Con Helker: “Seguimos trabajando para poder continuar con lo que amamos”

Entrevistas
Con Helker: “Seguimos trabajando para poder continuar con lo que amamos”
Texto: Carlos Noro.

Dentro del heavy metal tradicional argentino pocas bandas han logrado trascender la barrera de popularidad más allá de aquellas que todavía promueven implícitamente o explícitamente el legado de V8. Una de ellas es Helker quienes, con mucho trabajo y esfuerzo, llegaron a llenar un Vorterix por mérito propio, grabar versiones en inglés de dos de sus discos para un sello europeo y girar por Estados Unidos con una muy buena recepción. Hoy los encuentra en plena composición de un próximo disco, el primero con Aarón Briglia en voces en lo que seguramente será una nueva etapa para el grupo. De esta nueva etapa, de los desafíos que implica la situación actual y del futuro inmediato de la banda teloneando a Accept y participando del Solid Rock hablamos con Aarón, Mariano Ríos (guitarra), Hernán “Cuta” Coronel (batería), Leo Aristu (Guitarra) y Lucas Garay Basualdo (bajo) quienes coinciden “Este es un reconocimiento a nuestro laburo y a nuestro esfuerzo por hacer las cosas bien durante todo este tiempo”.

Helker junto a Accept en el Teatro Flores. Jueves 18 de Octubre. Entradas acá.

Helker en el Solid Rock junto a Judas Priest, Alice In Chains, Black Star Riders y Humo del Cairo.  4 de Noviembre en el Micro Estadio de Tecnopolis. Entradas acá.

La banda empezó a cobrar forma en el 2001 cuando lanzaron “Legado Secreto” y en aquel momento también había un contexto social complejo ¿Qué paralelo encuentran sobre el 2001 y la actualidad?

Mariano: Lo primero que me acuerdo es que en esa época había un estado de rebelión desde la sociedad  para con el gobierno, que es más o menos lo que está pasando ahora. Mucha de la música pesada daba cuenta de eso. Después se dejaron de escribir sobre temas sociales, por lo menos de una manera tan puntual. Creo que en aquel momento muchas bandas hablaban sobre el contexto que estaban viviendo y ahora muchas también vuelven a contar lo que pasa. Pareciera que uno está enojado y escribe sobre lo que siente.

Cuta: En esa época dentro del heavy metal salieron discos muy icónicos. La referencia social lo era todo, porque la música era un medio para sacar toda la mierda. Era como decir “apostamos y nos volvieron a cagar, es  una mierda todo”. Después con el paso del tiempo, cuando se empiezan a acomodar un poco las cosas relacionadas a la estabilidad laboral, a lo que implica poder hacer un show y que la gente pueda seguirte, uno empieza a hablar de otras cuestiones. Las temáticas se transforman y  tienen que ver con cuestiones más personales y menos sociales. Tal vez son problemáticas que atraviesan a todos los seres humanos sin que el énfasis este puesto tan explícitamente en las cuestiones políticas, sociales y económicas.

M: Un poco nuestras letras defienden la idea de construir un mensaje más positivo. Nos gusta llegar de esa manera a la gente.

Ustedes también vivieron épocas donde hubo sellos con capacidad de bancar la producción de los discos y otras donde tuvieron que seguir su propio camino ¿Cómo se acomodaron a esas situaciones?

M: En la época que arrancamos el power metal estaba en auge. Todas las bandas estaban con eso a pleno. Además había sellos que apoyaban muchísimo, cosa que hoy no pasa. Nadie tiene guita para invertir en un proyecto que puede llegar a prosperar. Por tal motivo, años atrás, empezó la autogestión y las bandas empezaron a autoproducirse. Por un lado está bueno, pero a veces se hace duro llevar adelante todas las dimensiones de un proyecto. Tenés que producir, tenés que encargarte de la seguridad, del lugar, de la gente, de prensa, de todas las fechas. Algo que estamos pensando últimamente es que cada vez se hace más difícil bancar los costos de producción.  Nosotros tratamos de mantener el precio de la entrada a precio viejo, porque si vos tenés que cobrar por lo que te sale producir hoy sería inaccesible. Es re complejo porque para nosotros los costos aumentan.

