Corazón de metal

Crónicas | Accept
Corazón de metal
Texto: Carlos Noro | Fotos: Jorge Sebastián Noro
Miércoles, 10 Abril, 2013
Mar, 09/04/2013 - 21:00
Teatro Vorterix ?

Si realizamos una formula imaginaria que sume camperas de cuero, distorsión, velocidad y actitud el resultado es Accept. Los alemanes, grandes batalladores de finales de los setentas y principios de los ochentas, son a esta altura uno de esos “clásicos” para quienes al menos han escuchado alguna vez música pesada. Difícil que te guste este tipo de música y que al menos nos conozcas de nombre a Accept. Si es la primera vez que escuchás que existen, deberías saber que te estás perdiendo un pedazo de historia y de presente importante. Leé la nota y te contamos por qué.

La gran paradoja que tuvo esta visita de los alemanes es que su fundador, el pequeño vocalista Udo Dirkschneider ya no pertenece a la banda por disputas entre los integrantes. Esto, que puede ser una contra se convierte en un punto a favor principalmente porque su reemplazante Mark Tornillo (una suerte de cruza entre Bon Scott y el mísmisimo Udo) cumple su tarea a la perfección. Tanto los clásicos “Fast as a Shark”, la genial “Restless and wild” o la icónica “Balls to the Wall” suenan como deben sonar: revitalizadas por la nueva interpretación pero respetando la furia metálica original.

Más allá de las modas, más allá de las tendencias hay algo que está en el corazón de varios y se llama heavy metal. A juzgar por estos fieles, es una religión que se lleva de por vida. Accept sabe cómo llenar la iglesia.

Tal vez los grandes responsables de que esto suceda (lograr la mezcla entre la innovación y la ortodoxia) sean el inoxidable guitarrista Wolf Hoffmann y el bajista Peter Baltes, los dos históricos integrantes del combo germano. El primero con su histórica Flying V al frente, desde el inicio con “Hung, Drawn and Quartered” y “Hellfire”, el segundo, como un fiel ladero que fue fundamental en el jugueteo con el público durante la segunda parte del set. Los dos con un sorprendente despliegue que los mostró incansables durante todo el show.

En este contexto y con un Teatro Vorterix sorprendentemente colmado por un público heterogéneo y enganchadísimo con el show (gente pisando los cincuenta, treintañeros y adolescentes) los teutones no sólo se refugiaron en el pasado si no que recorrieron material de todas sus épocas haciendo especial hincapié en las que refieren a su último disco, el muy interesante “Stalingrad”. Precisamente la canción que da el nombre a la placa fue uno de los momentos altos de la noche y sorprendió que tuviera una respuesta similar a los viejos clásicos, algo que da la pauta la banda no solo vive de su propia historia y que sus seguidores dan tanto valor al pasado como al presente y al futuro.

Para el final, luego de pasar por canciones como “Up the limit”, “Teutonic Terror” más algún que otro solo de guitarra que incluyo una versión de “Para Elisa”, “Metal Heart” sirvió de rúbrica para lo que fue el ambiente vivido en el Teatro Vorterix. Más allá de las modas, más allá de las tendencias hay algo que está en el corazón de varios y se llama heavy metal. A juzgar por estos fieles, es una religión que se lleva de por vida. Accept sabe cómo llenar la iglesia.

, , , ,