Elvenking y Ensiferum en Teatro Vorterix: ¡Que vivan los reyes!

Crónicas
Elvenking y Ensiferum en Teatro Vorterix: ¡Que vivan los reyes!
Texto: Sebastián Lanzillota

Elvenking y Ensiferum aterrizaron en nuestro país, más precisamente en el teatro Vorterix, para la tercera edición del Folk Viking Metal Fest. Toda la cobertura en la siguiente crónica entre espadas, escudos y polleras.

Llegamos al recinto de Federico Lacroze unos minutos antes de las 7 de la tarde para ver a los locales Cernunnos. Banda bonaerense emparentada con los sones de unos primigenios Crimfall, por ejemplo, que la viene peleando desde hace más de media década. Cualidades bien marcadas para los de pollera: ecualización portentosa, hiper ensayados y dueños de un calibre internacional arriba de las tablas. Pulgares arriba sin lugar a dudas para su presentación.
 
Tras un pequeño break, los italianos dieron inicio a su espectáculo sonoro y visual. Elvenking plantó bandera en el escenario desde el primer acorde, con sus pantalones rasgados como si la cosa se tratara de arapos medievales. Salieron con una versión escueta de “King of the Elves”, un temón que hizo saltar a todos los presentes a esa temprana hora. La propuesta sonora de los del país de Gianluigi Buffon deambula entre crudeza, potencia y cantidades siderales de melodía, aunque también le podríamos adjuntar diversión, para tener una síntesis intachable y completa. Las composiciones de la alineación han madurado a pasos agigantados con el correr de los discos y, afortunadamente, engordaron los matices con inteligencia al retocar pasajes sin menoscabar las raíces del grupo, claro está. “Neverending nights” fue un punto alto en su performance que decretó la lluvia de empujones entre la masa. Tocaron tanto canciones clásicas para sus fans más acérrimos como de su reciente producción, el afamado Secrets of the magick grimoire. Riffs y líricas viscerales, una distorsión predominantemente grave, una batería bien marcada y, si le sumamos su puesta con simbología religioso-mitológica, podemos decir sin ningún tipo de resquemor que durante la hora que tocaron no dejaron indiferente a nadie.
 
 Y por fin, luego de una espera que se hizo notar, salieron los Ensiferum con su típica puesta druídica, recurrente al medioevo, y un temazo como “For those about to fight for metal”. Los fineses regresaron a Argentina con la brutal dureza de sus ennegrecidos primeros días sin renegar del equilibrio perfecto entre la oscura agresividad y los elementos melosos inspirados en la música tradicional de sus latitudes. Hicieron un repertorio con temas antiguos y nuevos, no faltaron conocidos de la talla de “Treacherous gods” o “The longest journey”, así como tampoco se ausentaron los constantes mosh pits en medio del público. Me atrevo a decir que Ensiferum es una banda muy extrema para ver en directo, de lo más pesado (o la más) del género. “Way of the warrior”, de su último álbum, fue bastante celebrada dentro de un púbico que se lo vio gozar con creces durante todo el festival. Cerraron con “Lai lai hei” a todo volumen (¡una patada en la encía!).
 
Casualmente, considero que tanto Elvenking como Ensiferum se embarcan en una nueva conquista musical con sus últimas placas discográficas. Es decir que bajo su fiera superficie, muchas sorpresas aguardan al escucha, mejores de las que pueda imaginar. Locura y genialidad hasta casi van a la par, y esta gente no pierde jamás la capacidad para sorprender y cautivar.
 
Se suele definir a los trolls del folklore nórdico como criaturas rancias de una fuerza descomunal y un apetito prominente que, de alguna manera, infectaron al mundo con su locura. Si bien el temperamento grotesco les aseguró siempre un costado cómico, el humor se alojó en la parte más escabrosa de estos seres noctámbulos hambrientos de carne humana. Ensiferum y Elvenking son la encarnación perfecta de este compendio de sentimientos, sólo deberíamos sustituir su deseo de carne de humanos por una irrebatible sed de alcohol. ¡Salu’ y que vivan los reyes!