Pero los que vienen de afuera tienen entradas hiper caras y hay un público que va a verlas.

C: Si ¿pero cuántos shows cambian a lugares más chicos?

M: La gente empieza a elegir más los shows. No van a ver dos bandas importantes en un mismo mes, porque se guardan el mango para una fecha y listo.

¿Cómo encaran esa situación ustedes? Particularmente ustedes están haciendo muchas fechas…

C: Hay que seguir tocando, otra no queda. Si te quedas con esa bronca entones no ensayas más, no tocas más, te sentas a esperar que vengan las buenas y de esa forma no pasa nada.

M: Como dice él, la verdad es que hay que moverse, pero también hay que poner los pies sobre la tierra. Imaginate que nosotros antes, años atrás, hacíamos cincuenta shows por año  un número alto para una banda under nacional. Este año tenemos quince, contra cincuenta y son todas fechas producidas por nosotros. El interior, por ejemplo, está parado, por los gastos, los viáticos, los pasajes.

¿Esta idea de auto producción es porque no les convence las propuestas de producción o porque decidieron ese camino?

M: Para mover una banda como nosotros, entre asistentes y equipo de laburo hay muchos gastos y no hay mucha gente que pueda bancar esa inversión. Ni hablar de los impedimentos, por ejemplo: querés gestionar una fecha en un lugar grande como Vorterix, y te llueve ese mismo día. Te va la mitad de la gente. Y encima, por esa razón se dejan de comprar anticipadas. Entonces te empezas a preguntar ¿vale la pena hacer una fecha en Vorterix cuando no tenés nada seguro? Es muy difícil hoy en día armar algo grande.

Entonces prefieren una escala más chica, digamos

Aarón: Tenés que pisar los pies sobre la tierra, no te podes endeudar porque tenés que seguir. A parte, le tenés que sumar los gastos del disco, de los videos, hacer remeras. Hay toda una infraestructura atrás que hay que seguir manteniendo.

Entones ¿Cómo se hace para mantener todo eso? Porque ustedes llegaron a un estándar de producción interesante tocando en Vorterix, más siendo una banda de heavy metal que no vienen de la lo que se conoce de como ex V8 con todo lo que ello implica.

M: En nuestro caso, lo que sacamos en conclusión es que hay que bajar un escalón. Porque para mantener ese estándar necesitas que la gente te acompañe y pueda pagar esa entrada pero hoy en día es muy difícil que eso ocurra. No hablamos sólo de nosotros, le pasa a todas las bandas. Entonces, te tenés que amoldar a la situación, seguir apostando y darle a la gente cosas nuevas también. Sabes que si sacas un disco vas a llenar un Vorterix, pero sólo una vez. Después tenés que salir a girar. No te sirve hacer dos, tres, cuatro Vorterix por año. Es imposible, tanto para nosotros como para el público.

Volviendo al estándar de producción hay bandas que retoman el pasado como el caso de lo que es la gente de Malón haciendo canciones de Hermética y si sostienen un nivel de convocatoria ¿Qué les genera eso?

C: Para mí, es un fenómeno cultural en el que la gente disfruta de las bandas pero más que nada de las canciones con las cuales se crió. Existe esa magia de sentir lo que una vez te contaron, de haberlo escuchado muchas veces en un disco, y vivirlo. Yo fui a ver esas bandas, a casi todos los shows y es conmovedor ver lo que pasa en la comunión de la gente y las canciones. Es el noventa por ciento de mística, y creo que pasa por ese lado. Uno busca trasladarse a una época determinada.

