Radio Moscow en Vorterix: Lo mejor de los 70, hoy.

Crónicas
Radio Moscow en Vorterix: Lo mejor de los 70, hoy.
Texto: Pablo Tassart

Parece que Radio Moscow es capaz de sacar una fotografía de la música de los setentas sin por eso ser una copia descarada de lo mejor de aquellos años. Aquí la crónica de lo sucedido en el Teatro.

Salir con los oídos zumbando y una catarata de riffs en la cabeza es la mejor señal. Es la prueba que algo salió bien esta noche. Es la sensación que deja Radio Moscow cada vez que vamos a verlos.

Y digo “cada vez” porque es la cuarta visita de este power trio de Iowa (Parker Griggs voz y guitarra, Anthony Meier bajo y Paul Marrone batería). En este caso la excusa fue la presentación de New Beginnings su quinto trabajo discográfico. Llenaron el Vorterix sin el hit del verano a cuestas, ni una gran campaña de promoción, ni grandes discográficas detrás, convirtiéndose en una especie de éxito del “boca en boca” de las redes sociales.

Las armas de estos veinteañeros, que no pararon de escabiar y sonreír toda la noche, son simples: guitarra-bajo-batería, mucho pedal fuzz, wah wah, slide, un bajo rickenbacker que parece un Scania en caída libre y una destreza en la batería digna de un deportista. Sumémosle a esto un cantante que no pifia nunca y una voz que suena a mucho bourbon y establo, lista especialmente para cuajar con el sonido de guitara.

Pero otro ingrediente a tener en cuenta es la energía que aporta un grupo de músicos en el pináculo de su carrera. Porque Radio Moscow es un viaje a los 70, pero en el mejor sentido. O sea: no es un proceso melancólico que añora esos tiempos que ya no volverán. Tampoco es una banda de covers. Ni mucho menos unos viejos que vienen a hacer unos pesos en los últimos días de su carrera.

Los Radio Moscow son AQUÍ Y AHORA. No hay que tenerles contemplaciones a causa de enfermedades o por su edad, porque además ellos no la tendrán con vos. Eso también se vio en la noche del viernes: desde el comienzo apilando uno tras otro tema de su placa anterior, Magical Dirt combinados con el nuevo “New Beginnins”. Pasando por la cautivante “250 Miles”, que encendió a la tribuna. Pero también llegando al final del primer set (justo antes de los bises) cuando derivado de “City Lights”, fuera de lista, flotaron en una larga improvisación, dejándonos aturdidos y aullando por más.

Parker aseguró en una reciente entrevista ser fanático de Pappo’s Blues. Y algo de eso hubo el viernes. En la implacable base que nos hicieron recordar a Black Amaya y a David Lebón. Pero también hubo algo de Zeppelin en el brillo de la guitarra y en las grandes improvisaciones a lo The song remains the same. Pero principalmente hubo mucho de Radio Moscow, con lo mejor de los 70 pero con la potencia del sonido actual. Y con la seguridad de que somos nosotros, ahora, los que los estamos disfrutando.