera"The Pentagram Burns", "Fuel for Hatred" y "K.I.N.G") la sensación es que Satyricon volvió para hacernos entender que para hacer música extrema no es necesario poner cara de malo, ni sonar como si cuatro pibes se encerraran a grabar sus canciones en un baño sucio de constitución. Al menos por lo visto en Uniclub, todos salimos ganando. 

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