M: Llevándolo a la actualidad y volviendo a lo que estábamos hablando antes, Hermética tocaba en Obras y ahora está tocando en Vorterix o en Flores aunque no sean los mismos integrantes. Rata Blanca tocaba en Luna Park, ahora tocó una fecha particular algo con una sinfónica, pero es una vez. Hace unos meses tocó en Teatro Flores. Es decir, a todos nos está pasando lo mismo, en diferente escala, pero la convocatoria nos bajó a todos. A mí no me parece que esté mal. Es algo con lo que tenés que aprender a convivir

Desde el punto de vista de los proyecto como banda ¿Qué otro tipo de respuestas dan?

M: Primero es meterse para adentro, grabar un disco, lo mismo que venimos haciendo. Si bien antes lo hacíamos de otra forma, teníamos otro tipo de economía, ahora hay que amoldarse a otra economía pero siempre trabajando a lápiz fino. La idea es que salga algo de calidad. El objetivo es tratar de trabajar siempre con la misma gente, o hacer un show para poder pagar lo que estamos haciendo. Desde lo discográfico tenés un nivel que no podes bajar. Es trabajar para poder continuar con eso que amas.

C: No está bueno dar un paso para atrás en ese punto.

M: Claro, ya creaste un nivel ideológico de cómo hacer las cosas, y dentro de las posibilidades que tenemos hoy queremos tratar de mantenerlo. Lo bueno es que nosotros tenemos un punto a favor, pasamos todo este proceso sin un disco nuevo. Estamos trabajando, seguimos produciendo, pero sin un disco nuevo y una carta que queremos mostrar es que estamos trabajando en eso.

Me imagino que mucho de esto que dicen lo ganaron en el momento en el que fueron creciendo, o cuando fueron a Vorterix seguramente dijeron “Al fin pudimos romper con la cosa endogámica de las bandas tradicionales” ¿Cómo recuerdan ese momento?

M: Si no nos pudimos mantener es por las cosas que estamos hablando. Nosotros en el 2013, cuando lanzamos disco en The Roxy, quedó gente afuera. Había cuatrocientas personas afuera, y cien no pudieron entrar. Después presentamos el disco en el Vorterix con mil doscientas personas. En ese punto dijimos “ya está, entramos en el circuito, firmamos con una discográfica alemana” (Ndr. Se refiere AFM Records). Es decir, teníamos todo.

C: Parece mentira, pero era otro mundo.

M: Era otro mundo. Y fue hace cuatro años atrás. No estoy hablando de hace diez años

Me parece que acá entra una pregunta obvia ¿Les parece que si Diego Valdez hubiera seguido hubieran mantenido ese nivel de convocatoria?

M: No. Está bien lo que vos decís, pero ¿sabes por qué no? Porque yo sigo tocando en Wolf y seguía tocando para cien personas como con Diego y así en otros lugares. Creo que es más una cuestión de la situación que estamos viviendo. Hay gente que piensa que porque se fue Diego ya no existimos más pero no es la mayoría.

A: Al principio hubo mucha gente que pensó eso, y después hubo otra que terminó volviendo.

Como para presentar a Aaron en sociedad y para para los que no los vieron en vivo hicieron cuatro temas que grabaron en una Live Session ¿Cómo fue la elección de esos temas?

M: Tratamos de buscar cuatro temas: uno rápido, uno ganchero, uno más lento, es decir, mostrar desde último disco cuatro temas distintos entre sí.

¿Con cuál de las canciones te sentiste más cómodo?

A: Y a mí me gustan “Más que el tiempo y la distancia”, “Lágrimas de sangre” aunque “Por la eternidad” fue la que más disfruté.

¿Por qué?

A: Por una cuestión de registro. Creo que salvando algunos detalles, con Diego tenemos el mismo registro  a nivel técnico. Acá es donde más cuerpo tiene mi voz y donde más me siento cómodo.

Recorriendo un poco en este tiempo la discografía del grupo, y tomando de referencia el nuevo ¿qué disco te sorprendió?

A: No hubo mucha sorpresa porque ya tenía todos los discos escuchados. Los iba a ver en vivo, compartía fechas con ellos y otros proyectos. Cantaba los temas porque realmente me gusta la banda.

¿Por dónde viene lo nuevo?

A: El disco nuevo es muy pesado, pero ¿sabes que tiene? Lo escucho y tienen un poco de cada disco Helker. Tiene la fuerza, la violencia, la parte melódica y un aire moderno. Tiene lo que cada uno de los integrantes aporta a la banda. Tiene un poco de todo, pero es muy muy pesado.

¿Cómo están trabajando la parte lírica?

A: La forma de trabajar se mantuvo, los temas se trabajan a partir de lo que aporta cada uno. Con el tema de composición nuestra forma de trabajar es muy buena, porque yo puedo escribir algo, Mariano lo lee y te dice: mirá está re bueno pero yo haría tal cambio, y lo modificamos. Entonces tenés una historia que nos identifica a los cinco.

“En algún lugar del Circulo” y “Alma de Fuego” tuvieron su versión en inglés para AFM records ¿Cómo quedó esa relación?

M: La relación era por dos discos, justamente los dos que ya hicimos. Ahora estamos en la renovación, tenemos que tratar de re convencerlos ya que hay un cantante nuevo. En este momento estamos grabando el disco, la idea es mandarle cuatro o cinco temas, que los escuchen a ver qué opinan.

 ¿Cuánto les sumó haces estas versiones?

C: Un montón a la hora de participar y compartir un espacio donde aparecen un montón de bandas que entran en la cartelera del este sello. Eso trae muchos beneficios.

M: Hay mucha gente en el exterior que no conoce a Rata Blanca, por ejemplo, y nos conoce a nosotros porque grabamos en inglés.

Teniendo en cuenta que varias bandas de afuera, vienen acá y cantan en inglés ¿Por qué no hacer un disco directamente en inglés?

M: Por dos motivos. Uno, por una cuestión personal, a mí me gusta el castellano, por la letra y por cómo llegás a la gente. Y segundo porque acá, tanto el público como las mismas bandas, no aceptan canciones en inglés. Es entendible. Ya tenemos cuatro discos en castellano, no podemos cambiar cien por cien de un día para el otro.

¿Cómo se sintieron girando afuera, qué comparación pudieron hacer, cómo se encontraron a nivel de producción siendo una banda argentina tocando afuera?

M: Nos trataron igual que las bandas cabeceras. Allá te tratan como a un músico. Desde que llegamos hasta que nos fuimos, nos traían todo en bandeja. Recuerdo que fuimos sin instrumentos, sin nada, y cuando llegamos allá no dijeron: elijan. Tenías cuatro guitarras para elegir. Me cambiaron las cuerdas, todo. Tocamos a las dos de la tarde, y el lugar estaba lleno. Acá dos de la tarde, hay cuatro personas mirándote. Es una cuestión cultural.

¿Llegaron a pensar en la idea de radicarse o vivir un tiempo afuera?

C: La verdad, es muy difícil. Muchos tenemos familia, no vivimos de la música. Es un cambio muy difícil.

M: Tampoco tenés algo asegurado. No es que vos llegás a Estados Unidos con una propuesta, un contrato laboral, un lugar donde quedarte, una gira programada y listo . En realidad vas allá a laburar y ver qué pasa. Entonces si vos tenés familias y pibes, se hace diez veces más difícil. No podes llegar allá con una mano atrás y una adelante, mientras tu mujer y tus pibes pasan por todo eso. No tenemos dieciocho años.

C: Por otro lado al grabar  los discos en inglés, estamos jugando a que algo pase. Y si algo pasa tenés que estar preparado. Depende lo que quiera hacer la banda en ese momento. No creo que tengamos ningún problema, nosotros somos organizados, nuestra prioridad siempre es la banda y siempre la idea está. Hoy en día las comunicaciones ayudan muchísimos a acercarse y enterarse de todo.

