Poli y Prietto presentan Boleros y Canciones: “El disco tiene una negociación delicada entre respetar los géneros y conservar nuestra identidad”

Entrevistas
Poli y Prietto presentan Boleros y Canciones: “El disco tiene una negociación delicada entre respetar los géneros y conservar nuestra identidad”
Texto: Carlos Noro | Fotos: Seba Delacruz

“Viste como son los trenes, van pasando las paradas y uno termina donde puede” dice entre risas Maxi Prietto después de contarnos que era un adolescente al que le encantaba “escuchar música distorsionada al palo y leer la revista Madhouse”. Con unos años más ese mismo Maxi, reparte su tiempo entre Los Espíritus y una inquieta y ecléctica carrera solista en donde la experimentación y los desafíos parecen ser los caminos a seguir. Uno de esos experimentos tiene la forma de este disco en el que junto a Poli de Sr Tomate y un equipo de lujo (parte de la Orquesta Fernandez Fierro, junto a Charly Pacini como arreglador a los que se suman la base percusiva de L.E. y algunos invitados estelares como Santaolalla y Calamaro) juega a interpretar canciones populares sin perder esa cadencia tan particular que atraviesa su música; un desafío que reconoce explícitamente. “En el rock el rango de error que uno puede tener en la interpretación es mucho mayor. Vos te podes equivocar un montón y que quede disfrazado por los efectos, la distorsión y el volumen de la sala. Acá no hay forma de zafarla” dice entre risas al hablar de estas nuevas canciones que está presentando.

¿Cómo terminaste en los boleros?

Maxi: En realidad todo salió del encuentro con el género en sí mismo expresándose. Yo lo vi en un bar en México, vi a estos tipos cantándolo, a la gente brindando y me enamoré instantáneamente. Eso me hizo una  especie de click, principalmente porque siempre vi al género como un cliché, pero al ver esta especie de festividad y estar ahí dentro,  entendí su verdadero sentido. Entonces me pasó lo que pasa en los viajes, quería llevarme algo a casa y en este caso fue el bolero. Me puse a buscar discos, a buscar canciones y arrancó esta etapa de intérprete que no había existido nunca en mi vida porque mi urgencia con la música había ido por el lado de escribir y escribir con la idea de que haciendo eso podía sacarme cosas de encima. Entonces aparece algo nuevo que no había hecho nunca y que también permite que me sienta colmado, que no necesite escribir mis propias canciones. Primero salió una versión demo o de grabaciones caseras que fue “La última noche” y después salió la versión orquestada y con banda, pero fue todo un proceso que se fue dando.

En el disco participa mucha gente ¿Cómo fueron incorporándolos?

M: Eso tiene que ver con que nos gustaba la cosa de género. Queríamos aproximarnos  esa sin que quede forzado, principalmente porque el objetivo era que quedemos conformes con nuestro rol como intérpretes. En ese punto entraron las cuerdas, la percusión, las maracas, el bongó. Puntualmente lo que pasó es que Charly se entusiasmó y terminó siendo el arreglador del disco.

Poli: Tratamos de que sea bastante personal, sentirnos adentro de las canciones. No queríamos hacer los boleros y sentir que no éramos nosotros.

El disco arranca con “Palmeras”, que tiene un sonido bastante clásico o vintage ¿Cómo llegó a ustedes?

M: Es una canción de Agustín Lara que escuché de un disco en que Los Panchos lo interpretan a él. Cuando lo fuimos a grabar los músicos se pusieron a repasar la parte del medio del tema y cuando lo escuché me pareció increíble como sonaban solas las cuerdas. Ahí propuse que eso fuera la intro y Charly tuvo que cambiar las partituras, lo que habla muy bien de él porque otro no te da cabida (risas). Lo probamos, lo escuchamos y quedó como primer tema

P: Fue uno de los pocos que no discutimos. Suena como comienzo de disco. No hay duda (risas).

Luego aparece “Historia de un amor” que es mucho más conocido ¿Por qué decidieron respetar la versión original?

P: Es una canción que conoce casi todo el mundo. Respetamos la línea vocal e hicimos unos pequeños cambios porque queríamos que suene así como se suele escuchar.

