Con Fermin Solana de Hablan por la Espalda: "Somos rescatadores de elementos poderosos"

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Con Fermin Solana de Hablan por la Espalda: "Somos rescatadores de elementos poderosos"
Texto: Carlos Noro

En sus inicios los uruguayos eran casi el único exponente de un hardcore bien extremo que incluso incorporó la liberación animal como bandera, sin embargo a lo largo del tiempo y sin dejar de lado su impronta (“no lo podemos evitar, el hardcore está dentro nuestro”, dicen) fueron incorporando elementos de la música uruguaya como el candombe. El resultado es una de las bandas más inclasificables del río de la plata que vuelve a la argentina a mostrar su impronta. De la historia, del presente y de situaciones curiosas como por ejemplo el encuentro con Anthony Bourdain hablamos como Fermín Solana, su vocalista

Si querés ir a ver a Hablan Por la Espalda, tenés dos opciones

Sábado 8 de Septiembre en Ciudad Cultural Konex Festival Viaje del Agua Volumen III Entradas ácá

Domingo 9 de Septiembre en Santana Bar. Ramos Mejía. Bandera de Niebla - Hablan por La Espalda Entradas acá

En 1996 cuando arrancaron estaban posicionados claramente en la lucha por la liberación animal ¿Cómo se fue transformando esa lucha y qué otras luchas fueron incorporando?

En determinado momento hubo una unanimidad dentro de la banda respecto a la cuestión de los derechos de los animales, los cinco integrantes eran vegetarianos. En ese entonces nos pareció natural manifestarnos al respecto, así como lo hacíamos en todos los asuntos que tenían que ver con nuestras vidas. Con el correr de los años y los cambios de integrantes o los cambios en la vida de los integrantes (para algunos fue pasajero), el tema dejó de ser unánime por lo que la banda dejó de manifestarse al respecto. Creo que es lógico en el contexto de una banda que cambia tanto como sus integrantes.

También en esa época tenían una postura de ruptura consciente con respecto a la tradición musical uruguaya ¿Qué era lo que les causaba rechazo?

Escuchábamos casi que estrictamente música punk o procedente de la escena punk y eso envolvía una estética pero también ciertas filosofías con las que estábamos de acuerdo y desde donde nos parábamos en la vida.  Y eso llevaba a que cualquier manifestación musical que excediera las fronteras de la escena y sus políticas libertarias nos parecía una aberración careta o terraja (grasa, en argentino). Nos producían rechazo las tradiciones en general por lo que la música era un aspecto de algo muchísimo mayor.

"Macumba" fue un punto de quiebre para la banda principalmente porque tomaron elementos de la música popular uruguaya ¿Cómo fue ese proceso de darse cuenta de que esas raíces populares podían mezclarse con lo que hacían?

No fue un proceso sencillo, nos llevó un tiempo de asimilar. Porque si bien nosotros abrimos a otras influencias ya más rocknrolleras y no tan punk, una cosa eran las bandas de los años 60, como los Mockers, que sonaban a los Stones y otro la música de Eduardo Mateo que para nosotros era asociada con algo hippie, de Cabo Polonio. En ese sentido y como en todo vas teniendo drogas de portal, que te van abriendo la cabeza a recibir la siguiente falopa (sic). En ese sentido las bandas claves fueron El Kinto y Totem.Después, como siempre en Hablan, eso no tardó en llegar a nuestros ensayos.   

Muchos dicen que parte de la rebeldía hoy en día es rescatar elementos "tradicionales" frente a una globalización que trata de imponer una cultura homogeneizada y alienante ¿Sienten que están parados en ese lugar?

Seguro. No queremos saber nada con “cultura homogeneizada y alientante” y cualquier indicio de la profecía de George Orwell, pero no diría que somos rescatadores de elementos tradicionales, sino de elementos poderosos que en muchos casos terminan siendo atemporales. Hay obras que fueron concebidas cuarenta años atrás y sin embargo son rupturistas, del futuro, porque transportan a un lugar que todavía no pasó y que posiblemente nunca pase.

A ustedes les pasó algo que a muchos no les suele pasar: pasar de ser una banda casi de culto a tener la mirada aprobatoria de cierta parte de la crítica ¿Cómo fue convivir con este nuevo universo?

A la prensa local le sorprendió Macumba y nuestra incursión/reconocimiento a esas raíces rockeras uruguayas. No se la vieron venir. Y cuando leímos y escuchamos lo que los periodistas decían de ese disco y respecto a HPLE, nos dimos cuenta que hasta ese entonces ellos nos tenían como una banda absolutamente indescifrable y  como una banda anti-Uruguay (lo cual es muy relativo, porque crecimos yendo a ver bandas uruguayas, solo que eran las bandas no establecidas, las que no salían en la prensa). Lo que más cambió después de tener esa “mirada aprobatoria”, fue que tuvimos una renovación de público, un público que no necesariamente conocía nuestros orígenes hardcore y se enteró de HPLE por el diario.    

Hace un par de años escribiste un libro con la historia del grupo ¿Cómo fue el proceso de contar la propia historia? Un par de años después  ¿Hay algo que te gustaría incorporar o cambiar del libro?

Fue un proceso muy removedor, de sentir esos flashbacks y emocionarse. El libro no es una biografía súper detallada, sino que cuenta historias puntuales de distintas épocas, las que se me antojó escribir, en parte disparado por las fotos de Pedro Luque (viejo fotógrafo de la banda, hoy filmando películas en Hollywood) de las primeras giras, bastante intrépidas, que hicimos por Brasil y Europa, sobre todo. Eso e historias íntimas de la banda, cuestiones personales o familiares que también hacen a la vida de un grupo. Hoy estaríamos, ya, en condiciones de armar una secuela o precuela (risas).

En los últimos años cambiaron de formación y volvieron a profundizar en la faceta más hardcore de la banda ¿Por qué decidieron retomar ese camino?

El espíritu hardcore de la banda nunca murió y cuando cumplimos 20 años de nuestra fundación decidimos homenajear aquellos orígenes con una recopilación de la digitalización de nuestras primeras –y rudimentarias- grabaciones. Esto se tituló HPLE20 y fue editado en internet pero también por medio de un cassette, típico formato de los 90. Como decía la canción Buenos Aires Hardcore de Diferentes Actitudes Juveniles, “no lo podemos evitar, el hardcore está dentro nuestro” (Risas)

En Versiones hicieron una canción de Leo Dan ¿Cómo llegaron a versionarlo?

El trovador uruguayo Juan Wauters, que si no lo conocen recomiendo que lo hagan, es amigo nuestro y el año pasado durante una estadía suya por México nos mandó un mensaje diciendo que había conocido esa canción “hay una chica en mi camino”, de Leo Dan, en un almacén en el DF, sonando de un radiotransistor y que HPLE debería tocarla. Nos pareció una buena oportunidad para grabar algo con Juan, entonces le mandamos las pistas y él la cantó. Antes de esto no conocíamos a Leo Dan, pero sí algunas de sus canciones, sin saberlo, de esas que todos conocemos en el Río de la Plata, pero que no sabes bien de quién son. Fue muy interesante grabarla.

Estuvieron en el programa de Anthony Bourdain ¿Cómo fue ese encuentro? ¿Qué es lo que más le sorprendió?

Creo que se copó cuando se dio cuenta que nos gustaba la misma música que a él, que estábamos bastante informados al respecto, y que éramos buenos para la tomada de cerveza y hablar de rock/ morfi/chupin (sic) pero seguro que lo que más le sorprendió fue que Guerreros, alias Vegeta, nuestro guitarrista, era un vegano radical en un país que Bourdain asociaba 1000% con la carne. El colmo fue cuando, siendo como era Bourdain un anti-veganismo  por excelencia, le preguntó a Guerreros si él prefería comer humanos que animales y le dijo que sí. Ahí vino el momento que más le sorprendió: cuando el Vegeta dijo que preferiría comerse a Iggy Pop que a una vaca. Bourdain hizo plop como en Condorito (risas).  

Vuelven a Argentina después de un tiempo ¿Qué les aporta tocar acá?

Nos aporta vida y vivencias. ¡Nos vemos pronto!

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