Dentro de poco van a tocar con Accept ¿Qué implica compartir fechas con los alemanes?

M: A todos nos gusta. A mí me gusta mucha mucho Mark Tornillo, un tipo grande que tiene unos huevos de aquellos y que se recontra fusionó con la banda. Me gustan las producciones que tienen, los discos suenan de la puta madre. Es un palo más tradicional pero es recontra actual y moderno. Me encantaría ver cómo arman el escenario, qué enchufan, con qué tocan.  Me encantaría ver todo eso para ver cómo suenan, porque lo que hacen lo hacen muy bien.

C: Tienen muchísimos temas muy buenos, pero hay un video clip en el que están en las montañas tocando. Ese tema es espectacular.

A: Es una banda que re garpa, tiene una trayectoria y una esencia muy importante. Representa una época del heavy metal y sin embargo supo actualizarse, no se quedó. Eso hace que la gente no se quede con un solo disco, sino que consuma toda la discografía.

M: El cambio de cantante no los perjudicó tampoco. Salvando la distancia, nosotros tratamos de hacer algo parecido, tratamos de buscar un cantante con el mismo registro. Obviamente es distinto el nuevo cantante, pero está dentro de la misma línea.

Luego van a compartir el Solid Rock con Judas Priest, Alice In Chains, Black Star Riders y Humo del Cairo ¿Cómo se preparan para esa?

M: Mirá, no sé a los chicos, a mí particularmente una emoción gigante. Pero no por tocar con ellos solamente, sino por haber llegado ahí. Ser elegidos  

Particularmente esta fecha ustedes fueron elegidos junto con Humo del Cairo, y eso hace que no sea repetitivo…

C: Yo creo que es parte del trabajo también que se ve reflejado, lo respetuoso que sos, las cosas que haces, cómo sonás. Literalmente es por el trabajo que venís haciendo.

M: Justamente el tema es así, no es que ellos dijeron: a ver, tráiganme bandas. No. Ellos nos escucharon y supieron ver el valor gigante que nosotros tenemos. Y eso a uno lo enorgullece, por más que acá no se te valore. Si tipos de ese nivel te están valorando y reconociendo el trabajo ¿Cómo no te vas a poner contento?

¿Qué relación tienen ustedes con Judas? ¿Lo escuchan de chicos? ¿Qué es lo primero que se acuerdan de la banda?

A: Tarde y noches interminables escuchando sus discos. El disco “Painkiller” es mágico. Uno es fanático de Bruce Dickinson pero cuando lo escuchas a Halford es distinto, es otra cosa. Tiene una manera de cantar muy especial. Lo visual también es impresionante.

C: Y el último disco está espectacular. Suena de puta madre. Los temas están buenísimos. Es una banda que está re vigente

¿Qué les produce cuando una banda está vigente tanto tiempo?

C: Alegría

M: Si, totalmente. Porque laburan bárbaro. Nadie le regaló nada a nadie. Estos tipos están en otro nivel.

A: Y vos sabes que lo están haciendo porque les gusta. Halford no tiene necesidad de salir a trabajar de eso, lo hace porque ama tocar.

¿Y con Alice in Chains?

C: Uy, todo me gusta. Me gusta esa mala onda, me encanta. Todas las canciones me gustan. Me encanta el primer disco.

¿Desde el punto de vista de nuevo público, sienten que les suma tocar con ellos?

C: Con Megadeth en el Estadio Malvinas Argentinas fue un click, salimos tan fuerte que saltaba toda la gente.

M: ¿Qué hace la gente con las bandas nacionales que son soportes de las internacionales? O no les dan bola, o se quedan esperando en la calle hasta que toque la última. Que nos haya pasado lo que él cuenta, fue terrible

A: También un reconocimiento, es un mimo también al laburo, sentís que realmente estás haciendo las cosas bien.