M: El disco no tiene conflictos con volverse popular, es más es un disco de música popular. Yo la conozco porque la cantaba mi abuela. En el disco la canto ella, pero yo la canto mucho. Es una canción muy agradable de tocar y aunque parece simple tiene partes muy compleja. Nosotros buscamos acercarnos a lo máximo posible a la versión original pero que tenga una característica propia. No buscamos es perfección sino apropiarnos de las canciones.

El disco sigue con “Tempanos Lejanos” que plantea una especie de discusión sin respuesta ¿Cómo aparece esta canción?

P: Es una canción que escribí hace diez años. Cuando la escribí sentí en el alma que debía ser un bolero. La canción habla de poder encontrar algo en común con una persona o con alguien muy cercano. La idea es que algo tan sencillo se transforma en bloques de hielo pegándose, y yéndose en el mar. Yo creo que puede referirse a cualquier tipo de vínculo con alguien cercano que por una razón no específica termina transformando la cercanía en una lejanía inabordable.

En “Guitarras, lloren guitarras” y en “Si no te vas” y en “Perfidia” aparece Calamaro ¿Cómo llega al disco?

M: Ya habíamos pasado por la instancia de grabación del disco y ahí lo conocí a Andrés. Nos pusimos a hablar de música y terminamos hablando de boleros. Le comenté que estaba grabando el disco y le mandé algunas canciones, hasta que terminé mandándole el disco entero porque le había copado el proyecto. Terminamos yendo a su casa a un mini estudio que tiene para trabajar con él. Fue muy interesante como se posicionó en un plano secundario para aportar coros y beneficiar a las canciones. Creo que tuvo la humildad de ponerse al servicio de las canciones, algo que no es poco. También nos gustó esa idea del bolero y la música popular de unir generaciones. Todos los que estamos en el disco tenemos una esencia punk sin que sea un disco punk, lo concreto es que todos venimos de una música que se aleja de la prolijidad del bolero. Creo que las personalidades que trabajamos en el disco, no venimos del bolero pero estamos reunidos por una música que tiene una impronta de tradición. Por eso también estuvo bueno que tanto Andres como Gustavo (Ndr. Santaolalla) estuvieran.

Parece también que hay una impronta lúdica en la idea de ponerse en ese papel ¿Cómo se da esto precisamente en “Perfidia”?

P: Es una canción que la escucho desde que era chiquita porque mi viejo la cantó siempre. Siempre me fascinó la melodía y es uno de esos hits que está en mi ranking personal. Particularmente tenía una curiosidad de ver cómo nos salía. Es un gran desafío. Si lo pensás dos veces no lo hacés.

Más adelante aparece “El día que me quieras” que tiene una versión bastante distinta a lo que uno conoce ¿Cómo llegaron a eso?

M: Tiene una base como de balada de jazz. La canción es más conocida como tango pero en realidad la estructura es de una canción. Quizás es la canción que está más modificada para que me sea más cómodo cantarla Esa base blusera o de swing con el cuarteto es algo que teníamos más trabajado. Empezamos a probar la versión así y nos cerró por todos lados. Creo que el disco tiene una negociación delicada entre respetar los géneros y conservar nuestra identidad aunque en algunos momentos jugamos con la idea de irnos a la mierda con distorsión, con efectos como acá, pero manteniendo la idea de que es una canción de amor.

El disco cierra con “Cigarrillos” ¿Qué epílogo le da el disco?

P: Es la canción más diferente que tal vez insinúa “El día que me quieras”. Me gusta que no te esperes que el disco vaya a terminar de esa manera. Creo que se va a un lugar que a mí me encanta. Por más que sea diferente creo que le da un final abierto al disco. Creo que cierra el disco pero lo abre a tu pensar, a lo que transmite el disco, a lo que sea.

 

Poli y Prietto presentan: "Boleros y canciones"
Viernes 6 y 7 de Diciembre - 21 hs.
Primeras 100 entradas a 350p.
Entradas en boleterías de Miércoles a Sábado de 16 a 20 hs. Sin costo de servicio o por Plateanet: